La crisis de la Caja de Seguro Social
Puedo no estar de acuerdo con las supuestas tendencias políticas izquierdistas del Dr. Juan Jované. Ciertamente, no estoy en posición de juzgar si tiene o no la capacidad gerencial para dirigir ese monstruo administrativo que es la Caja del Seguro Social; esa es materia de competencia de su junta directiva y la Presidencia de la República.
De lo que sí estoy convencido es que es un profesional serio, responsable, honesto y de un gran sentido de solidaridad humana; raro atributo en los panameños. También estoy convencido de que goza de un amplio respaldo de la clase sindical y la masa obrera panameña. Por las razones anteriores, encuentro imprudente y abusiva la campaña iniciada por el señor Contralor General de la República contra el Dr. Jované. Como más abajo me explico, no se ha manejado el asunto de auditoría de una manera profesional. Por el otro lado, arriesga ser la chispa que prenda agitación social. Además, está creando mayores problemas al cacareado Diálogo Nacional sobre el futuro de la Caja de Seguro Social. Futuro incierto que en nada favorece la polémica iniciada por el Contralor. La crisis financiera del Programa de Invalidez, Vejez y Muerte es real. Si las cosas siguen como van, para el año 2018, de acuerdo a los técnicos, la Caja habrá agotado todas sus reservas y el gobierno central tendría que asumir el costo del programa. Nefasta herencia para nuestros hijos y nietos.
A propósito, desde inicio de la década del "90, los actuarios y técnicos han advertido sobre la crisis financiera del Programa de Invalidez, Vejez y Muerte. Han dado recomendaciones técnicas que los políticos consistentemente han optado por ignorar por tener éstas un costo político alto. Han antepuesto sus aspiraciones políticas a necesidades sociales reales y urgentes.
222 ...encuentro imprudente y abusiva la campaña iniciada por el señor Contralor General de la República contra el Dr. Jované...no se ha manejado el asunto de auditoría de una manera profesional...
Esa ausencia de valor político ha ahondado la crisis y contribuido al futuro incierto de las jubilaciones del Seguro. Sin duda los políticos, ante la pronta apertura del período electoral, volverán a flaquear. No aceptarán las soluciones lógicas, pues el costo político con la crisis actual es aún más alto que en la época del "90. Buscarán paliativos populistas. Ignorarán el tema o crearán cortinas de humo, como la que para algunos es la controversia iniciada por el Contralor.
Volviendo al tema de la auditoría, no me pareció prudente su divulgación, en primera instancia, a través de los medios de comunicación social sin anterior presentación formal al ente auditado. Aprendí en mi carrera administrativa que el proceso correcto de auditoría exige que el ente auditado, al nivel jerárquico apropiado, reciba los resultados en una reunión formal (en la jerga empresarial, ese acto se conoce como "el cierre del áudito") El objeto en esa reunión entre auditores y auditados, es discutir ítem por ítem los resultados del audito y llegar a acuerdos en cuanto a corrección de faltas, como también darle la oportunidad al auditado de presentar sus descargos y demostrar, de estar en posición hacerlo, si la falta no es válida o nace de fallas de auditoría. Por las declaraciones de los administradores de la Caja, el debido proceso no se cumplió en esta ocasión. Ellos declaran haberse enterado de los resultados de auditoría por medio de la prensa. Si esto es cierto, la Contraloría ha roto un precepto básico del debido proceso en este caso. Viola la ética de trabajo del auditor. Me extraña que los profesionales y las asociaciones del ramo no se hayan manifestado.
Lo crítico de toda esta situación, es que en el ambiente caldeado en que vivimos, una institución tan importante como la Contraloría actúe de una manera que nos expone, injustificadamente a los panameños, a acciones de agitación social. Introduce nuevas controversias, en el momento cuando todas las energías y los esfuerzos del gobierno, los gremios, los sindicatos y la ciudadanía en general deben estar orientados a la búsqueda de soluciones reales, concretas y permanente de la situación financiera del Programa de Invalidez, Vejez y Muerte.
Ojalá opere el buen sentido, cese la campaña, se den las explicaciones correctas y volvamos a concentrarnos en buscar soluciones reales al Programa de Invalidez, Vejez y Muerte.
A juzgar por lo que hasta ahora ha conseguido en la vida, Armando Araúz será en el futuro lo que él desea, porque sabe que cuenta con el apoyo incondicional de una abuela entregada; con la admiración de sus profesores y compañeros, y lo más importante: con una profesión de fe como muy pocos la tienen.
