La ciudad de la incertidumbre
Paulatinamente, pero de manera casi inexorable, la Ciudad de Panamá se va convirtiendo en una especie de metrópoli de la incertidumbre. Muchos salen temprano de sus casas, sin la certeza de que volverán. Las acciones delincuenciales o los accidentes ponen fin, de manera inesperada, a la vida de muchos.
Las “balas perdidas”, por ejemplo, se han convertido en un dolor de cabeza en las ciudades de Panamá y Colón. Aquí una, en medio de un asalto, segó la vida de un alto funcionario, allá la de una joven de 17 años. Ello sin contar los muchos niños que han sido víctimas de esta situación que cada día constituye un desafío a las autoridades y a los ciudadanos.
Sería interesante saber si además de la denuncia, las autoridades han implementado otra forma de colaboración ciudadana. ¿Qué coordinación ejecutan por ejemplo, la policía y las juntas comunales y locales, los municipios y las gobernaciones? Hacemos la pregunta porque cada vez que se cuestiona a un funcionario por la ola de delitos que se cometen cada día, siempre habla de pedir la cooperación de la ciudadanía. Si es así, ¿cómo se insertan las estructuras político-administrativas en la lucha contra el crimen?
Nadie ignora que la situación de Panamá no le es particular, que hay una situación regional, pero... ¿cómo se incorpora la sociedad a esta lucha?