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La denuncia de Dambisa Moyo


Dambisa Moyo nació y creció en Lusaka, capital de Zambia, de padres profesionales. Su padre, profesor universitario, su madre llegó a ser la primera mujer africana en ser presidente de un banco en su país. Graduada en ciencias políticas en Harvard y doctorado en finanzas de Oxford, laboró primero como economista en la banca mundial y luego con Goldman Sachs. Fue seleccionada por la revista Time entre las 100 personas más influyentes del mundo junto con Barack Obama y Paul Krugman. Indudablemente que se trata de una profesional con alta competencia en la materia.

La Dra. Moyo ha publicado el libro “Blood Aid” (“Ayuda Sanguinaria”), cuya lectura recomiendo. En su obra, refiriéndose al continente africano, denuncia las ayudas económicas que salvan a los dictadores y condenan a África a extrema pobreza. Demuestra cómo la lluvia de subsidios y ayudas económicas sin control crean en la mayoría de los africanos una cultura dependiente en ayuda económica externa permanente. Es dramática y reveladora la manera como demuestra la relación directa entre los montos de ayuda externa y los niveles de pobreza  en África. Revela cómo desde 1960, África ha recibido ayuda por miles de millones de dólares y sin embargo, esa ayuda ha transformado al África de una sociedad pobre a una más pobre. Hoy el 50% de su población vive con menos de un dólar diario cuando hace 20 años el porcentaje era la mitad. Las ayudas sólo han contribuido a aumentar la pobreza.

La Dra. Moyo no limita sus críticas a los países donantes, incluye a las multinacionales y a las estrellas del espectáculo como Bono y Madonna. Critica a los africanos que permitan que estos personajes, que no viven en África, se tomen la atribución de hablar en nombre de sus países. Critica también la tendencia de éstos de sobre enfatizar los puntos negativos del continente.

La escritora indica cómo la ayuda externa perjudica y retarda el desarrollo económico de los países receptores. Primero, por razones bien conocidas, gran parte de la ayuda se queda en los bolsillos de los dictadores y autócratas. Moyo cita como ejemplo, el caso de Mobutu, ex presidente de Zaire quien, en el periodo 1965-1987, se apropió de cinco mil millones de dólares, y es solo uno de tantos.

La segunda causa tiene que ver con que los gobiernos adquieren dependencia en la ayuda externa, al extremo de no tomar iniciativas propias de control de sus finanzas, pues sabe que si entran en problemas fiscales, les vendrá ayuda externa. De esta manera, África vive en un constante estado de “caridad”, y lo que es aun peor, los gobiernos dedican sus mayores recursos a crear y fortalecer sus fuerzas armadas.

La Dra. Moyo sugiere como solución que los países donantes declaren una moratoria de cinco años en el suministro de ayuda económica al África. Ella especula qué sucedería si los ministros de Finanzas de los países africanos recibieran un llamada de los bancos centrales de los países donantes para anunciarles que a partir de determinada fecha se suspenden las ayudas por cinco años: los obligarían a tomar iniciativas propias. Cita como buen ejemplo de ausencia de dependencia en ayuda a externa a los gobiernos de India, Sudáfrica y Botswana que ha rehusado recibir ayuda externa, tomando sus propias iniciativas de desarrollo con buenos resultados.

Por la naturaleza de su participación en el desarrollo de África y modo de operar distinto a los países donantes, la Dra. Moyo considera a China Continental como buen ejemplo de ayuda externa. China Continental ha aumentado su inversión directa en el continente africano, pero contrario a los países donantes, participa directamente con su presencia en el lugar operando sus programas de inversión.

Obviamente que la gran motivación de la presencia china en África es su necesidad de garantizar fuentes de materia prima, pero, al mismo tiempo, está invirtiendo en grandes proyectos de mejora de la infraestructura física y energética.

La Dra. Moyo recomienda la creación de bancos tipo Grameen Bank de Bangladesh como modelo de estructura financiera para el desarrollo.

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