Con el mismo entusiasmo con que el niño se educa, hablan de él sus profesores. Su profesora de Ciencias, Magali González, dice orgullosa que es un niño excelente, que participa en clases, que analiza los contenidos, los planteamientos y los problemas. Sus exámenes los presenta de forma oral, pues no puede escribir, aunque sí lo hace en el tablero con mucha dificultad. Cuando hace exámenes de introducción a la física, él desarrolla las fórmulas sin titubear, pese a que es más difícil hacer un examen de forma oral. "Yo lo pongo de ejemplo siempre porque es el primero que entrega los trabajos", dice la profesora.
Lo mismo hace su profesora de Agropecuaria, Eva Melo. "Me asombra porque es muy responsable, muy activo a pesar de que su trabajo en mi clase es más de campo que en el aula. El no es un alumno de memoria, sino de análisis", sostiene.
Por su parte, la profesora de matemática, Raquel Chen, lo ve como a un ángel. "Tengo muchos años de ser docente y nunca me había tocado un estudiante así. Es brillante... ni yo, como profesora de matemática, doy respuestas tan rápidas a los problemas", señala con muestras de admiración.
Dice sentirse molesta por comentarios de algunos profesores que aún no lo han tenido como alumno y piensan que por su condición, se le ayuda con las notas. "No es cierto... a ese muchacho siempre lo pongo como ejemplo. El se para a la altura de cualquiera, es una bendición de Dios; es desprendido, y todo lo que desee lo va a lograr. Sólo quiero estar viva para poderlo ver cuando se gradúe de la universidad", dice emocionada.
Su profesora de música, Valentina de Pérez, lo califica de perfecto. Es alumno de 5. Expresa buena capacidad de memoria para la suma de los compases y las figuras musicales. Canta bien, es alegre y animoso. "Es un niño feliz con mucho apoyo familiar", señala.
También su profesor de Ciencias Sociales, Héctor Corrales, lo alaba. "Estar en una silla de ruedas no le impide asociarse con sus compañeros. Conversa, aporta y siempre responde bien. Yo lo pongo de ejemplo", manifiesta.
Armando Araúz ha recibido también el apoyo de la Dirección de Educación Especial del Ministerio de Educación, cuyos directivos han comprendido que no son todos los docentes los que están conscientes de que un estudiante de esta naturaleza, requiere de un sustento emocional mayor que el del resto de los educandos.
De lo que sí estoy convencido es que es un profesional serio, responsable, honesto y de un gran sentido de solidaridad humana; raro atributo en los panameños. También estoy convencido de que goza de un amplio respaldo de la clase sindical y la masa obrera panameña. Por las razones anteriores, encuentro imprudente y abusiva la campaña iniciada por el señor Contralor General de la República contra el Dr. Jované. Como más abajo me explico, no se ha manejado el asunto de auditoría de una manera profesional. Por el otro lado, arriesga ser la chispa que prenda agitación social. Además, está creando mayores problemas al cacareado Diálogo Nacional sobre el futuro de la Caja de Seguro Social. Futuro incierto que en nada favorece la polémica iniciada por el Contralor. La crisis financiera del Programa de Invalidez, Vejez y Muerte es real. Si las cosas siguen como van, para el año 2018, de acuerdo a los técnicos, la Caja habrá agotado todas sus reservas y el gobierno central tendría que asumir el costo del programa. Nefasta herencia para nuestros hijos y nietos.
A propósito, desde inicio de la década del "90, los actuarios y técnicos han advertido sobre la crisis financiera del Programa de Invalidez, Vejez y Muerte. Han dado recomendaciones técnicas que los políticos consistentemente han optado por ignorar por tener éstas un costo político alto. Han antepuesto sus aspiraciones políticas a necesidades sociales reales y urgentes.
222 ...encuentro imprudente y abusiva la campaña iniciada por el señor Contralor General de la República contra el Dr. Jované...no se ha manejado el asunto de auditoría de una manera profesional...
Esa ausencia de valor político ha ahondado la crisis y contribuido al futuro incierto de las jubilaciones del Seguro. Sin duda los políticos, ante la pronta apertura del período electoral, volverán a flaquear. No aceptarán las soluciones lógicas, pues el costo político con la crisis actual es aún más alto que en la época del "90. Buscarán paliativos populistas. Ignorarán el tema o crearán cortinas de humo, como la que para algunos es la controversia iniciada por el Contralor.
