La campaña electoral
La campaña electoral se ha iniciado prematuramente. Los aspirantes a ocupar el solio presidencial han comenzado sus actividades políticas apresuradamente. Tanto los aspirantes del gobierno como los de la oposición están en plena actividad.
Faltan 14 meses y días para las elecciones de mayo de 2009 y gran parte de la población está inmersa en la campaña política sectaria que se da. Los problemas del país, que son muchos, pareciera que han pasado a segundo plano. El presidente Torrijos, de justicia, trató de que no se precipitara el proceso electoral. Pensaba, con razón, que la atención pública y la acción del gobierno podrían afectarse. Lamentablemente, una cosa trajo la otra. Un aspirante provocó que el otro se lanzara al ruedo. Y lo importante es que hoy día están en plena campaña los 10 aspirantes, hasta ahora, a ocupar la Presidencia de la República.
Es posible que el propio sistema haya contribuido en parte a la situación prevaleciente. Las primarias, por ejemplo, que por primera vez se da esta medida democrática, pueden ser uno de los factores. En el futuro esta experiencia que estamos seguros la analizarán los partidos lo que los llevará a ajustar su calendario a fin de acortar dentro de lo posible el período electoral.
Para los aspirantes presidenciales y de muchos otros cargos como legisladores, concejales, etc., la prolongación del torneo electoral resulta no sólo extremadamente extenuante, sino de costos elevadísimos. La opinión pública se está cansando ya de oír día tras día los mismos discursos. Llega esta saturación de ofrecimientos a causar un cansancio y aburrimiento en la población. El electorado perderá su interés en las elecciones, que se ha caracterizado en el pasado por votar en un porcentaje alrededor del 70% de asistencia a las urnas.