La contribución de Blades
Cuestionado por muchos pero temido por más, sobre todo en materia política, Rubén Blades se constituye nuevamente en un elemento controversial como parte del escenario que envolverá el proceso electoral en el año 2004. Tras liderar un movimiento político independiente en 1994, obteniendo un tercer lugar y casi el 20% de los votos presidenciales, vuelve a su país con una perspectiva distinta de lo que fue en esa ocasión. Recordemos que en 1994 corrió solo (sin ningún partido político aliado), postuló cerca de la mitad de los posibles candidados (los que recolectan los votos) y realizó una campaña electoral de tan sólo 58 días. Luego se dio una serie de sucesos políticos, debido a los cuales Rubén perdió el control del movimiento que siempre lideró, hechos que fueron públicos y notorios y, por los que, entre otras cosas, él ha dado las explicaciones, y hasta disculpas, al electorado que lo apoyó.
En esta oportunidad, Blades no es candidato a presidente, pero se perfila como acompañante del mismo por el PRD, al menos en las labores a la campaña política 2004 se refiere. La fórmula Torrijos-Blades se presenta como un arma fulminante en cuanto al acceso y a la consecución del voto de la juventud. Basta con notar que el mercado electoral presenta a más del 70% de los panameños con edades inferiores a los 44 años, edades que envuelven la época cumbre de Blades como artista y el trabajo de patrullaje doméstico realizado por Torrijos en los últimos cinco años.
Compatible con la búsqueda de una personalidad independiente que presente un perfil profesional intachable sin vínculo alguno a la corrupción, Blades es el compañero ideal que desearía tener cualquier candidato presidencial. Ya no se trata de la estructura partidaria, ni del apoyo económico, lo que hay que promover no es más que un combate formal a la corrupción. Y para esto quién mejor que Blades que goza de la confianza del candidato que lidera las encuestas de opinión a nivel nacional.
La campaña de Martín Torrijos se erige como una sólida estructura cimentada en un partido político que cuenta con medio millón de miembros y que, además, al día de hoy presenta como casi seguro aliado al Partido Popular.
La participación de grupos independientes, que bien pudiera liderar Baldes, brinda una sólida estabilidad a dicha base, comparable sólo a los factores de seguridad que se emplean al diseñar grandes “estructuras” y que no hacen más que hacerlas resistir cualquier tipo de cargas (ataques), incluyendo hasta el efecto de fenómenos físicos.
Las fórmulas que acompañan a los candidatos serán confeccionados de forma política y responderán a las condiciones necesarias al momento de tomar la decisión final.
En el caso de Martín, ésta tenderá a devolverle la confianza al pueblo en la clase política, apoyándose en la esperanza de la gente.
Lo anterior implicaría que dos barcos contenedores de ciento cincuenta mil toneladas atravesarían el istmo panameño diariamente, supuestamente por las nuevas esclusas sugeridas por la Comisión Tripartita.
El Dr. Ashar estimó que a un costo de cincuenta dólares por contenedor, la operación sería exitosa y justificaría el costo de la construcción de estas mismas esclusas.
Yo considero irrisorio este cálculo, pues cualquiera paga cincuenta dólares para que una pequeña grúa remolque su carro accidentado unos cinco kilómetros.
El problema de peajes debe ser analizado cuidadosamente; no por teóricos usuarios, sino por expertos de distintas disciplinas de conocimientos.
Para sugerir tales tarifas para el transporte interoceánico de contenedores debe estimarse, en primer lugar y con justicia, el valor del agua, que dejamos en suspenso en nuestro primer artículo.
En esta oportunidad, Blades no es candidato a presidente, pero se perfila como acompañante del mismo por el PRD, al menos en las labores a la campaña política 2004 se refiere. La fórmula Torrijos-Blades se presenta como un arma fulminante en cuanto al acceso y a la consecución del voto de la juventud. Basta con notar que el mercado electoral presenta a más del 70% de los panameños con edades inferiores a los 44 años, edades que envuelven la época cumbre de Blades como artista y el trabajo de patrullaje doméstico realizado por Torrijos en los últimos cinco años.
Compatible con la búsqueda de una personalidad independiente que presente un perfil profesional intachable sin vínculo alguno a la corrupción, Blades es el compañero ideal que desearía tener cualquier candidato presidencial. Ya no se trata de la estructura partidaria, ni del apoyo económico, lo que hay que promover no es más que un combate formal a la corrupción. Y para esto quién mejor que Blades que goza de la confianza del candidato que lidera las encuestas de opinión a nivel nacional.
La campaña de Martín Torrijos se erige como una sólida estructura cimentada en un partido político que cuenta con medio millón de miembros y que, además, al día de hoy presenta como casi seguro aliado al Partido Popular.
La participación de grupos independientes, que bien pudiera liderar Baldes, brinda una sólida estabilidad a dicha base, comparable sólo a los factores de seguridad que se emplean al diseñar grandes “estructuras” y que no hacen más que hacerlas resistir cualquier tipo de cargas (ataques), incluyendo hasta el efecto de fenómenos físicos.
Las fórmulas que acompañan a los candidatos serán confeccionados de forma política y responderán a las condiciones necesarias al momento de tomar la decisión final.
En el caso de Martín, ésta tenderá a devolverle la confianza al pueblo en la clase política, apoyándose en la esperanza de la gente.
Lo anterior implicaría que dos barcos contenedores de ciento cincuenta mil toneladas atravesarían el istmo panameño diariamente, supuestamente por las nuevas esclusas sugeridas por la Comisión Tripartita.
El Dr. Ashar estimó que a un costo de cincuenta dólares por contenedor, la operación sería exitosa y justificaría el costo de la construcción de estas mismas esclusas.
Yo considero irrisorio este cálculo, pues cualquiera paga cincuenta dólares para que una pequeña grúa remolque su carro accidentado unos cinco kilómetros.
El problema de peajes debe ser analizado cuidadosamente; no por teóricos usuarios, sino por expertos de distintas disciplinas de conocimientos.
Para sugerir tales tarifas para el transporte interoceánico de contenedores debe estimarse, en primer lugar y con justicia, el valor del agua, que dejamos en suspenso en nuestro primer artículo.