La CSS de Arnulfo, de los demagogos y los milicos
El diálogo de sordos que ha propiciado benevolentemente el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) no logra obtener voluntad política, que no es otra cosa que la voluntad de producir la mayor cantidad de bien común, porque cada sector, como pico halando para su gallote, con conocimiento de causa o sin él, depredan o intentan depredar una institución clave en una sociedad organizada políticamente, es decir, en la búsqueda del bien común, no en las prebendas para sectores partidistas, gremiales, sindicales, burocráticos y empresariales.
Cuando la CSS fue creada, por la administración del Dr. Arnulfo Arias Madrid en 1941, se establecieron algunos parámetros, que con el tiempo la demagogia, la insensatez y el egoísmo de sectas, la tienen en la crisis hoy reconocida por todos, pero diferida a futuro por la gran mayoría de los actores responsables. Entre esos parámetros teníamos que dos programas hoy deficitarios, el de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), y el de Enfermedad y Maternidad (EM) tenían condiciones de mayor recaudación o de menos egresos, condiciones que hoy no son aceptadas por los que quieren beneficiarse o no quieren asumir supuestos "costos políticos" en una sociedad manipulada clientelistamente.
La edad de jubilación, con Arnulfo Arias en 1941, tanto para mujeres como hombres era de 60 años, cuando la expectativa de vida era de 55 años. Hoy la expectativa de vida es de 74 años como promedio, y la edad de jubilación es de 57 para mujeres y 62 para hombres.
Con el militar José Remón Cantera, en 1954, la edad de jubilación para mujeres se rebajó a 55 años, sin tomar las acciones necesarias para costear esta demagogia. ¿Por qué demagogia? Porque si las mujeres se deberían jubilar antes que los hombres, ¿por qué hasta 1998, hombres y mujeres se jubilaban a la misma edad en educación, en enfermería, en el Tribunal Electoral, en la Universidad, en la Policía, en el Banco Nacional, en los bomberos? Hoy se siguen jubilando a igual edad en la Policía y en los bomberos. La diferencia favorable a las mujeres de hoy se sustenta principalmente en la cultura machista de hombres (que conceden) y mujeres (que sienten que los hombres le tienen que conceder). En política (en la búsqueda del bien común) no hay hombres no hay mujeres, hay ciudadanos que se organizan para cubrir sus debilidades y, en cuanto a expectativa de vida, los hombres son más débiles, ya que la suya es de 72 años contra 76 las mujeres. Dicen que los hombres se cuidan menos que ellas; pero si eso es así, es un riesgo de salud por una distorsión de la cultura machista que impera. Que las mujeres trabajan fuera y en casa, y el hombre no trabaja en casa, también es machismo que la CSS no debe cargar, porque insisto, eso es problema de la pareja.
Durante la dictadura militar de Torrijos, a mediados de los "70, demagógicamente se aumentaron los beneficiarios de un solo asegurado, sin los debidos aportes para cubrir este riesgo, lo que ha afectado al programa de EM. En la CSS del Dr. Arias, se esbozó lo que se llamó el Seguro Familiar donde tener un beneficiario incurría en que el asegurado aportara extra y por cada beneficiario adicional, debía aportar más. En la actualidad, por la demagogia torrijista, hay asegurados que tienen no uno, no dos, no tres, sino muchos más supuestos dependientes y sin aportar nada extra. La visión de Arnulfo hacia la CSS era responsable y realista, la de los milicos Remón y Torrijos con sus adláteres, demagógica y clientelista.
Tenemos todos que pensar en lo que le podemos dar a la CSS y no lo que le podemos sacar. Al gobierno, enfrentar el problema con urgencia y pagar la morosidad. Los políticos, no seguir con la demagogia o la falta de voluntad política para resolver, sin preocuparse del cacareado costo político, porque su misión no es ganar un concurso de simpatía, sino hacer lo necesario en búsqueda del bien común. Los que han hecho del sindicalismo un modus vivendi, empinarse sobre sus aspiraciones y decirle a sus bases que hay que hacer sacrificios. Los empresarios, aceptar mayor cuota patronal, penalización de la apropiación indebida. Los trabajadores de la CSS, entender que la institución es de todos y no de ellos. Y los asegurados, comprender que hay que hacer sacrificios, porque las circunstancias las definen los momentos.
Nada es inmutable, cuando hay bonanza se disfruta; cuando hay escasez, se ajusta el cinturón. Entre las medidas en cuanto a IVM, podrá considerarse aumentar la cuota patronal, eliminar la morosidad patronal (pública y privada), penalizar a los representantes legales de la retensión o evasión de las cuotas; igualar la edad y una vez igualada, cuidado que aumentarla; incrementar la cuota obrera, y los años de cotización.
En cuanto a EM, pagar extra por los beneficiarios, implementar un Sistema Unico de Salud sin duplicación de esfuerzos con un nuevo modelo de atención y de gestión; haciendo evaluaciones de la productividad del personal, incentivando al que produce calidad y cantidad y separando al que no cumple las metas; haciendo conciencia en el usuario que tiene derecho a ser atendido y también tiene deberes de no propiciar gastos innecesarios. Sin duda, el problema es complejísimo y las soluciones son muchas no sólo en IVM y en EM, sino también en administración, en finanzas; pero el no hacer nada es agravarlo.
Es hacer turismo, “a nuestra manera”. No se tienen tarifas, el turista aporta lo que cree conveniente, pero el indígena sabe dar siempre su mejor cara. De ello depende que la oportunidad se repita y así ha sido.
Juan no dudó en subirse hasta lo más alto del tambo que aún está en “reparación”, mencionó.
