La Asamblea y sus miedos
¿A qué le teme el Presidente de la Asamblea Nacional? Está claro que teme ser secuestrado. Son miedos viejos. Datan desde que la justicia norteamericana le acusara, en 1997, por la muerte del soldado estadounidense Zak Hernández. Desde entonces, Pedro Miguel González ha vivido con estos temores. Entre los políticos y los periodistas abundan informaciones que dan cuenta de tales miedos. Lo nuevo es que el temor de ser secuestrado se incrementó considerablemente al haber sido designado por su partido al frente de la Asamblea, pues, a pesar de haber sido absuelto por la justicia panameña, la de Estados Unidos lo mantiene como uno de los hombres "más buscados" por sus autoridades. Pero no olvidemos que fue el propio González quien se encargó de desempolvar sus polvorientos archivos.
Lo justo sería entonces que fuera su partido político, el PRD, y no el presupuesto nacional, el que pagara por sus exigencias actuales en materia de seguridad que difieren mucho de las de sus antecesores. Ya que su designación además, fue una decisión inconsulta y hasta excluyente. Esta situación adquiere relevancia, pues la sombra del doble juego del discurso político de quienes dicen defender el principio de igualdad ante la ley adquiere otras connotaciones. Es obligatorio que explique cómo puede justificar tales desigualdades en la Asamblea, en momentos de crisis donde sectores importantes reclaman por mayor igualdad en el reparto equitativo del presupuesto nacional.