La catarsis universitaria
El proceso electoral universitario va camino al precipicio. Un candidato a la reelección impedido por una decisión de la Sala de lo Contencioso Administrativo de la Corte Suprema de Justicia, un candidato que declina a favor del tercero y un tercero que aun solo, sólo promete discordia, anuncian un proceso en camino a ser abortado. Por alguna razón el fallo de la Sala de lo Contencioso Administrativo, tomó por sorpresa al grupo que apoya a Gustavo García de Paredes. Por razones aún desconocidas, al conocerse que el fallo de impedimento estaría por salir, el segundo de los tres candidatos y que todos veían como el virtual ganador en la competencia de dos que se avecinaba, el Dr. Moisés Espino, declina a favor del Dr. Roberto Arosemena cuya candidatura era más bien "testimonial" o "de protesta". Frente a un proceso electoral en donde hay un solo candidato y en el cual los seguidores del "establishment" universitario no tienen candidato, por el impedimento del rector García de Paredes de aspirar a la reelección, cabe la sospecha de que antes del miércoles se creen circunstancias para impedir el proceso electoral o que éste sea impugnado. Ya hemos visto los amagos de cierres de calles y otros actos que presagian disturbios. Está claro a quién apoyan los grupos que provocan estas situaciones. Es de esperar que tantos intereses creados alrededor del poder universitario, no vayan a soltar la papa o a permitir que se la arrebaten tan fácilmente. Cabe preguntarse si tendrá legitimidad una elección en donde no se puede escoger entre varios candidatos, porque sólo queda uno. Cabe preguntarse si tendrá "gobernabilidad" un rector electo de esta manera, con todo el "establishment" universitario o en contra o en fuga, por la auditoría que el Dr. Arosemena promete hacer en su primera semana en el cargo. Tal vez estemos por presenciar una gran crisis universitaria, tal vez el "establishment" logre su propósito de descarrilar las elecciones y poder presentar un candidato alterno para que todo siga igual o tal vez esté por iniciarse una catarsis tan intensa que se logre rescatar a la Universidad de quienes la han tenido secuestrada por varias décadas.
Especialistas en nuevas tendencias como la revista de internet Media Life, indican que la "neofilia" es consumismo "puro y duro" y citan opiniones científicas para demostrarlo.
Según la publicación virtual, el profesor de sociología Colin Campbell, de la Universidad de York en el Reino Unido, asegura que "las sociedades pre-modernas desconfiaban de la novedad" y que la afición a lo nuevo nació en los inicios de la era industrial, a mediados del siglo dieciocho.
La "neofilia" es pues un "desorden de tipo económico" ya que la cultura moderna depende de personas que necesitan cosas nuevas y con un gran sentido de la curiosidad.
El profesor Campbell asegura que el amor por la novedad es uno de los fundamentos del capitalismo "ya que estamos predispuestos por el deseo a ser estimulados por cosas nuevas".
Los expertos advierten del peligro de no tener víctimas de "neofilia" y se preguntan: "Qué pasaría si en las sociedades desarrolladas la gente usara los coches hasta que se rompieran o la ropa hasta que se cayera a trozos?". La respuesta la tienen en parte los ancianos japoneses que vivieron la miseria del país destruido durante la Segunda Guerra mundial y que lamentan que sus nietos desconozcan el encanto de reciclar.
Especialistas en nuevas tendencias como la revista de internet Media Life, indican que la "neofilia" es consumismo "puro y duro" y citan opiniones científicas para demostrarlo.
Según la publicación virtual, el profesor de sociología Colin Campbell, de la Universidad de York en el Reino Unido, asegura que "las sociedades pre-modernas desconfiaban de la novedad" y que la afición a lo nuevo nació en los inicios de la era industrial, a mediados del siglo dieciocho.
La "neofilia" es pues un "desorden de tipo económico" ya que la cultura moderna depende de personas que necesitan cosas nuevas y con un gran sentido de la curiosidad.
El profesor Campbell asegura que el amor por la novedad es uno de los fundamentos del capitalismo "ya que estamos predispuestos por el deseo a ser estimulados por cosas nuevas".
Los expertos advierten del peligro de no tener víctimas de "neofilia" y se preguntan: "Qué pasaría si en las sociedades desarrolladas la gente usara los coches hasta que se rompieran o la ropa hasta que se cayera a trozos?". La respuesta la tienen en parte los ancianos japoneses que vivieron la miseria del país destruido durante la Segunda Guerra mundial y que lamentan que sus nietos desconozcan el encanto de reciclar.