Volviendo al tema de la auditoría, no me pareció prudente su divulgación, en primera instancia, a través de los medios de comunicación social sin anterior presentación formal al ente auditado. Aprendí en mi carrera administrativa que el proceso correcto de auditoría exige que el ente auditado, al nivel jerárquico apropiado, reciba los resultados en una reunión formal (en la jerga empresarial, ese acto se conoce como "el cierre del áudito") El objeto en esa reunión entre auditores y auditados, es discutir ítem por ítem los resultados del audito y llegar a acuerdos en cuanto a corrección de faltas, como también darle la oportunidad al auditado de presentar sus descargos y demostrar, de estar en posición hacerlo, si la falta no es válida o nace de fallas de auditoría. Por las declaraciones de los administradores de la Caja, el debido proceso no se cumplió en esta ocasión. Ellos declaran haberse enterado de los resultados de auditoría por medio de la prensa. Si esto es cierto, la Contraloría ha roto un precepto básico del debido proceso en este caso. Viola la ética de trabajo del auditor. Me extraña que los profesionales y las asociaciones del ramo no se hayan manifestado.
Lo crítico de toda esta situación, es que en el ambiente caldeado en que vivimos, una institución tan importante como la Contraloría actúe de una manera que nos expone, injustificadamente a los panameños, a acciones de agitación social. Introduce nuevas controversias, en el momento cuando todas las energías y los esfuerzos del gobierno, los gremios, los sindicatos y la ciudadanía en general deben estar orientados a la búsqueda de soluciones reales, concretas y permanente de la situación financiera del Programa de Invalidez, Vejez y Muerte.
Ojalá opere el buen sentido, cese la campaña, se den las explicaciones correctas y volvamos a concentrarnos en buscar soluciones reales al Programa de Invalidez, Vejez y Muerte.
A juzgar por lo que hasta ahora ha conseguido en la vida, Armando Araúz será en el futuro lo que él desea, porque sabe que cuenta con el apoyo incondicional de una abuela entregada; con la admiración de sus profesores y compañeros, y lo más importante: con una profesión de fe como muy pocos la tienen.
Con el mismo entusiasmo con que el niño se educa, hablan de él sus profesores. Su profesora de Ciencias, Magali González, dice orgullosa que es un niño excelente, que participa en clases, que analiza los contenidos, los planteamientos y los problemas. Sus exámenes los presenta de forma oral, pues no puede escribir, aunque sí lo hace en el tablero con mucha dificultad. Cuando hace exámenes de introducción a la física, él desarrolla las fórmulas sin titubear, pese a que es más difícil hacer un examen de forma oral. "Yo lo pongo de ejemplo siempre porque es el primero que entrega los trabajos", dice la profesora.
Lo mismo hace su profesora de Agropecuaria, Eva Melo. "Me asombra porque es muy responsable, muy activo a pesar de que su trabajo en mi clase es más de campo que en el aula. El no es un alumno de memoria, sino de análisis", sostiene.
Por su parte, la profesora de matemática, Raquel Chen, lo ve como a un ángel. "Tengo muchos años de ser docente y nunca me había tocado un estudiante así. Es brillante... ni yo, como profesora de matemática, doy respuestas tan rápidas a los problemas", señala con muestras de admiración.
Dice sentirse molesta por comentarios de algunos profesores que aún no lo han tenido como alumno y piensan que por su condición, se le ayuda con las notas. "No es cierto... a ese muchacho siempre lo pongo como ejemplo. El se para a la altura de cualquiera, es una bendición de Dios; es desprendido, y todo lo que desee lo va a lograr. Sólo quiero estar viva para poderlo ver cuando se gradúe de la universidad", dice emocionada.
Su profesora de música, Valentina de Pérez, lo califica de perfecto. Es alumno de 5. Expresa buena capacidad de memoria para la suma de los compases y las figuras musicales. Canta bien, es alegre y animoso. "Es un niño feliz con mucho apoyo familiar", señala.
También su profesor de Ciencias Sociales, Héctor Corrales, lo alaba. "Estar en una silla de ruedas no le impide asociarse con sus compañeros. Conversa, aporta y siempre responde bien. Yo lo pongo de ejemplo", manifiesta.
Armando Araúz ha recibido también el apoyo de la Dirección de Educación Especial del Ministerio de Educación, cuyos directivos han comprendido que no son todos los docentes los que están conscientes de que un estudiante de esta naturaleza, requiere de un sustento emocional mayor que el del resto de los educandos.