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La cultura del juega vivo 


Las leyes se hicieron para cumplirlas. Lastimosamente pocos son los ciudadanos que optan por acatar las disposiciones legales existentes en el país como es el caso del Reglamento de Tránsito que a diario es objeto de violaciones por parte de conductores inescrupulosos.

Estas irregularidades se traducen en problemas que pueden desencadenar en discusiones, actos de violencia, accidentes fatales de tránsitos que en muchas ocasiones dejan como resultados: muertes y personas con discapacidad.

Y a dónde quiero llegar con esa reflexión... Pues muchos panameños irrespetan los derechos de las personas con discapacidad; por ejemplo, una de esas tantas violaciones es el uso indebido de los estacionamientos pintados de celeste en los centros comerciales, supermercados y restaurantes, entres otros locales, alegando que sólo por un momento lo ocuparán.

Esto es chocante y molesta a las personas que sí cumplimos con las reglas del juego. El sábado pasado, en el supermercado ubicado en el Residencial Condado del Rey, una señora llegó como alma que lleva el diablo, como se dice en buen panameño, y estacionó su automóvil en el área destinada para las personas con discapacidad y pese a que se le dijo que estaba irrespetando la ley, hizo caso omiso y corrió para el teléfono público a realizar una llamada. ¡Qué persona tan poco importa con los demás! Pobre de ella si hubiese estado un policía de tránsito para poder denunciar su imprudencia.

A pesar que la multa por estacionarse en sitios para personas con discapacidad es de B/. 50.00, muchas personas hacen caso omiso a esta disposición y hacen de las suyas. No sé cómo obtienen la licencia de conducir sin conocer las leyes de tránsito.

Como esa situación hay muchas otras, y lo peor del asunto es que así como esta dama hay muchos panameños (as) que no piensan que en un momento dado ellos podrían hacer uso de este tipo de estacionamientos.

Si bien es cierto, la discapacidad puede ser un asunto desde el nacimiento; pero también se puede adquirir por diversas circunstancias como por medio de un disparo, un accidente laboral y/o de tránsito y hasta por una caída.

Reflexionemos sobre el asunto. No somos vulnerables a cualquier accidente que puede cambiar en segundos nuestras vidas. ¡Dios nos libre de éstos! Se han dado casos en que vas caminando por la calle y de repente se da una balacera y por mala suerte una bala perdida te da en la cabeza o en la columna, dejándote con una discapacidad.

Teniendo en cuanta todo lo expuesto, hacemos un llamado a la ciudadanía para que tome conciencia y aprenda a respetar los derechos de las personas con discapacidad y sus familias en todos los sentidos en lo social, cultural, educativo, deportivo y socio laboral para que tengan una vida plena como el resto de la población.

El 3 de mayo se puso en vigencia la Convención de los Derechos Humanos de las personas con discapacidad y sus familias, dictada por la Organización de los Estados Americanos, lo que consideramos un paso de gran importancia en beneficio de esta población estimada en 370,053. Espero que la sociedad dé muestras de cambio para construir un mejor país.

cynthiasusana@hotmail.com

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