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La crisis de la CSS


Primeramente hemos de expresar que nos parece vergonzoso que individuos que se atribuyen la representatividad de gremios, etc. estén haciendo señalamientos irresponsables contra la Caja de Seguro Social causando con ello la alarma entre el pueblo. Es notorio que los mismos son incapaces de proponer solución alguna. Critican por simplemente criticar y buscar un protagonismo político. El problema de la CSS, desde nuestro punto de vista, tiene varias aristas que deben ser contempladas en su totalidad, si ciertamente deseamos proporcionar una solución permanente a los problemas que afronta la institución, pero ante todo debemos cargarnos de valentía y honestidad si de verdad queremos poner fin a las dificultades que hoy impiden su pleno desempeño.
A través de los medios se ha dado a conocer que la institución presenta un déficit de 18.5 millones de balboas y si nos remitimos a su génesis, todo indica que se incrementará en lo que resta del año, si no se toman medidas urgentes. Pasamos a explicarnos.
De acuerdo con el licenciado Even Chi Pardo, Director Nacional de Planificación de la CSS, la causa de este déficit se debe a que los gastos fueron superiores a los ingresos del año 2002. "Estos gastos estaban previstos en el presupuesto, o sea, que el déficit de 18.5 millones de balboas en ningún momento se genera por gastos que no hubieran sido analizados, discutidos y previstos en el presupuesto. Esos gastos responden a la necesidad de darle respuesta al incremento tremendo de la demanda, fundamentalmente por dos razones: 1° el acrecentamiento de las personas que están pensionadas, y 2° el gasto de la asistencia de salud que incrementó un 20% en consulta y un 50% en el servicio de diagnóstico, aumentos que se debieron fundamentalmente al crecimiento de la población y a un desplazamiento de la demanda del sector privado al público".
La pregunta que surge de inmediato es: ¿Por qué, entonces, se da el déficit si estos gastos estaban previstos? La respuesta no es otra que debido a que los ingresos que se habían advertido no se recibieron como estaba dado. ¿Y cuál es el motivo por el que no se realizaron los mismos? Porque la fuente fundamental de financiamiento del esquema financiero de la seguridad social panameña es, en un 80%, las cuotas obrero patronales y en un 15% la estabilidad de las inversiones que tiene. Los ingresos en concepto de cuotas que usualmente experimentaban un incremento del 6 % anual, tuvieron en esta oportunidad, sólo un incremento de un 1% y no fue siquiera por el incremento de cotizantes sino por el incremento en los salarios, o sea que los ingresos no se comportaron de la forma como se había previsto.
Si los gastos estuvieron en el ritmo de lo previsto y no así los ingresos hay una situación que explica el déficit que no pudo controlarse totalmente, no obstante el programa que estableció la CSS y que se denominó algo así como "Marco institucional para racionalizar y ahorro de los recursos escasos".
Dicho en otras palabras, el escenario económico que vive el país, gracias a la globalización y privatizaciones, que ha ocasionado un incremento en la falta de plazas de trabajo y por ende un aumento de la pobreza, ha sido uno de los principales factores de la difícil situación económica por la que atraviesa la CSS. Entre menos fuentes de trabajo, no sólo no se da el incremento necesario de cotizantes que exige el sistema, sino que se corre el peligro de que disminuya a niveles que ponen en riesgo la fuente fundamental de financiamiento de la institución y colapsarla.
¿Cómo tomar, entonces, las medidas necesarias para subsanar esta situación? Muchas providencias pueden adoptarse, aunque sean perentorias, hasta que pase la crisis, y entre ellas podemos mencionar las relacionadas con la edad, el número de cuotas, el monto de la cuota obrero patronal o bien una combinación de ambas. Oposición siempre habrá cualquiera que sea la media adoptada. Igualmente el Gobierno Nacional y la empresa privada, que tantas cobas se dan, deben pagar sus saldos morosos y mantenerse al día en el pago de sus cotizaciones. No hacerlo es apropiarse indebidamente de bienes ajenos, dicho en otras palabras, es robar.
Si no se toman medidas urgentes el déficit de la CSS se incrementará, ya que el crecimiento económico del país para este año, según los entendidos, será menor que el de 2002. Si se mantienen o disminuyen los ingresos la CSS deberá entonces reducir sus gastos con el consabido sacrificio a la población asegurada de la calidad de los servicios prestados, que por supuesto también acarreará protestas. A ver si los tantos candidatos que aspiran al solio presidencial nos proporcionan un plan concreto sobre la forma como pretenden solucionar este ingente problema. Somos todo oído.
(egrimal@cableonda.net)

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