default

La compra de medicamentos genéricos


SEA O NO UN medicamento genérico la causa del síndrome de Parálisis de Insuficiencia Renal Aguda (PIRA), este incidente es un llamado a las autoridades panameñas para que se le preste mucha atención a la compra de medicamentos genéricos.
Un medicamento genérico debe funcionar igual al original. Para que esto suceda, el medicamento debe ser un genérico bioequivalente al original. Un medicamento genérico bioequivalente debe tener el mismo ingrediente activo e inactivo. El ingrediente activo es el que trabaja contra el malestar, y el inactivo es, por ejemplo, la mezcla química (excipiente) que se utiliza para compactar la tableta.
Hay que mencionar que muchos medicamentos originales tienen cierta cantidad de impuridades, las cuales se deben mantener bajo un nivel específico. El genérico bioequivalente se debe adherir al mismo criterio.
Un medicamento que tiene el mismo ingrediente activo, pero diferente ingrediente inactivo o impuridades, es un genérico; pero no es bioequivalente al original. El genérico no bioequivalente, por ejemplo, se puede disolver muy rápido, o muy despacio y, por tanto, el paciente no absorbe la cantidad propia del ingrediente activo en comparación con el medicamento original.
Como todos los seres humanos no somos iguales, hay personas en el cual el genérico y el bioequivalente funcionan igual, y en otras personas solo funciona el bioequivalente. Algunas personas hasta pueden sufrir reacciones adversas cuando toman el medicamento genérico no bioequivalente. Se puede escribir una tesis sobre este tema, pero mi interés no es el sustentar, o criticar, los meritos de los medicamentos genéricos.
Me interesa que los panameños tengan acceso a medicamentos aprobados por agencias como la Administración Federal de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) o la Agencia Europea de Medicamentos (EMEA, por sus siglas en inglés). Estas son extremadamente rigurosas en la evaluación de medicamentos.
Como la EMEA para Europa, la FDA trabaja para verificar y mantener la seguridad de productos médicos en los Estados Unidos. Antes que un medicamento (original o genérico) sea aprobado para la venta, los científicos de la FDA se aseguran de la efectividad y seguridad del producto.
Una vez el producto está en el mercado, la FDA mantiene la vigilancia para detectar efectos adversos al fármaco. No es un sistema perfecto (como lo pudimos ver con Vioxx), pero es un sistema que ha surtido a los ciudadanos de los Estados Unidos con medicamentos seguros y eficaces.
En el ordenador de la FDA, es fácil encontrar los equivalentes (genéricos) de fármacos originales registrados con la FDA. Si buscamos Lisinopril, aparecen equivalentes fabricados por Actavis, Apotex, Aurobindo, Ivax, Lek, Lupin, Mylan, Par, Ranbaxy, Sandoz, Teva, Watson Laboratorios, y West Ward.
Exhorto al gobierno panameño para que compren medicamentos genéricos registrados con esas instituciones de reconocimiento mundial.
El presupuesto de la FDA para el 2006 fue de casi $2 billones. Si por orgullo panameño no aprovechamos el gasto hecho por el gobierno de los Estados Unidos para proporcionar medicamentos seguros y eficaces a sus ciudadanos, hagámoslo porque somos inteligentes.
Por ahorrar unos reales en medicamentos, no gastemos millones en burocracia para pretender comprobar algo que ha sido establecido por la FDA y EMEA, o para introducir al país un producto que no ha pasado por el rigor científico de estas prestigiosas agencias.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América