La corrupción es un hábito
UNO DE LOS costos intangibles más altos para operar un negocio en nuestro país son las consecuencias de la corrupción. Cuando un empresario necesita que alguna autoridad pública le solucione, facilite o tramite algún permiso, documentación o contrato no vacila en ofrecer una compensación al funcionario para que la burocracia sea menos severa con su trámite. Ese acto que pareciera de menor importancia es lo que se denomina "corrupción hormiga" y que se produce en el cotidiano quehacer del sector público patrocinado por el sector privado.
Cuando un contratista, comerciante o gremio requieren de algún grado de autorización o influencia para lograr un contrato con el estado, subsidios, exoneraciones de impuestos, cambios legislativos o flexibilización en la aplicación de la justicia se ejerce presión a los más altos niveles de la administración. Esta colusión entre grupos de poder, partidos políticos y funcionarios de turno es la más dañina para el país por sus graves consecuencias.
Examinemos algunas de ellas: a) El Gobierno deja de percibir ingresos que se requieren para mejorar los servicios públicos. b) Proporcionar alguna ventaja comparativa es crear competencia desleal, lo cual a su vez trae desconfianza en el gobierno. c) Inhibe a las empresas serias a participar y ofrecer mejores precios y condiciones para el estado. d) Ahuyenta la inversión local y extranjera al proyectar un clima de inseguridad jurídica. e) Promueven el clima de desconfianza de la ciudadanía en las instituciones del estado, partidos políticos y empresarios.
Son varias las razones que se atribuyen a este mal nacional, entre ellas: a) La negligencia del sistema judicial o sea que la ley no se aplica igual para todos o con la debida celeridad que esta reclama. b) Los salarios bajos de los servidores públicos y el mal ejemplo de los superiores hacen mas tentador caer en el soborno. c) La colusión entre los poderes del Estado crea la posibilidad de intercambio de favores. d) La baja calidad de los candidatos a puestos de elección por la dificultad de competir en forma independiente. e) La indiferencia de la mayoría de los ciudadanos que acepta como norma el famoso "juega vivo".
Todos nos quejamos de la falta de transparencia y de las prácticas dolosas de los políticos de turno, pero no nos acordamos de todas esas críticas cuando estamos en el poder y sólo nos quejamos cuando no estamos siendo favorecidos en el preciso momento.
Podemos exponer un rosario de recomendaciones para disminuir la corrupción como, por ejemplo: a) Ofrecer verdadera protección a las personas que denuncian actos indebidos. b) Elevar las categorías y los salarios de las funciones públicas por medio de méritos, capacitación y respeto por la carrera administrativa. c) Promulgar leyes que tipifiquen y castiguen verdaderamente los actos de nepotismo y favoritismo partidario. d) Educar a la ciudadanía para que reconozca los actos de corrupción y que se manifieste públicamente contra estas actividades fraudulentas. e) Exponer y castigar por igual tanto al que soborna como al sobornado.
Pero para que las cosas mejoren, tenemos que reconocer que todos somos parte de esta calamidad nacional, y que la única forma de superarla es cambiando nosotros mismos desde el propio seno de nuestras familias y negocios. Somos tan culpables cuando vemos que algo malo está pasando y no hacemos nada o cuando consideramos que pasarle diez dólares a un policía de tránsito para evitarnos una boleta no es un soborno o que ponerle un puente al medidor no es robar o si pensamos que colarnos en la fila es gracioso, casualmente de esas pequeñas faltas nacieron las grandes y no saldremos de este grave problema hasta que no reconozcamos y cambiemos nuestros propios hábitos de corrupción.
En los primeros meses del verano se podrían estar recibiendo los primeros tanques de basura.
Se recogen 100 toneladas de basura en el sector privado
Cuando un contratista, comerciante o gremio requieren de algún grado de autorización o influencia para lograr un contrato con el estado, subsidios, exoneraciones de impuestos, cambios legislativos o flexibilización en la aplicación de la justicia se ejerce presión a los más altos niveles de la administración. Esta colusión entre grupos de poder, partidos políticos y funcionarios de turno es la más dañina para el país por sus graves consecuencias.
Examinemos algunas de ellas: a) El Gobierno deja de percibir ingresos que se requieren para mejorar los servicios públicos. b) Proporcionar alguna ventaja comparativa es crear competencia desleal, lo cual a su vez trae desconfianza en el gobierno. c) Inhibe a las empresas serias a participar y ofrecer mejores precios y condiciones para el estado. d) Ahuyenta la inversión local y extranjera al proyectar un clima de inseguridad jurídica. e) Promueven el clima de desconfianza de la ciudadanía en las instituciones del estado, partidos políticos y empresarios.
Son varias las razones que se atribuyen a este mal nacional, entre ellas: a) La negligencia del sistema judicial o sea que la ley no se aplica igual para todos o con la debida celeridad que esta reclama. b) Los salarios bajos de los servidores públicos y el mal ejemplo de los superiores hacen mas tentador caer en el soborno. c) La colusión entre los poderes del Estado crea la posibilidad de intercambio de favores. d) La baja calidad de los candidatos a puestos de elección por la dificultad de competir en forma independiente. e) La indiferencia de la mayoría de los ciudadanos que acepta como norma el famoso "juega vivo".
Todos nos quejamos de la falta de transparencia y de las prácticas dolosas de los políticos de turno, pero no nos acordamos de todas esas críticas cuando estamos en el poder y sólo nos quejamos cuando no estamos siendo favorecidos en el preciso momento.
Podemos exponer un rosario de recomendaciones para disminuir la corrupción como, por ejemplo: a) Ofrecer verdadera protección a las personas que denuncian actos indebidos. b) Elevar las categorías y los salarios de las funciones públicas por medio de méritos, capacitación y respeto por la carrera administrativa. c) Promulgar leyes que tipifiquen y castiguen verdaderamente los actos de nepotismo y favoritismo partidario. d) Educar a la ciudadanía para que reconozca los actos de corrupción y que se manifieste públicamente contra estas actividades fraudulentas. e) Exponer y castigar por igual tanto al que soborna como al sobornado.
Pero para que las cosas mejoren, tenemos que reconocer que todos somos parte de esta calamidad nacional, y que la única forma de superarla es cambiando nosotros mismos desde el propio seno de nuestras familias y negocios. Somos tan culpables cuando vemos que algo malo está pasando y no hacemos nada o cuando consideramos que pasarle diez dólares a un policía de tránsito para evitarnos una boleta no es un soborno o que ponerle un puente al medidor no es robar o si pensamos que colarnos en la fila es gracioso, casualmente de esas pequeñas faltas nacieron las grandes y no saldremos de este grave problema hasta que no reconozcamos y cambiemos nuestros propios hábitos de corrupción.
En los primeros meses del verano se podrían estar recibiendo los primeros tanques de basura.
Se recogen 100 toneladas de basura en el sector privado