La corrupción está ganando la batalla
LOS ESCÁNDALOS de corrupción están en los titulares y son temas a debatir de los medios de comunicación. No amanece un nuevo día sin un nuevo acto de corrupción dado a conocer. Es casi una rutina y se dan de todo tipo. Son las exoneraciones de los autos, vendidas tanto por los diputados y los miembros del PARLACEN; son las falsas remodelaciones de casas y apartamentos para evadir el pago del impuesto de inmueble; son los funcionarios y jóvenes particulares transportando drogas; es el uso de tecnicismo legales, pero inmorales, para dejar a un culpable libre; son las peripecias y uso de influencia de grandes empresarios, y muchas veces no nacionales, para esquivar el pago de un compromiso con la nación. En fin, una serie de hechos que nos tiene a los hombres y mujeres decentes del país preocupados, porque es la alta incidencia y lo seguido de estos sucesos ilegales e inmorales que corroen las bases morales y éticas de la sociedad.
Hace más de un año escribí en un artículo sobre este tema. Decía que la corrupción en Panamá no se limitaba a la clase política, sino que era un mal de toda nuestra sociedad, y que cuando los organismos internacionales calificaban el grado de corrupción , no lo estaban haciendo sólo al sector político, sino se incluía a todos.
Ejemplo claro es la venta de las exoneraciones de los autos de los diputados. Por un lado, está el político; pero por el otro, el supuesto no político, que en la mayoría de los casos - no lo dudo- es este último sujeto el que inicia la operación ilegal e inmoral.
Es hora que todos nos involucremos más contra este flagelo antes que sea tarde, porque de lo contrario nos arrepentiremos, pero ya no se podrá hacer nada o muy poco. Igual decía la semana pasada, debemos tomar las medidas de control, sino esto seguirá.
Estas medidas podrán ser muy fácil de aplicar:
Propongo que las exoneraciones de los carros de los diputados y magistrados sean eliminadas o que se limite a una cantidad no mayor de tres mil balboas y no más de dos carros en cinco años. Que los partidos políticos tomen la actitud de expulsar a todo integrante que cometa actos de corrupción. Que los funcionarios relacionados a este delito se le castigue con lo expresado por la ley, pero a la vez se le inhabilite laboralmente, de por vida, en el sector público. A las personas que ejecutaron hechos ilegales para exonerarse del impuesto de inmueble, se le cobre multas 10 veces mayor de lo que esta suma representa y tenga que continuar pagando su impuesto.
Señor Presidente, usted no podrá intervenir en el otro órgano del Estado, pero sí puede, administrativamente, aplicar estás propuestas, y muchas más, que harán a todos los panameños respetar la ley, ya sea por miedo o por principios morales; pero al final, tendremos una sociedad que regrese a respetar la decencia, la moral y le estaremos, así, mandando un mensaje al mundo que en Panamá la ley se respeta, como en otras latitudes. Estamos a tiempo, no esperemos más.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Gandhi.
cdabadia@cwpanama.net
Hace más de un año escribí en un artículo sobre este tema. Decía que la corrupción en Panamá no se limitaba a la clase política, sino que era un mal de toda nuestra sociedad, y que cuando los organismos internacionales calificaban el grado de corrupción , no lo estaban haciendo sólo al sector político, sino se incluía a todos.
Ejemplo claro es la venta de las exoneraciones de los autos de los diputados. Por un lado, está el político; pero por el otro, el supuesto no político, que en la mayoría de los casos - no lo dudo- es este último sujeto el que inicia la operación ilegal e inmoral.
Es hora que todos nos involucremos más contra este flagelo antes que sea tarde, porque de lo contrario nos arrepentiremos, pero ya no se podrá hacer nada o muy poco. Igual decía la semana pasada, debemos tomar las medidas de control, sino esto seguirá.
Estas medidas podrán ser muy fácil de aplicar:
Propongo que las exoneraciones de los carros de los diputados y magistrados sean eliminadas o que se limite a una cantidad no mayor de tres mil balboas y no más de dos carros en cinco años. Que los partidos políticos tomen la actitud de expulsar a todo integrante que cometa actos de corrupción. Que los funcionarios relacionados a este delito se le castigue con lo expresado por la ley, pero a la vez se le inhabilite laboralmente, de por vida, en el sector público. A las personas que ejecutaron hechos ilegales para exonerarse del impuesto de inmueble, se le cobre multas 10 veces mayor de lo que esta suma representa y tenga que continuar pagando su impuesto.
Señor Presidente, usted no podrá intervenir en el otro órgano del Estado, pero sí puede, administrativamente, aplicar estás propuestas, y muchas más, que harán a todos los panameños respetar la ley, ya sea por miedo o por principios morales; pero al final, tendremos una sociedad que regrese a respetar la decencia, la moral y le estaremos, así, mandando un mensaje al mundo que en Panamá la ley se respeta, como en otras latitudes. Estamos a tiempo, no esperemos más.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Gandhi.
cdabadia@cwpanama.net