Desde allá precisó que se dedica a estos menesteres desde los 14 años y hoy tiene 42. La dirigencia de Mogue lo hizo viajar allá para que la obra esté terminada lo antes posible.
Los turistas deben seguir llegando y los emberá - wounaán tratarán de hacerlos sentir en casa. Como lo vienen haciendo hace varios años.
Cuando la CSS fue creada, por la administración del Dr. Arnulfo Arias Madrid en 1941, se establecieron algunos parámetros, que con el tiempo la demagogia, la insensatez y el egoísmo de sectas, la tienen en la crisis hoy reconocida por todos, pero diferida a futuro por la gran mayoría de los actores responsables. Entre esos parámetros teníamos que dos programas hoy deficitarios, el de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), y el de Enfermedad y Maternidad (EM) tenían condiciones de mayor recaudación o de menos egresos, condiciones que hoy no son aceptadas por los que quieren beneficiarse o no quieren asumir supuestos "costos políticos" en una sociedad manipulada clientelistamente.
La edad de jubilación, con Arnulfo Arias en 1941, tanto para mujeres como hombres era de 60 años, cuando la expectativa de vida era de 55 años. Hoy la expectativa de vida es de 74 años como promedio, y la edad de jubilación es de 57 para mujeres y 62 para hombres.
Con el militar José Remón Cantera, en 1954, la edad de jubilación para mujeres se rebajó a 55 años, sin tomar las acciones necesarias para costear esta demagogia. ¿Por qué demagogia? Porque si las mujeres se deberían jubilar antes que los hombres, ¿por qué hasta 1998, hombres y mujeres se jubilaban a la misma edad en educación, en enfermería, en el Tribunal Electoral, en la Universidad, en la Policía, en el Banco Nacional, en los bomberos? Hoy se siguen jubilando a igual edad en la Policía y en los bomberos. La diferencia favorable a las mujeres de hoy se sustenta principalmente en la cultura machista de hombres (que conceden) y mujeres (que sienten que los hombres le tienen que conceder). En política (en la búsqueda del bien común) no hay hombres no hay mujeres, hay ciudadanos que se organizan para cubrir sus debilidades y, en cuanto a expectativa de vida, los hombres son más débiles, ya que la suya es de 72 años contra 76 las mujeres. Dicen que los hombres se cuidan menos que ellas; pero si eso es así, es un riesgo de salud por una distorsión de la cultura machista que impera. Que las mujeres trabajan fuera y en casa, y el hombre no trabaja en casa, también es machismo que la CSS no debe cargar, porque insisto, eso es problema de la pareja.
Durante la dictadura militar de Torrijos, a mediados de los "70, demagógicamente se aumentaron los beneficiarios de un solo asegurado, sin los debidos aportes para cubrir este riesgo, lo que ha afectado al programa de EM. En la CSS del Dr. Arias, se esbozó lo que se llamó el Seguro Familiar donde tener un beneficiario incurría en que el asegurado aportara extra y por cada beneficiario adicional, debía aportar más. En la actualidad, por la demagogia torrijista, hay asegurados que tienen no uno, no dos, no tres, sino muchos más supuestos dependientes y sin aportar nada extra. La visión de Arnulfo hacia la CSS era responsable y realista, la de los milicos Remón y Torrijos con sus adláteres, demagógica y clientelista.
Tenemos todos que pensar en lo que le podemos dar a la CSS y no lo que le podemos sacar. Al gobierno, enfrentar el problema con urgencia y pagar la morosidad. Los políticos, no seguir con la demagogia o la falta de voluntad política para resolver, sin preocuparse del cacareado costo político, porque su misión no es ganar un concurso de simpatía, sino hacer lo necesario en búsqueda del bien común. Los que han hecho del sindicalismo un modus vivendi, empinarse sobre sus aspiraciones y decirle a sus bases que hay que hacer sacrificios. Los empresarios, aceptar mayor cuota patronal, penalización de la apropiación indebida. Los trabajadores de la CSS, entender que la institución es de todos y no de ellos. Y los asegurados, comprender que hay que hacer sacrificios, porque las circunstancias las definen los momentos.
Nada es inmutable, cuando hay bonanza se disfruta; cuando hay escasez, se ajusta el cinturón. Entre las medidas en cuanto a IVM, podrá considerarse aumentar la cuota patronal, eliminar la morosidad patronal (pública y privada), penalizar a los representantes legales de la retensión o evasión de las cuotas; igualar la edad y una vez igualada, cuidado que aumentarla; incrementar la cuota obrera, y los años de cotización.
En cuanto a EM, pagar extra por los beneficiarios, implementar un Sistema Unico de Salud sin duplicación de esfuerzos con un nuevo modelo de atención y de gestión; haciendo evaluaciones de la productividad del personal, incentivando al que produce calidad y cantidad y separando al que no cumple las metas; haciendo conciencia en el usuario que tiene derecho a ser atendido y también tiene deberes de no propiciar gastos innecesarios. Sin duda, el problema es complejísimo y las soluciones son muchas no sólo en IVM y en EM, sino también en administración, en finanzas; pero el no hacer nada es agravarlo.
Es hacer turismo, “a nuestra manera”. No se tienen tarifas, el turista aporta lo que cree conveniente, pero el indígena sabe dar siempre su mejor cara. De ello depende que la oportunidad se repita y así ha sido.
Juan no dudó en subirse hasta lo más alto del tambo que aún está en “reparación”, mencionó.
Desde allá precisó que se dedica a estos menesteres desde los 14 años y hoy tiene 42. La dirigencia de Mogue lo hizo viajar allá para que la obra esté terminada lo antes posible.
Los turistas deben seguir llegando y los emberá - wounaán tratarán de hacerlos sentir en casa. Como lo vienen haciendo hace varios años.