default

La armónica colaboración


El Artículo 2 de la Constitución Nacional es sabio. Además de plantear la doctrina de la separación de poderes y su independencia, plantea, en adición, la necesidad de que los mismos laboren en armónica colaboración. Y es natural que así sea. El Estado es uno y el mismo no puede estar administrado desde islas o compartimentos estancos.

En el marco institucional de la transición del Ministerio de Gobierno y Justicia, solicité al ministro Arcia, quien junto a su equipo llevamos tres semanas trabajando muy bien y a diario, que me coordinara una reunión con el Presidente de la Corte Suprema de Justicia y la señora Procuradora de la Nación. El propósito de ambas reuniones es, simplemente, que colaboremos armónicamente para poder, como Estado, mejorar y profesionalizar más los temas inherentes a nuestras funciones.

Se pudiera decir que el Ministerio de Gobierno y Justicia viene a ser la entidad del Ejecutivo con mayor vínculo con el sistema de administración de justicia y de la mejor buena fe deseo que así sea por mi conducto. Dos reuniones se han dado y vendrán muchas más con ambas instituciones. Mi compromiso personal es ser la voz de la justicia en el gabinete ministerial, sobre todo en el delicado tema presupuestario, siempre abandonado a cualquier suerte para luego pagar las consecuencias como país. No tengo la menor duda que el ejercicio será fructífero dentro del mayor respeto institucional.

Igual sentido hace respecto de todas las demás entidades públicas. El Ministerio a mi cargo toca muchos temas y competencias. Espero poder contribuir con los demás colegas e instituciones a la labor preventiva para evitar la generación de crisis de ingobernabilidad. En gran medida los problemas que generan reacciones populares, tranques de vías públicas, entre otras, se debe a que, a sabiendas del problema, la entidad responsable no hace nada y sólo actúa cuando el problema ya está en la calle. Eso ha producido la sensación de anarquía que vivimos y que todos debemos contribuir a disminuir con acciones efectivas de prevención y de gran comunicación con todos esos sectores que con razón, en muchos casos, no les queda otra opción que protestar para hacerse escuchar. Procuraremos integrar a la comunidad en nuestras acciones y que se sientan parte del equió en busca de soluciones.

Como dije en mi artículo anterior, la responsabilidad es enorme y las variadas competencias de la institución la convierten en el ministerio más importante del gobierno y con los mayores porcentajes de problemas en una variada gama de órdenes. Pero junto con el equipo ya designado y el apoyo y confianza del Presidente Martinelli, acometeremos el reto y trataremos de cumplir con todas nuestras fuerzas y capacidades para que el cambio se sienta y se valore en su justa dimensión.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América