La Biblia, un libro para ser mejores
Creo que cada quien puede opinar lo mejor le parezca en cuanto al tema de las Sagradas Escrituras, pero me pregunto qué mal le hace a los panameños hacer un énfasis en leerla durante este mes. En febrero nos llenan por todos lados de carnaval con todos sus extremismos y suciedad donde cientos de jovencitas y no jovencitas salen embarazadas y nadie dice nada, porque estamos acostumbrados a esto por varios años.
¿Qué mal le hace al país leer las enseñanzas que bien necesita nuestro país sin principios éticos, ni morales, porque los hemos perdido? No más bien nos recordaría que nos manda a ser justos con nuestro prójimo. Por qué en Panamá, que es un país rico, existe una desigualdad enorme en la distribución de las riquezas y hace falta que las Escrituras nos recuerden el deber social que tenemos con los demás. En un país donde el que más tiene desprecia al que menos tiene, como ejemplo vaya a los almacenes más lujosos y de renombre, toda esa gente (que después usted los ve en la televisión dando golpes de pecho y donaciones para tranquilizar la conciencia) observe cómo tratan a los empleados, sino con el más degradante desprecio, les gritan los insultan y el pobre empleado tiene que callarse para no perder su empleo. La Biblia la pueden leer hasta los judíos, que bien les convendría, porque les pide que sean benévolos con los demás (sin atacarlos ya que oro por ellos y solamente los uso como ejemplo), son bendecidos y socialmente privilegiados del país, pero como tratan a sus empleados en la central y demás centros comerciales y los otros dueños de negocios ¿qué pasa?
Las Sagradas Escrituras hablan de esto, si la leyéramos más entenderíamos que sus enseñanzas y su práctica nos ayuda a ser cada día mejores.
Él vive en la casa H-69 avenida Florencia, donde las heces fecales suben por los inodoros de cuatro viviendas.
Mientras en el corregimiento de Ancón, las heces fecales suben por los inodoros en áreas como Cárdenas, Paraíso, Balboa, Clayton, Albrook, Altos de Diablo, Corozal.
El representante Joaquín Vásquez comentó que en un área verde de Albrook veían que salía un flujo líquido del césped, de pronto venían los gallotes y se convirtió en una quebrada de aguas negras.
"Adentro de las áreas residenciales las tuberías están colapsando", lamentó.
Gilberto Pinto y Luis Alberto Camín, residentes de Balboa, dijeron que las aguas servidas han sido "sus eternas compañeras".
En varias barriadas de Don Bosco y en Los Nogales, han tenido desbordes de tanques sépticos. En La Riviera de Don Bosco los olores abundan y las quejas han ido hasta la Asamblea Nacional, por lo que Mayanín Rodríguez, del Ministerio de Salud (MINSA) se comprometió a buscar respuestas.
José Batista, director de Desarrollo Urbano del Ministerio de Vivienda, señaló al IDAAN y al MINSA les corresponde el tema de las aguas servidas mediante plantas de tratamiento o sistemas de tanques sépticos.
Pero, si la idea de estos tanques es evitar que los desechos orgánicos lleguen a la bahía, el costo de limpieza es costoso.
La limpieza le cuesta al Estado aproximadamente B/.35 por metro cúbico.
Abraham Goti, director municipal de Aseo, señaló que cuando los camiones entran para depositar en Cerro Patacón, se les pesa y cobra igual que el camión de basura.
La diferencia es que pagan B/. 8 por tonelada y los de basura B/. 14. En cada camión caben 9 toneladas de materia orgánica.
Esto indica que el Estado gasta B/.72 cada vez que un carro descarga en el vertedero.
Goti dijo que durante el proceso de tratamiento en el vertedero se le echa cal cada cierto tiempo.
¿Qué mal le hace al país leer las enseñanzas que bien necesita nuestro país sin principios éticos, ni morales, porque los hemos perdido? No más bien nos recordaría que nos manda a ser justos con nuestro prójimo. Por qué en Panamá, que es un país rico, existe una desigualdad enorme en la distribución de las riquezas y hace falta que las Escrituras nos recuerden el deber social que tenemos con los demás. En un país donde el que más tiene desprecia al que menos tiene, como ejemplo vaya a los almacenes más lujosos y de renombre, toda esa gente (que después usted los ve en la televisión dando golpes de pecho y donaciones para tranquilizar la conciencia) observe cómo tratan a los empleados, sino con el más degradante desprecio, les gritan los insultan y el pobre empleado tiene que callarse para no perder su empleo. La Biblia la pueden leer hasta los judíos, que bien les convendría, porque les pide que sean benévolos con los demás (sin atacarlos ya que oro por ellos y solamente los uso como ejemplo), son bendecidos y socialmente privilegiados del país, pero como tratan a sus empleados en la central y demás centros comerciales y los otros dueños de negocios ¿qué pasa?
Las Sagradas Escrituras hablan de esto, si la leyéramos más entenderíamos que sus enseñanzas y su práctica nos ayuda a ser cada día mejores.
Él vive en la casa H-69 avenida Florencia, donde las heces fecales suben por los inodoros de cuatro viviendas.
Mientras en el corregimiento de Ancón, las heces fecales suben por los inodoros en áreas como Cárdenas, Paraíso, Balboa, Clayton, Albrook, Altos de Diablo, Corozal.
El representante Joaquín Vásquez comentó que en un área verde de Albrook veían que salía un flujo líquido del césped, de pronto venían los gallotes y se convirtió en una quebrada de aguas negras.
"Adentro de las áreas residenciales las tuberías están colapsando", lamentó.
Gilberto Pinto y Luis Alberto Camín, residentes de Balboa, dijeron que las aguas servidas han sido "sus eternas compañeras".
En varias barriadas de Don Bosco y en Los Nogales, han tenido desbordes de tanques sépticos. En La Riviera de Don Bosco los olores abundan y las quejas han ido hasta la Asamblea Nacional, por lo que Mayanín Rodríguez, del Ministerio de Salud (MINSA) se comprometió a buscar respuestas.
José Batista, director de Desarrollo Urbano del Ministerio de Vivienda, señaló al IDAAN y al MINSA les corresponde el tema de las aguas servidas mediante plantas de tratamiento o sistemas de tanques sépticos.
Pero, si la idea de estos tanques es evitar que los desechos orgánicos lleguen a la bahía, el costo de limpieza es costoso.
La limpieza le cuesta al Estado aproximadamente B/.35 por metro cúbico.
Abraham Goti, director municipal de Aseo, señaló que cuando los camiones entran para depositar en Cerro Patacón, se les pesa y cobra igual que el camión de basura.
La diferencia es que pagan B/. 8 por tonelada y los de basura B/. 14. En cada camión caben 9 toneladas de materia orgánica.
Esto indica que el Estado gasta B/.72 cada vez que un carro descarga en el vertedero.
Goti dijo que durante el proceso de tratamiento en el vertedero se le echa cal cada cierto tiempo.