La crisis mundial
Al escribir estas líneas, la crisis económica en Estados Unidos se ha extendido a toda Europa, Asia y la América Latina. En Europa la recesión es ya un hecho y parece ser lo mismo en Estados Unidos. La crisis financiera afecta a todos los sistemas capitalistas y aún a los socialistas. Muchas de las bolsas comenzando con la de Rusia y otras de Europa y Sur América cerraron brevemente sus actividades. Hay pánico mundial.
En 1934, cuando tomó posesión de la Presidencia de Estados Unidos, Franklyn Delano Roosevelt se encontró también, al igual que hoy, con una terrible crisis. La economía de su país había tenido un declive del 27% y el desempleo tenía cifras astronómicas. Había por doquier hambre y miseria. Lo más importante de esa crisis fue, al igual que ahora, restaurar la confianza. Fue entonces cuando Roosevelt pronunció su famosa frase: "A lo único que hay que tenerle miedo es al miedo mismo". Esa y otras medidas fueron el inicio de la salida de la crisis. Al año siguiente la situación mejoró en un 11%; en 1936 se registró un crecimiento económico del 35%, y ya en 1940 alcanzó el 62%.
La recesión es producto, en gran medida, de esa desconfianza mundial al sistema financiero imperante. La falta de trabajo y de créditos disminuye la capacidad de compras y de materias primas, principalmente, en países emergentes. Como ejemplo tenemos que las principales líneas de automóviles han tenido una disminución de 30%; los hoteles cerca del 35%; el petróleo se vende a $87.00 el barril, que representa casi el 40% de la cifra mayor alcanzada (ojo Chávez, a ti también te afecta). En Latinoamérica y en Panamá tenemos un sistema bancario sólido, muy seguro y no se ve ningún signo negativo a corto o mediano plazo. Sin embargo, Latinoamérica y nuestro país no pueden sustraerse a una depresión mundial.
Países con un auge turístico y con inversiones extranjeras como el nuestro se verán afectados tarde o temprano.
En Europa, Asia y Estados Unidos se están tomando medidas estabilizadoras. Por ejemplo, en estados Unidos se ha aumentado la seguridad por parte del gobierno de los depósitos a plazo fijo de $100,00 a $250,000. También se ha aprobado disposiciones federales por $700 mil millones para darle mayor liquidez al sistema bancario. En los países europeos se ha hecho otro tanto. No hay la menor duda de que una vez establecida la confianza mundial, se podrá superar esta gran crisis y minimizar los efectos que en todas las regiones tendría la recesión.
El mundo moderno dejó de ser naciones aisladas. No se puede pensar que vivimos en el siglo pasado. Cada día se hacen más proféticas las palabras del astronauta cuando desde las alturas dijo: "No veo naciones, sino continentes".