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La Caja de Seguro Social hoy


Hace pocos días el Presidente Electo les lanzó un dardo fulminante a las autoridades de la Caja de Seguro Social (CSS), por el estado desastroso de la administración de la más noble de las instituciones panameñas. Con cuanta alegría se recibió aquella manifestación del señor Martinelli, porque ya se veía soplar el viento de cambios.

No faltó quienes dijeran: Y ¿cómo lo hará sin violar la Ley? La respuesta es muy sencilla, pero antes se impone una pregunta. ¿Quién hizo la ley? Los hombres, ¿verdad? Pues también los hombres la cambiarán. Si en una institución algo no camina y se impone una reforma desde sus cimientos para que no quede piedra mal puesta que se interponga en las transformaciones que exige velozmente la CSS, entonces que se haga sin que medie violación. Pero, además, esta reforma la exige el pueblo y la avalará. De manera que basta de cantos de sirena. Y los legisladores de la nueva oposición que vean bien lo que harán porque el pueblo estará vigilante para pedir cuentas.

El PRD, en el pasado, ha hecho cambios que no se requerían, pero lo hizo reformando las leyes sin violar las instituciones objeto de esas modificaciones. Este fue el caso de los Notarios.

Cuando se da esa transformación es de esperar que también se rompan las “botellas” y “garrafones” jovaneístas con lo que la institución tendrá un respiro de tipo económico. Situaciones de grande y pequeña envergadura deben ser corregidas para que la CSS vuelva por el sendero del orden y del cumplimiento con los asegurados en general y los jubilados en especial.

Una de esas aberraciones es cuando no hay un medicamento -medicamentos de uso reiterado, no casual-, le devuelven al asegurado la receta con la anotación agotada. Pasa uno, dos, tres o más meses y, posteriormente, si hay el medicamento, entonces anotan en la receta. Receta expirada. Vaya nuevamente al médico. Se visita al médico y pocos días después ya no hay y nuevamente se anota. Medicamento agotado. Mientras tanto, se le ha quitado un cupo a otro cuya medicina tal ves habría. Así sucesivamente se dan situaciones que hacen perder la paciencia al más paciente. Las recetas de uso continuo no deben expirar -diabetes, hipertensión, etc-., si el mal expirara o desapareciera perfecto, pero no es así.

Hace poco se conoció la noticia de 65 mil nuevos asegurados, que si los calculáramos todos con un salario de B/ 300.00 sólo estaríamos hablando de una planilla anual de B/ 234 millones con una cotización anual de más o menos de 46.8 millones sólo en concepto de cuotas de los nuevos asegurados, y todo esto independientemente de los ingresos adicionales que percibe la CSS en virtud de las últimas reformas. Y se impone la pregunta del millón: ¿Y el dinero en dónde está? Esa es una de las deficiencias que hay que investigar en la Caja, sobre todo con un gobierno que ha hecho tantos traslados millonarios de partidas en época electoral y con el antecedente de un partido gobernante ducho en malos manejos. Que investiguen hasta las últimas consecuencias. Estas gestiones los panameños, incluyendo a los PRD de estratos dependientes de la CSS, las agradeceremos porque solo así se le devolverá a la institución su solidez. Así son las cosas.

101 años de Panamá América

 
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