¿La competencia desleal de quién?
Hemos visto con interés el comunicado de los arroceros acusando al Gobierno de "competencia desleal" al promover los productos Compita.
También nos tenemos que preguntar si existe realmente un mercado competitivo cuando el Gobierno no ofrece productos Compita.
La escalada de precios en los productos sensitivos ofrece muchas probables causas y plantea otros tantos retos. Hay un consenso mundial sobre el impacto de la crisis petrolera en esta inflación de precios, pero también hay fuertes indicios sobre una gran actividad especulativa en el mercado alimentario.
Ante esta situación, el Gobierno ha planteado una serie de medidas que parecen prudentes, por lo menos en corto plazo. Mientras los economistas discuten si las medidas alimentarán más la inflación o mantendrán el crecimiento que lleva el país, por lo menos no sufriremos de desórdenes sociales causados por turbas hambrientas y depauperadas.
Si los arroceros desean que se discuta si su posición es o no de justicia, deben estar dispuestos a que sea completa. No sólo hay que discutir dónde y a cuánto compra el Gobierno el arroz, sino si hay un oligopolio de silos y secadoras, si hay productores que producen a mejores precios que el mercado mundial y otros que requerirían de subsidios para mantenerse en la actividad, y si las inversiones en sistemas de riego y los componentes del sub proyecto Agro Compita no son suficiente aporte para que todos puedan ofrecer arroz al mercado local a precios accesibles.
La competencia desleal no es solo la que pueda hacerle el Gobierno a los productores, sino también la que le hacen los especuladores a los consumidores.