¡La Cresta no se está hundiendo!
¡La Cresta se está hundiendo! Esta frase se viene escuchando desde hace años. En este lugar se han detenido construcciones, disminuido las solicitudes para edificar estructuras verticales y ha provocado temor a los residentes del lugar. La Cresta es una zona de clase media alta, ubicada en el corazón de la ciudad, entre la vía España y Simón Bolívar, en el corregimiento de Bella Vista. A inicios de la década del 90, se registraron los últimos deslizamientos de tierra.
Sobre este particular, el presidente de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), José Batista, manifestó que el problema de La Cresta no es que se está hundiendo, sino que en este sitio hay lugares específicos que presentan fallas naturales que causan pequeños derrumbes. "Señalar que La Cresta se está hundiendo es un planteamiento erróneo, pues esto no es lo que precisamente ocurre en este sitio. Lo que hay allí es un problema de fallas aisladas", sostuvo.
Lo que sucedió en este lugar fue que se construyó en algunos puntos con fallas naturales, que no se previeron y, por ende, han ocurrido los deslizamientos conocidos. Batista explicó que es falso que en La Cresta no se puede construir. "Lo que ocurre es que para edificar en los lugares donde hay fallas se debe invertir mucho más de lo presupuestado, a fin de que el terreno esté en las mejores condiciones y seguro para levantar la obra", precisó.
Acotó que uno de los puntos donde existen estas irregularidades y se puede considerar como uno de los más sensibles, es precisamente en la parte posterior de la SPIA (detrás de la Iglesia del Carmen). Al ser preguntado que si, cómo ingeniero, optaría por construir en La Cresta, Batista señaló que estos son retos y como profesional, debe enfrentarlos. "Si me solicitan construir en un barranco, tengo que buscar la fórmula para que la obra sea una realidad y llevarla a cabo", dijo.
Mientras que como inversionista puntualizó que si la obra tiene la capacidad de recuperar la inversión, valdría la pena. Puso como ejemplo Costa del Este, donde antes era un área pantanosa y luego de una considerable inversión, estas viviendas alcanzan valores superiores a los 350 mil balboas. Recalcó que en La Cresta se puede construir y habitar tranquilamente, siempre y cuando se tomen los correctivos pertinentes.
Sobre el particular, el director del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, Jaime Toral, señaló que no se puede afirmar que La Cresta se está hundiendo, lo que ocurre es que hay sectores donde ocurren deslizamientos en puntos como los estacionamientos de la Caja de Seguro Social, parte de la Universidad de Panamá y la parte trasera de la Iglesia del Carmen. Toral precisó que las precipitaciones pluviales también tienen sus efectos sobre el terreno al momento de producirse un deslizamiento de tierra.
A juicio del director, en La Cresta sí se puede construir, empero las edificaciones tendrán un valor superior al estipulado, debido a los gastos extra que esas construcciones acarrean. Toral adujo que mayores deslizamientos de tierra no se pueden predecir en esta zona, pues hay diferentes factores que inciden en que un movimiento se suscite. El funcionario explicó que hay debilidades en las rocas base que producen inestabilidades en el suelo, lo que sumado a un temblor natural, al final puede ocasionar derrumbes, pues activarían zonas de deslizamientos.
Es difícil predecir que una estructura en este sitio se pueda derrumbar, puesto que hay que llevar a cabo evaluaciones mayores en el lugar, las que no se han efectuado. Dijo que se necesitan mayores investigaciones, pero hacen falta los recursos, a fin de determinar la estabilidad o no de la zona.
Por su parte, Isaías Bonilla, director de Obras y Construcciones Municipales del Municipio de Panamá, aclaró que actualmente no existe ningún impedimento para construir en este sector, sino que hay normas de seguridad establecidas por el Ministerio de Vivienda (MIVI) para preservar la seguridad de los residentes del lugar.
Precisó que basados en los estudios que se han realizado en este sector, por iniciativa del MIVI se tomó la decisión de que los edificios que edificaran en este sitio, quedarían reducidos a la mitad, es decir, la construcción de una torre de 10 pisos sólo se haría de cinco.
