La administración del desarrollo
Es muy importante destacar que vivimos en un mundo globalizado donde la empresa debe ser competitiva para poder participar en este mercado. Además todos los empresarios debe estar enterado que estamos viviendo el mundo de las ideas globalizadas, donde el capital humano juega un papel importante en el desarrollo de la empresas a través de las metas y los objetivos.
El conocimiento y la tecnología es cada día cambiante, el colaborador de la empresas deben estar actualizado de esos conocimientos para poder ser más competitivo, que permita implementar sus habilidades y destrezas para lograr sus objetivos personales y los objetivos de las empresas.
La administración del desarrollo consiste simplemente en el manejo adecuado de los escasos recursos, en la conducción inteligente de los graves impactos que produce la innovación en la estructura empresarial y en el comportamiento general de los individuos. Es el lograr acomodar con la medida exacta las nuevas tendencias del conocimiento, la tecnología y de la ciencia empresarial a nuestras limitaciones y a nuestro desarrollo. Es el poder encauzar todo ese cúmulo de problemas y dificultades propios del proceso de desarrollo, hacia mejores oportunidades para los individuos y un mejor aprovechamiento para la empresa y para la sociedad en general. La administración del desarrollo es una estrategia educativa adoptada para lograr un cambio planeado de la empresa, que se centra en los valores, actitudes, relaciones y clima organizacional, tomando como punto de partida a las personas y se orienta hacia las metas, estructuras o técnicas de la organización.
La administración del desarrollo alineado a los planes estratégicos de las empresas se convierte en fortalezas competitivas. Sin embargo, la realidad de hoy, no es la misma que la de años anteriores. Hoy vivimos en un mundo global hiper-competitivo, donde las marcas, la imagen y los productos-servicios, tienen un periodo de vida más corta, donde todos los competidores que existen en el mercado son iguales de poderosos. Donde ser una empresa grande lejos de ser una ventaja puede ser una amenaza, como le sucedió a los dinosaurios.
Hoy está prohibido no intentar; tener miedo al fracaso. Hoy está prohibido no re-inventar en plazos cada vez más cortos a la empresa en su integridad. Tom Peters con su administración de la destrucción plantea un paradigma similar, porque de la destrucción puede salir un mejor elemento, tal como sucede con el ave fénix que luego de morir, puede resurgir renovado y mejorado.