La corrupción campea
Nuestra lucha permanente por el adecentamiento de las instituciones del Estado no ha logrado las metas que nos hemos propuesto. Deseamos conseguir que ellas sean un ejemplo de honestidad, responsabilidad y eficiencia en beneficio de la comunidad nacional, que sus funcionarios sean hombres y mujeres dedicados a servirle a la patria con espíritu de entrega y vocación al trabajo ejemplar. Dolorosamente hay funcionarios que se apartan del camino correcto, para recorrer senderos en done el "juega vivo", la deshonestidad y la corrupción los llevan a actuar en contra de los intereses y roban, descaradamente, los dineros que deben servir a la causa de un Panamá mejor.
Nos ha causado mucho dolor lo ocurrido al Fondo de Equidad y Calidad de San Miguelito, del cual funcionarios sustrajeron cerca de un millón de balboas que debieron ser dedicados a la educación de la niñez y la juventud. Vulgar y corruptamente algunos funcionarios de Educación venían tomando dinero del Estado sin que nada ni nadie lo evitara por la falta de una adecuada supervisión. Hoy sólo nos queda lamentarnos de eso, pero tenemos el recurso de aplicar a los culpables todo el peso de la ley e ir tomando más interés por el funcionamiento de estas entidades, para evitar estos actos que empañan la imagen de las instituciones.
En la administración de gobierno siempre ha habido instituciones que no han estado a la altura de sus responsabilidades, agencias estatales en donde, con frecuencia, surgen malos manejos y deficiencias que afectan el desarrollo de programas en beneficio del pueblo.
El país ha venido sufriendo una falta de credibilidad en sus instituciones y urge recobrarla en base al trabajo honesto y responsable de quienes tienen en sus manos la organización y funcionamiento de las mismas. Para ello es necesario que se planifiquen políticas que lleven al funcionario desde el más encumbrado hasta el más humilde, a comprender que él pertenece a la comunidad y que sólo su eficiencia, capacidad y honradez son la mejor credencial para el éxito en sus funciones.