Al ser preguntado acerca de lo planteado por la SPIA y por la Universidad de Panamá de que allí sí se puede construir, Bonilla explicó que las respuestas de estos dos sectores son técnicas, pues son desde el punto de vista de la ingeniería. Sin embargo, desde el punto de vista de las normativas establecidas, éstas últimas hay que cumplirlas.
Señaló que estas reglamentaciones fueron adoptadas por el MIVI, desde la última vez que se registraron deslizamientos a fin de evitar cualquier accidente. El funcionario reveló que, a pesar de la situación de La Cresta, aún se expiden permisos para construcción en este punto, pero reconoció que quizás desde el punto de vista comercial, puede ser poco rentable edificar en este sitio.
Al respecto, el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) reconoció que en los últimos años no se han realizado inspecciones por estas áreas, pese a reconocer que en esta zona se han a realizado varios estudios sobre los problemas que presenta el suelo. Eric Canto, director técnico del SINAPROC, señaló que la entidad mantiene su centro de operaciones junto a otras entidades de seguridad, a fin de estar prevenida en caso que se suscite una situación de emergencia.
Sin embargo, reconoció que en los últimos años no se han realizado operativos de supervisión, ni evaluaciones, en estas zonas, a pesar de estar conscientes de que esta área presenta un nivel de riesgo. "Se recomienda a la comunidad que se prepare para que el día que en Panamá ocurra un evento, se pueda dar respuesta lo antes posible", dijo el funcionario.
Por otro lado, el subteniente Adelaido Rojas, de la Oficina de Seguridad del Cuerpo de Bomberos de Panamá aclaró que a esta oficina no le compete esta situación, puesto que ésta tiene funciones de seguridad para prevención de incendios. Manifestó que en caso de suscitarse alguna situación de emergencia en La Cresta, el Cuerpo de Bomberos auxiliaría como ente de seguridad.
Cabe señalar que el Instituto de Geociencias de la Universidad solicita a los residentes de La Cresta que cada vez que se suscite un movimiento en la zona, lo informen, a fin de tomar las previsiones del caso. Asimismo, que cuando se percaten de rajaduras, fisuras, árboles empinados u otra irregularidad lo comuniquen al Instituto al teléfono 263-7703.
Sobre este particular, el presidente de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), José Batista, manifestó que el problema de La Cresta no es que se está hundiendo, sino que en este sitio hay lugares específicos que presentan fallas naturales que causan pequeños derrumbes. "Señalar que La Cresta se está hundiendo es un planteamiento erróneo, pues esto no es lo que precisamente ocurre en este sitio. Lo que hay allí es un problema de fallas aisladas", sostuvo.
Lo que sucedió en este lugar fue que se construyó en algunos puntos con fallas naturales, que no se previeron y, por ende, han ocurrido los deslizamientos conocidos. Batista explicó que es falso que en La Cresta no se puede construir. "Lo que ocurre es que para edificar en los lugares donde hay fallas se debe invertir mucho más de lo presupuestado, a fin de que el terreno esté en las mejores condiciones y seguro para levantar la obra", precisó.
Acotó que uno de los puntos donde existen estas irregularidades y se puede considerar como uno de los más sensibles, es precisamente en la parte posterior de la SPIA (detrás de la Iglesia del Carmen). Al ser preguntado que si, cómo ingeniero, optaría por construir en La Cresta, Batista señaló que estos son retos y como profesional, debe enfrentarlos. "Si me solicitan construir en un barranco, tengo que buscar la fórmula para que la obra sea una realidad y llevarla a cabo", dijo.
Mientras que como inversionista puntualizó que si la obra tiene la capacidad de recuperar la inversión, valdría la pena. Puso como ejemplo Costa del Este, donde antes era un área pantanosa y luego de una considerable inversión, estas viviendas alcanzan valores superiores a los 350 mil balboas. Recalcó que en La Cresta se puede construir y habitar tranquilamente, siempre y cuando se tomen los correctivos pertinentes.
