La clase política
La política es relativa al alto grado de dirección, organización y planificación que exigen el Estado y la sociedad. Quienes la ejercen integran un sector que casi determina el rumbo de esta última. La clase política es parte umbilical de los progresos y los retrocesos sociales; en ella surgen y se desarrollan concepciones que, si van acompañadas de la vocación de servir prohíjan avances impactantes, pero si degeneran en acciones retrógradas significan para la sociedad pérdidas incalculables. Eso es lo que determina el alto grado de responsabilidad de un político. Panamá ha conocido de políticos responsables y otros no tanto; algunos sacrificados y otros oportunistas y hasta dictadores. Lo importante, sin embargo, es que quienes la integran y quienes los escogen dimensionen el tamaño de esa responsabilidad. No se trata de imágenes sino de capacidad y de valores. Aunque el hombre es un animal político por naturaleza, no todos están en la parte superior de la pirámide. Nuestras sociedades han evolucionado de tal manera que el político de hoy requiere de un número de cualidades y aptitudes. Para que cualquier profesional dirija la sociedad debe convertirse en político, por lo que debiera ser la profesión más exigida, tanto por aquellos que la ejercen como por quienes los escogen. Pero en Panamá los requisitos para ser políticos son tan flexibles que aparecen muchos cuya conducta no guarda ninguna relación con la labor que ejercen. A eso, entre otras cosas, puede deberse el desgaste de la llamada clase política.