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La CSS en el filo de la navaja


Cuando se fundó la Caja de Seguro Social (CSS) en 1941, se estableció que la edad de jubilación tanto para hombres como mujeres era de 60 años, acorde con la duración probable de vida de esa época, que estaba en 59.7 años de edad. Luego, en 1954, se rebajó la edad de jubilación de la mujer a 55 años sin mediar ningún respaldo actuarial. Nuevamente, en 1975 se reduce la edad de la jubilación; para los hombres quedó en 55 y para las mujeres en 50, cuando en esa época la expectativa de vida era de 69 años. También se incorpora un programa de jubilaciones anticipadas. A medida que la expectativa de vida aumenta, la edad de la jubilación se debería aumentar, pero se hace todo lo contrario. En 1941 la expectativa de vida era de unos 60 años y hoy es de 74, por lo tanto, ésta ha aumentado en 14 años. Sin embargo, a la fecha, la edad de la jubilación permanece prácticamente en los mismos niveles de 1941.
En 1980, ante observaciones que el sistema colapsaría, el gobierno decide trasladar la segunda partida del Décimo Tercer Mes a la CSS. En 1983, cuando se conoce el desfalco de 70 millones de balboas, producto del Proyecto Colectivo de Vivienda que manejaba la CSS, los trabajadores exigieron que se les devolviera la segunda partida. El Gobierno accedió, pero mantuvo las jubilaciones anticipadas. El déficit actuarial era en ese entonces de B/.140 millones.
Para 1990 se anunció que el déficit de la CSS había crecido en más de 800 millones de balboas. La junta directiva de esta institución advierte que para 1996 la CSS se quedaría sin fondos para pagar las jubilaciones y pensiones, por lo que en 1991 se eliminan las jubilaciones anticipadas a partir de 1993 y se aumenta la edad de la jubilación de los hombres a 62 años y la de las mujeres a 57. En ese momento, se debieron aumentar en dos años adicionales los aportes de las cuotas, pero no se hizo.
En diciembre de 1993 había un déficit de más de mil millones de balboas en el programa de Invalidez Vejez y Muerte (IVM). Los estados financieros de la CSS al 31 de diciembre de 1994, indicaban un déficit actuarial en el programa IVM de mil 914 millones de balboas.
En 1998, el estudio financiero que llevó a cabo la Organización Internacional del Trabajo (OIT) por iniciativa de la Fundación del Trabajo, señalaba que en los años 2014 ó 2016, el programa de IVM tendría un déficit millonario y que para evitar el colapso de la CSS, se sugería aumentar la edad de la jubilación a 65 años, tanto para los hombres como las mujeres, así como aumentar los años de cuotas de 15 a 25 y disminuir la pensión básica del 60% al 50%. Pero, debido a la campaña política de las elecciones de mayo de 1999, las discusiones sobre las propuestas de la OIT quedaron paralizadas.
En el 2000, la ex directora de la CSS, Marianela Morales, recomendó que la mejor solución al problema financiero del programa de IVM era incrementar la edad de la jubilación a 65 años tanto para los hombres como las mujeres, pero a pesar de que era una solución que nadie quería, habría que afrontarla para evitar el colapso del programa. Por supuesto que los sindicatos y confederaciones obreras, así como Juan Jované, ex director de la CSS, no estuvieron de acuerdo con esta propuesta.
Al 31de diciembre de 2000, el programa de IVM tenía un déficit de B/. 2,500 millones, que correspondía al 25% del Producto Interno Bruto (PIB) nominal para el año 2000. A principios de 2002, el informe actualizado de la OIT indicaba que la CSS entraría en déficit para el 2005 y no en 2007 como se publicó en 1997, y para 2008 las reservas se agotarán, afectando a los asegurados y sus dependientes. El Gobierno tendrá que asumir la deuda de la CSS e incluir dicha deuda en el presupuesto estatal, lo que conllevará recortes en los programas de inversión, educación y salud. Además, influirá negativamente en la calificación de riesgo-país con el consiguiente aumento en el pago de intereses si el Gobierno tratara de emitir y colocar papeles de deuda externa en el mercado internacional.
A pesar de que habían transcurrido tres años desde que el informe de la OIT se dio a la luz pública, comienza el diálogo por la CSS el 17 de julio de 2001. En 2002, La OIT presenta un nuevo informe que advierte que el déficit operativo del programa de IVM comenzará en 2005. A la fecha, después de dos años y siete meses de comenzar el diálogo, no se han puesto en práctica ninguno de los consensos (?) a falta de una decisión política al respecto.
Los estados financieros de la CSS para el año 2002 demuestran que el IVM tuvo un déficit de 9.4 millones. A eso se le agrega un nuevo déficit en el programa de Enfermedad y Maternidad por 23.5 millones. A pesar de que desde agosto de 1998 se indicó que la CSS podría colapsar, recién en agosto de 2002, la CSS y los trabajadores aceptan esta eventualidad. Varias personas, entre ellas Juan Jované, han planteado llevar a cabo un referendo entre la población para determinar qué medidas se deben tomar para salvar la CSS. Esto no tiene sentido, ya que de antemano sabemos cuáles serían las respuestas al preguntar si se debe aumentar la edad de la jubilación y la cuota obrero-patronal, así como los años de aportación. Un alto porcentaje no estará de acuerdo, como ya lo han demostrado algunas encuestas que se han realizado.
¿Qué pasará cuando la CSS colapse? Los sindicatos, los gremios profesionales, los jubilados y los estudiantes saldrán a cerrar calles y tirar piedras culpando al gobierno. Este a su vez, responderá que es inocente, ya que todos se opusieron en su debida oportunidad a implementar las medidas que eran necesarias para salvar la CSS. En ese momento se tratarán de implementar algunas de esas medidas que actualmente son rechazadas, cuando quizás ya sea demasiado tarde para hacerlo.
Como dice el refrán popular, "No hay peor ciego que el que no quiere ver, ni peor sordo que el que no quiere oír." El próximo Gobierno deberá hacerle frente al problema de la CSS y tomar las medidas necesarias para salvar la CSS, aunque éstas sean impopulares. Entre las principales, se deberá aumentar la edad de la jubilación a 65 años tanto para hombres como para las mujeres, así como aumentar a 25 los años de aportaciones.

101 años de Panamá América

 
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