Sobre el particular, el director del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, Jaime Toral, señaló que no se puede afirmar que La Cresta se está hundiendo, lo que ocurre es que hay sectores donde ocurren deslizamientos en puntos como los estacionamientos de la Caja de Seguro Social, parte de la Universidad de Panamá y la parte trasera de la Iglesia del Carmen. Toral precisó que las precipitaciones pluviales también tienen sus efectos sobre el terreno al momento de producirse un deslizamiento de tierra.
A juicio del director, en La Cresta sí se puede construir, empero las edificaciones tendrán un valor superior al estipulado, debido a los gastos extra que esas construcciones acarrean. Toral adujo que mayores deslizamientos de tierra no se pueden predecir en esta zona, pues hay diferentes factores que inciden en que un movimiento se suscite. El funcionario explicó que hay debilidades en las rocas base que producen inestabilidades en el suelo, lo que sumado a un temblor natural, al final puede ocasionar derrumbes, pues activarían zonas de deslizamientos.
Es difícil predecir que una estructura en este sitio se pueda derrumbar, puesto que hay que llevar a cabo evaluaciones mayores en el lugar, las que no se han efectuado. Dijo que se necesitan mayores investigaciones, pero hacen falta los recursos, a fin de determinar la estabilidad o no de la zona.
Por su parte, Isaías Bonilla, director de Obras y Construcciones Municipales del Municipio de Panamá, aclaró que actualmente no existe ningún impedimento para construir en este sector, sino que hay normas de seguridad establecidas por el Ministerio de Vivienda (MIVI) para preservar la seguridad de los residentes del lugar.
Precisó que basados en los estudios que se han realizado en este sector, por iniciativa del MIVI se tomó la decisión de que los edificios que edificaran en este sitio, quedarían reducidos a la mitad, es decir, la construcción de una torre de 10 pisos sólo se haría de cinco.
Al ser preguntado acerca de lo planteado por la SPIA y por la Universidad de Panamá de que allí sí se puede construir, Bonilla explicó que las respuestas de estos dos sectores son técnicas, pues son desde el punto de vista de la ingeniería. Sin embargo, desde el punto de vista de las normativas establecidas, éstas últimas hay que cumplirlas.
Señaló que estas reglamentaciones fueron adoptadas por el MIVI, desde la última vez que se registraron deslizamientos a fin de evitar cualquier accidente. El funcionario reveló que, a pesar de la situación de La Cresta, aún se expiden permisos para construcción en este punto, pero reconoció que quizás desde el punto de vista comercial, puede ser poco rentable edificar en este sitio.
Al respecto, el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) reconoció que en los últimos años no se han realizado inspecciones por estas áreas, pese a reconocer que en esta zona se han a realizado varios estudios sobre los problemas que presenta el suelo. Eric Canto, director técnico del SINAPROC, señaló que la entidad mantiene su centro de operaciones junto a otras entidades de seguridad, a fin de estar prevenida en caso que se suscite una situación de emergencia.
Sin embargo, reconoció que en los últimos años no se han realizado operativos de supervisión, ni evaluaciones, en estas zonas, a pesar de estar conscientes de que esta área presenta un nivel de riesgo. "Se recomienda a la comunidad que se prepare para que el día que en Panamá ocurra un evento, se pueda dar respuesta lo antes posible", dijo el funcionario.
Por otro lado, el subteniente Adelaido Rojas, de la Oficina de Seguridad del Cuerpo de Bomberos de Panamá aclaró que a esta oficina no le compete esta situación, puesto que ésta tiene funciones de seguridad para prevención de incendios. Manifestó que en caso de suscitarse alguna situación de emergencia en La Cresta, el Cuerpo de Bomberos auxiliaría como ente de seguridad.
Cabe señalar que el Instituto de Geociencias de la Universidad solicita a los residentes de La Cresta que cada vez que se suscite un movimiento en la zona, lo informen, a fin de tomar las previsiones del caso. Asimismo, que cuando se percaten de rajaduras, fisuras, árboles empinados u otra irregularidad lo comuniquen al Instituto al teléfono 263-7703.