default

La baja calidad educativa


La educación es clave para el desarrollo de una sociedad, y la situación que vivimos es preocupante. Por ello quisiera compartir en este espacio y en las siguientes semanas, algunas conclusiones del monitoreo y seguimiento que realizó recientemente el Consejo Nacional de Educación (CONCED), tomando como base el Documento para la Acción en el sistema Educativo Panameño tres años antes. Los integrantes del Consejo son Stanley Heckadon, Ceferino Sánchez, Carmen Miró, Paulina Franceschi, Yauda Kuzniecky, Alma de Fletcher, Andrés Culiolis Bayard y Raúl Leis.

El monitoreo evidencia que en Panamá persiste la baja calidad de los aprendizajes de los estudiantes. Expone que hay iniciativas en la gestión del Ministerio de Educación en el tema de la calidad, pero son esfuerzos desarticulados, sin normatividad y sin un direccionamiento claro hacia los objetivos de mejoramiento de la calidad de los aprendizajes de los alumnos. Existen algunas acciones de actores y factores que inciden en el mejoramiento de la calidad que pueden considerarse como semillas para estructurar un sistema de calidad.

Los resultados de las evaluaciones de logros nacionales (año 2005) e internacionales (año 2007), y las de acceso a la Universidad Tecnológica de Panamá (año 2008), con puntajes inferiores a los 900 puntos promedio requeridos para ingresar, no evidencian modificaciones sustantivas en el mejoramiento de la calidad de la educación panameña.

Los informes del Departamento de Estadística del Meduca reflejan un 40% de alumnos con deficiencias en las materias básicas, reportadas por los centros educativos en el nivel de educación primaria (2004-2007), confirmando los bajos niveles en la calidad de los aprendizajes de los estudiantes.

Independientemente de la necesidad de recursos para la inversión en infraestructuras, equipamiento, mobiliario y recursos tecnológicos para la educación, resulta indispensable contar con docentes, directores y supervisores con una sólida formación cultural, profesional y ética, actualizados con regularidad y con incentivos que promuevan su mejor desempeño y la incorporación de innovaciones educativas. Éstos son actores claves que inciden directamente en el mejoramiento de los aprendizajes y modernización de la gestión educativa y constituyen el mayor porcentaje de los gastos de funcionamiento del Ministerio de Educación.

El derecho a la educación hace posible el ejercicio de otros derechos humanos fundamentales y, en consecuencia, de la ciudadanía, pues sin una educación de calidad difícilmente se podrá acceder a un empleo digno, o ejercer la libertad de expresión y participar en forma efectiva en la vida ciudadana (UNESCO). Se requiere que esa educación sea de calidad; es decir, pertinente, relevante, equitativa, eficaz y eficiente. Desde esa perspectiva, evaluar la calidad de la educación se convierte en un camino necesario para garantizar el cumplimiento de ese derecho humano, enfatiza el documento.

La agenda educativa en fundamental es una agenda nacional de desarrollo, y la calidad es un eje sustantivo. ¿Aparece en los discursos electorales? Si es así, ¿se convierte en un real compromiso de cumplimiento? ¿Qué hacemos los ciudadanos además de votar? ¿Cómo incidimos, monitoreamos, auditamos? El próximo miércoles trataré la situación del la equidad e igualdad de oportunidades educativas.

raulleisr@hotmail.com

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América