La corrupción
Escuchamos cómo está entronizada en nuestro medio y no hacemos mucho por desterrarla. ¿Cuál será la causa? Nos remontamos a los hogares donde los padres deben enseñar valores a sus hijos con la teoría y la práctica. Pero no me hablen de que los hogares están destruidos por falta del padre, ya que conozco a jóvenes de hogares como esos que son honestos y buenos ciudadanos, debido a que la madre se ha encargado de enseñarles. Pero qué de aquellos que carecen de esa enseñanza y caen en el pozo, ya sea por necesidad, y aceptan lo que sea, aún contra sus principios para sobrevivir y traer lo necesario al hogar.
Otros caen porque sus esposas les exigen más de lo que tienen y la hombría se hace a un lado sin poder decir NO y vivir con lo que poseen en ese momento. Otras veces es ambición: tienen y quieren más sin dar su esfuerzo para aumentar su rendimiento, sino lograrlo a través de la corrupción. Y si ellos ven que sus jefes (hablo desde el Presidente para abajo) cometen errores y se llenan de dinero indebido, y la sociedad los apadrina permitiendo que continúen en ese medio como hombres intachables, hablamos de corrupción por auto inducción a través de malos manejos, coimas y caen en el desprestigio.
Lamentablemente vivimos en una sociedad en donde el dinero va primero sin fijarnos si quienes lo tienen viven fuera de la ley y la moral. Cuando las personas no tienen ética, debieran recibir el castigo social. Sin embargo, no nos fijamos de dónde viene ese dinero y, cuando se descubre, entonces abandonamos esa amistad que antes ensalzábamos, sólo por conveniencia social también. Y tan corruptos son ellos como nosotros que lo permitimos, pero “Don Dinero viene primero”. Hay extranjeros que nos tildan de corruptos y que nos dejamos comprar. ¿Por ellos? Son tan corruptos como nosotros.
Enseñemos valores para volver nuevamente a los tiempo en que ser magistrados, rectores, ministros era un orgullo y cada uno daba lustre a la posición, no lo contrario. La corrupción se pega y nos hace impunes con el silencio de una sociedad aplastada por la misma y el conformismo. No aceptes a quienes delinquen porque promueves lo indebido sobre la base del juega vivo y el poder de los antivalores. Abre los ojos y lucha para ganar la batalla.
(marisin.villalaz@gmail.com)