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La desocupación en el distrito de San Miguelito


El desempleo es uno de los problemas más graves que enfrenta el país, tanto en las áreas rurales como urbanas, y el mismo afecta especialmente a los jóvenes y a las mujeres. Tal es el caso, comparativo en localidades como Kuna Yala, Cémaco y Sambú en relación con áreas marginales del distrito de Panamá y San Miguelito, en donde las condiciones de pobreza y las probabilidades de ser pobre, guardan una estrecha proporción.
Algunos analistas concluyen que el círculo vicioso de la marginalidad, deserción escolar, delincuencia y la pobreza tienen su génesis en el desempleo. Este problema va más allá de la real demanda en puestos de trabajo; se agrava al conocer de parte de quienes invierten, en la gran y pequeña empresa, que nuestra oferta laboral no se encuentra acorde a las exigencias del mercado. El sistema educativo panameño no promueve el empresariado, ya que se basa en enseñar mucha teoría y poca práctica. El empleador demanda de nuestros jóvenes experiencia y valores de responsabilidad, puntualidad y positivismo. Se requieren personas con habilidades y conocimientos en informática, contabilidad, ventas, redacción y en el idioma inglés.
La falta de una política coherente y con visión de desarrollo promueve la improvisación de quienes nos gobiernan, con ajustes económicos y fiscales, que benefician en su conjunto, un sector de capitales foráneos. Para ello, debe promoverse una verdadera competencia de capitales que garantice un crecimiento económico sostenible y equilibrado.
Esta distorsión en nuestra visión de desarrollo, ha promovido en los últimos años la informalidad o el autoempleo como formas de subsistencia. Esa tendencia de crecimiento de la economía marginal, producto del desempleo de "larga duración", la encontramos en sectores de gran densidad demográfica como el distrito de San Miguelito. El reto de cómo atender esa situación de desempleo, dentro de este populoso sector metropolitano requiere de un esfuerzo coordinado entre las nuevas autoridades electas del gobierno local, legisladores y del gobierno central.
Es así como debe surgir de parte de todo este engranaje, una iniciativa concentrada en un "Plan Piloto" para San Miguelito que proponga la ejecución de programas destinados a la formación de empleo y el desarrollo empresarial, en común esfuerzo con el sector privado y una coordinación interinstitucional de las organizaciones públicas vinculadas a atender el desempleo.
Específicamente, se debe crear un sistema de información sobre la oferta y demanda de trabajo y orientación profesional; enfocar acciones para los jóvenes en riesgo social en la formación de valores; formación técnica de corta duración a madres adolescentes, desarrollo del espíritu empresarial entre jóvenes para la autogestión; arreglos de micro-créditos para trabajadores independientes; la inserción laboral de los jóvenes pobres, en especial, los que han desertado del sistema educativo con capacitaciones para un oficio por medio de bonos. Y por último, llegar a acuerdos con la empresa privada dpara lograr contrato de aprendices, pasantías en las empresas con flexibilización en horarios y salarios.
Para el 2003, los niveles de desempleo de jóvenes entre 15 y 24 años, tanto hombres como mujeres, superan el 32% en el distrito de San Miguelito. Debemos reiterar la necesidad de un compromiso entre los actores con capacidad de decisión y su voluntad de cambiar el ambiente social y económico de este distrito; e incorporarlo a una sociedad moderna y con un nuevo estilo de vida.
(iaceconsult@hotamail.com)

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