La Corte junto a Margarita
La madurez de una entidad consiste en haber internalizado su rol específico en medio del conjunto amplio de las distintas instituciones. Si los ministros de Estado creen que obran sobre la base de un llamado divino, es que no están en plena posesión de su cargo. Si los diputados piensan que su mandato es administrar servicios en sus comunidades, es porque no han entendido su misión. Si los magistrados hacen actividades para granjearse el respaldo y las simpatías en espacios populares, es porque han perdido la brújula de su delicada función. Así, recientemente, el ?"rgano Judicial hizo publicar un anuncio pagado en que daba a conocer como uno de los aspectos estelares de una jornada de presentación de proyectos judiciales, la condecoración de la joven cantante panameña que obtuvo, en el 2008, el primer lugar en un certamen latinoamericano.
Hasta donde sabemos, ni la joven aspira a impartir justicia, ni los magistrados se han planteado conmover al público con melodías de antaño. ¿O sí? ¿Qué tal si comenzamos a enviar mensajes de texto para definir cuáles deben salir y cuáles quedarse? ¿Creen los togados que han crecido en popularidad y respeto ante la ciudadanía haciéndose fotografiar al lado de Margarita? Mejor les regalamos un gran mapa de la institucionalidad del Estado para que aprendan a ubicarse. Afortunadamente, el desaguisado no afecta al joven talento. ¡Sigue tu carrera de triunfos, Margarita, que tú sí vas por buen camino!