La diferencia entre independiente y pendiente
Los independientes vemos la vida con sentido crítico, nos gusta asumir la responsabilidad de tomar nuestras decisiones. Sentimos que, en esta democracia, los gobiernos no nos han escuchado suficiente. Estamos dispuestos en aportar esfuerzo para solucionar las necesidades de nuestras comunidades que bien conocemos. Entendimos que, de no agruparnos, por nuestra debilidad, no lograríamos hacer llegar nuestras ideas de un mejor país, hasta los planes de gobierno de los candidatos. Estamos cansados de los seudo demócratas que parecen tolerar las diferencias de pensamiento. Pero, dejan entrever que las aceptan sólo mientras coincidan con la de ellos.
Ahora no estamos solos. Somos una organización independiente, Éxito Panamá, que cada vez suma más panameños con criterio y que saben, en la unión está la fuerza. Una que trabaja en pro de un país, de un ideal participativo y de una candidata que puede hablar sin menospreciar a sector alguno, Balbina Herrera. Hasta ayer, y ante la desunión, los independientes nos sentíamos indefensos. Todavía hoy somos objeto de descalificaciones. Así lo pretende el ex canciller José Mulino cuando entrega su particular versión sobre quién es independiente. En ella opta por ofender a colegas empresarios y los mal califica, desde "traficantes de influencias", hasta "concesionarios cuestionados del Estado".
Afirma "Conozco a varios de cerca". Por supuesto que los conoce. Son dirigentes gremiales y líderes empresariales. Mas, nuestros independientes de Éxito Panamá exhiben enormes distancias con aquél ex endarista. El insigne abogado ya resulta demasiado pendiente cuando estigmatiza a colegas cuyo único pecado es enarbolar un pensamiento distinto al suyo, diversidad que, a propósito, caracteriza al verdadero independiente. El antiguo aliado del arnulfismo, coarta el derecho a pensar distinto, tan consustancial a la democracia.
Aunque la respeto, me resulta difícil entender su admiración por un candidato quien, aunque dueño de un partido, según Mulino, como independiente, "llegará al gobierno sin ataduras partidistas". Panamá entero, al escuchar al "independiente" en RPC Televisión, entendió que sus ataduras son con los que más dinero tiene, con quienes confesó, formará gobierno. Me quedé esperando a que Mulino levantara su pluma en atención a tan tremenda omisión. Martinelli olvidó, ojalá de forma "inconsciente", incluir en su "dream team" a calificados miembros de esa Unión Patriótica que aquél preside. La fidelidad debiera empezar por casa. Tampoco incorpora a dignos representantes de esos quienes día a día calzan "zapatos del pueblo", que una vez calzó la propia Balbina.
Por eso existe Éxito Panamá. Para dar voz a panameños sencillos que saben que ser exitoso implica alcanzar lo que uno se propone, por modesto que sea y evolucionar. Ser independiente implica el respeto a la decisión de creer o no, por ejemplo, en la insistente campaña sucia contra Balbina. No vemos en los extremismos, el de izquierda, como tampoco el de derecha, la salida de los problemas de pobreza ni de la subida del costo de la vida. Tampoco en el de la inseguridad. Estamos con Balbina cuando opta por la prevención, sin dejar de reprimir a la delincuencia. Hemos decidido apoyar a una candidata que sigue demostrando que da solución ante cada problema. Los independientes estamos cansados del tira y jala de la politiquería. Sólo con el respeto entre los miembros de todos los partidos, entre nosotros mismos, incluso, entre los pendientes, podremos decir mañana, Éxito Panamá.