La Asamblea, sus privilegios y abusos
La Asamblea Nacional de diputados ha cometido muchos abusos y ha aprobado para su exclusivo beneficio un sinnúmero de privilegios que vienen continuamente desprestigiando a ese importante órgano del Estado. No hay duda de que existen diputados muy serios y dignos de respeto, pero un mal sentido de solidaridad de cuerpo colegiado los ha hecho apoyar actos con los cuales no estarían de acuerdo.
La Asamblea Nacional ha cometido graves errores. Entre ellos, los privilegios que se otorgaron así mismos como: la compra de automóviles sin el pago de impuestos, autos que muchas veces los venden; a sus suplentes les han puesto un salario asistan o no a las reuniones; gozan también de franquicia postal; celulares, pasaporte diplomático y numerosos secretariados, entre otros muchos. Además, nombran muchos de ellos a un sinnúmero de “asesores” que en algunos casos esos emolumentos son para ellos mismos.
En cinco años no hay un solo diputado que haya sido juzgado. Se sienten protegidos para cometer cualquier delito sabiendo que, al final de cuentas, no serán sancionados.
Es tal el desprestigio en la comunidad que tiene la Asamblea Nacional por culpa de unos pocos, que si mañana desafortunadamente un gobierno decide darse un autogolpe y cierra ese órgano del Estado para dar paso a una Asamblea Constituyente pocos serían las voces que protestarían por ese acto inconstitucional que afectaría, sin duda, la institucionalidad del país. Muchos de los diputados, con sus exagerados privilegios, fueron sancionados (en sus aspiraciones de reelecciones) por los electores en sus circuitos.
La Asamblea Nacional, como cuerpo, está “jugando con fuego” y con la paciencia del pueblo, si no corrigen los excesos que la comunidad reciente. Aún hay tiempo, pero éste no es indefinido.
Antes de que termine su período tratarán de sumir, aún más, a la cámara en el desprestigio, ya que se vienen autorizando privilegios adicionales.
Es hora también de que a los distintos organismos del Estado se les vaya quitando las muchas prebendas que tienen.
Hoy día el presupuesto de la Asamblea Nacional supera los 80 millones de balboas. Hace 10 años era de menos de 15 millones y eran más que suficientes. El abuso de los últimos cinco años es bochornoso. Menos del 40% del gasto actual es inaceptable.