La alegría de aprender
Qué maravilloso es observar paso a paso cómo los niños y niñas se apropian de las herramientas indispensables para aprender: el desarrollo físico, emocional e intelectual, a lo largo de su vida.
Ese proceso de apropiación inicia desde el vientre materno, cuando su madre le canta, le acaricia, le habla; es así como cada niño (a) inicia su aprendizaje. Los niños comienzan a disfrutar del aprendizaje siempre y cuando lo que aprendan sea significativo y funcional y si están rodeados de un medio ambiente rico en estímulos visuales y auditivos, tales como la lectura de cuentos diario, modelos correctos de habla, niños crecerán amando la lectura placentera, soñarán despierto cada vez que escuchen una historia, construirán sus propios cuentos, desarrollarán una imaginación tan grande, serán críticos de sus propios padres, desarrollarán un lenguaje amplio y fluido, diariamente descubrirán nuevas fuentes del saber.
Gran parte de lo que aprenden los niños lo hacen por observación, es decir, incidentalmente. Es por eso que a los niños les conviene tener amistades de todas las edades. Es muy importante que todos los padres y madres aprovechemos al máximo las primera y segunda infancia de nuestros hijos para estimular todos los sentidos al saltar, correr, gatear, rodar, lanzar, bailar, cantar; en casa podemos estimular también el amor por leer y escribir de manera natural y divertida a través de actividades como colocar por toda la casa libros atractivos para que les provoque abrirlos, de igual forma como si fueran juguetes.
Evite tener televisión en la habitación de su hijo y en su lugar, coloque una mesita con libros. Organizar una vez al mes visitar, con toda la familia, una librería y comprar el libro del mes, escoger un día para conversar sobre el contenido. Regale libros atractivos para su cumpleaños, también celébrele los cumpleaños en la biblioteca de la escuela o en la librería.
Además en casa podemos estimular la escritura espontánea y creativa; pídale a su niño o niña que la ayude elaborar la lista del supermercado, con garabatos o dibujos. Aproveche y lleve al niño al supermercado para que lea todas las etiquetas de los productos que conoce, pídale que lea los entornos lingüísticos o letreros que hay en las calles.
Cuando sus niños le ponen quejas de sus hermanos, negocie para que se lo digan por escrito, con dibujos o garabatos, siempre con mediación positiva. Pídales que escriban una carta a sus abuelos, a su maestra cuando falte a la escuela.
Los padres y madres son los primeros y principales maestros; su influencia temprana cumple una función fundamental en la formación de hábitos y una imagen sana y positiva de sí mismo. La ventaja de los padres es que los niños desean aprender, siempre respetando su ritmo y estilos de aprendizaje, y nunca se debe olvidar que la infancia es un tiempo para ensayar, para observar y para jugar.
Es el momento de cambiar de paradigma, dotar al niño y niña de entusiasmo y motivación, además se deben fomentar el acercamiento de la escuela al hogar, dos escenarios para reír, cantar, dos encantadores rincones del saber, donde cada vez que un niño (a) abra un libro, se abra un camino lleno de luces que lo conducirá por los senderos más hermosos del conocimiento. Si esto es así, tendremos panameños (as) inteligentes, creativos, investigadores, reflexivo, soñadores, críticos, integrales y competitivos para la sociedad panameña.
Ese proceso de apropiación inicia desde el vientre materno, cuando su madre le canta, le acaricia, le habla; es así como cada niño (a) inicia su aprendizaje. Los niños comienzan a disfrutar del aprendizaje siempre y cuando lo que aprendan sea significativo y funcional y si están rodeados de un medio ambiente rico en estímulos visuales y auditivos, tales como la lectura de cuentos diario, modelos correctos de habla, niños crecerán amando la lectura placentera, soñarán despierto cada vez que escuchen una historia, construirán sus propios cuentos, desarrollarán una imaginación tan grande, serán críticos de sus propios padres, desarrollarán un lenguaje amplio y fluido, diariamente descubrirán nuevas fuentes del saber.
Gran parte de lo que aprenden los niños lo hacen por observación, es decir, incidentalmente. Es por eso que a los niños les conviene tener amistades de todas las edades. Es muy importante que todos los padres y madres aprovechemos al máximo las primera y segunda infancia de nuestros hijos para estimular todos los sentidos al saltar, correr, gatear, rodar, lanzar, bailar, cantar; en casa podemos estimular también el amor por leer y escribir de manera natural y divertida a través de actividades como colocar por toda la casa libros atractivos para que les provoque abrirlos, de igual forma como si fueran juguetes.
Evite tener televisión en la habitación de su hijo y en su lugar, coloque una mesita con libros. Organizar una vez al mes visitar, con toda la familia, una librería y comprar el libro del mes, escoger un día para conversar sobre el contenido. Regale libros atractivos para su cumpleaños, también celébrele los cumpleaños en la biblioteca de la escuela o en la librería.
Además en casa podemos estimular la escritura espontánea y creativa; pídale a su niño o niña que la ayude elaborar la lista del supermercado, con garabatos o dibujos. Aproveche y lleve al niño al supermercado para que lea todas las etiquetas de los productos que conoce, pídale que lea los entornos lingüísticos o letreros que hay en las calles.
Cuando sus niños le ponen quejas de sus hermanos, negocie para que se lo digan por escrito, con dibujos o garabatos, siempre con mediación positiva. Pídales que escriban una carta a sus abuelos, a su maestra cuando falte a la escuela.
Los padres y madres son los primeros y principales maestros; su influencia temprana cumple una función fundamental en la formación de hábitos y una imagen sana y positiva de sí mismo. La ventaja de los padres es que los niños desean aprender, siempre respetando su ritmo y estilos de aprendizaje, y nunca se debe olvidar que la infancia es un tiempo para ensayar, para observar y para jugar.
Es el momento de cambiar de paradigma, dotar al niño y niña de entusiasmo y motivación, además se deben fomentar el acercamiento de la escuela al hogar, dos escenarios para reír, cantar, dos encantadores rincones del saber, donde cada vez que un niño (a) abra un libro, se abra un camino lleno de luces que lo conducirá por los senderos más hermosos del conocimiento. Si esto es así, tendremos panameños (as) inteligentes, creativos, investigadores, reflexivo, soñadores, críticos, integrales y competitivos para la sociedad panameña.