La continuidad del mal frente a la del bien
Desde los orígenes de nuestra democracia, observamos la ausencia de Continuidad, para con programas, positivos, de gobierno aún dentro de las alianzas de partidos. Todo nuevo presidente instauraba su propia receta, buscando establecer de su respectivo legado histórico.
La Institucionalidad se entendía como algo estructural, no de funcionalidad efectiva, transparente, participativa, representativa, comunicativa, etc. Así continuamos con el fraccionamiento de la misma; resultado: militarismo, fortaleciendo la nefasta continuidad; que aún tiene marginado nuestro desarrollo económico y social.
¿Los males? Enriquecimiento ilícito, venta de influencias, clientelismo, fraccionamiento mayor de nuestra institucionalidad y demás.
Su plataforma: Rescate de Nuestra Soberanía. ¿Entiende la ciudadanía que, en cuanto a nuestro Canal, se cambió la perpetuidad de “dueño” por la perpetuidad de “neutralidad” sin límites?
Panamá pudo haber convertido aquello en positivo y perdurable, mediante acuerdos renovables, sujetos al interés nacional, en defensa de costas, fronteras y asesorías de diversa naturaleza, ejemplo: nuestro sistema de justicia, etc. Ninguno de los cuatro presidentes se involucró, hacerlo representaba Pérdida de Soberanía.
En días pasados se reunieron Chávez, Evo y Putin. Fortaleciendo sus alianzas comunes en cuanto a sistemas de gobierno y otros.
Hace poco un embajador se quejó, con marcadas amenazas de externalidad, ante los medios de comunicación, del supuesto irrespeto panameño a la seguridad jurídica; por la no firma de un contrato relativo a asesoría sobre área puntual de nuestro sistema penal. ¿Tiene un buen sistema penal ese país? ¿El sobre pasar el proceso diplomático, irrespetó nuestra soberanía? ¿Criticó la oposición esto? Personalmente considero correcta y soberana la acción del Procurador Suplente. La cancillería, asumo, envió nota expositiva de protesta.
Con abundante claridad de votantes, llegó al poder el presidente actual; su plataforma: El Cambio. De sobra entendemos que el desarrollo del cambio y sus frutos en el largo plazo, no dependerán, exclusivamente, del presente gobierno. El inicio sobre, bases sólidas, de medidas concretas, sí. Otros en mayor o menor grado de conclusión, también.
Durante el proceso productivo del estamento estatal, debe operar un grupo de asesores de la alianza, con obligaciones, dirigidas al fortalecimiento de la misma, pues de ello dependerá la Continuidad del cambio hacia futuros de certitud.
La inversión de nuestros impuestos debe efectuarse, dentro del debido proceso, de etapa en etapa, haciendo del conocimiento público, al final de cada periodo presidencial, el status de cada proyecto y que se espera del siguiente.
Los partidos de la alianza deben entender sus grados de independencia e interrelación respetuosa y coherente. Tal harmonía representará las garantías del pase hacia un futuro desarrollo, económico y social de mayor estabilidad y equidad. Recomiendo generar un boletín semestral de progreso. Así opera la transparencia.