La DIMA de crisis en crisis
Durante los últimos meses del año 1997 el sistema de recolección de basuras se cayó, produciendo la acumulación de desperdicios sólidos en todo los rincones de la Ciudad de Panamá. Esta situación es cíclica y se presenta cada año cuando se compran 10 ó 14 compactadores a un costo cercano al millón y medio de balboas. Cuando esto ocurre estamos en plena estación lluviosa, proliferan las moscas, roedores, cucarachas y toda clase de alimañas contaminando toda la ciudad y a sus moradores. Las enfermedades se incrementan a fin de año y los médicos no se dan a basto.
El reciente incendio producido en el sitio conocido como Cerro Patacón es otra crisis en la DIMA, pues se supone que se está realizando un relleno sanitario con toda la técnica moderna que ofrece la ingeniería, y pone de manifiesto una total incapacidad e insensibilidad de la actual administración, ya que no le ha importado con la salud de los que habitamos la Ciudad de Panamá, donde somos cerca de 1.0 millón de habitantes.
Se ha requerido la intervención del señor Presidente de la República y unos amigos de la empresa privada para atacar técnicamente la solución del problema de aguda contaminación planteada.
Se comprueba que es necesario que con urgencia se produzca la privatización de la DIMA, pase a ser DIMA, S.A. y se contraten de una vez los estudios técnicos de consultoría para ubicar un mejor sitio para el tratamiento y disposición final de la basura, que esté más alejado del centro de desarrollo urbanístico, comercial, industrial y turístico de la Ciudad de Panamá. Tal como hicieron con las cárceles.
De seguro habrá que crear estaciones de transferencias, mejorar la recolección, seleccionar la basura en el domicilio para el reciclaje y de seguro estos costos serán menores que los beneficios económicos y en salud pública.
La contaminación generada durante estas semanas y que amenaza con prolongarse si no se actúa rápidamente, pues la descomposición biológica de las basuras genera gases como el metano fáciles de incendiarse, ha producido enfermedades en la vías respiratorias y en la vista en niños, ancianos y asmáticos incrementando en más de 10% la atención de urgencia hospitalaria en el Santo Tomás, el hospital del pueblo.
El humo producido es altamente tóxico y aparte del Presidente y la Alcaldesa, a nadie más pareció preocuparle.
Basta de improvisaciones, privaticemos la DIMA, mudemos Cerro Patacón pues llegará el momento que no se podrá vivir en sus alrededores ni se podrá jugar beisbol en el nuevo estadio que está en proceso de construcción y no se podrá transitar sin peligro por el Corredor Norte. Estudiemos la mejor solución técnicaeconómica que conlleva el manejo de los desechos sólidos y de hospitales.
La Universidad de Panamá indica que se ha duplicado las PM10 y las concentraciones de CO se han incrementado. Este hecho comprobado debe movernos a preocupación.
El reciente incendio producido en el sitio conocido como Cerro Patacón es otra crisis en la DIMA, pues se supone que se está realizando un relleno sanitario con toda la técnica moderna que ofrece la ingeniería, y pone de manifiesto una total incapacidad e insensibilidad de la actual administración, ya que no le ha importado con la salud de los que habitamos la Ciudad de Panamá, donde somos cerca de 1.0 millón de habitantes.
Se ha requerido la intervención del señor Presidente de la República y unos amigos de la empresa privada para atacar técnicamente la solución del problema de aguda contaminación planteada.
Se comprueba que es necesario que con urgencia se produzca la privatización de la DIMA, pase a ser DIMA, S.A. y se contraten de una vez los estudios técnicos de consultoría para ubicar un mejor sitio para el tratamiento y disposición final de la basura, que esté más alejado del centro de desarrollo urbanístico, comercial, industrial y turístico de la Ciudad de Panamá. Tal como hicieron con las cárceles.
De seguro habrá que crear estaciones de transferencias, mejorar la recolección, seleccionar la basura en el domicilio para el reciclaje y de seguro estos costos serán menores que los beneficios económicos y en salud pública.
La contaminación generada durante estas semanas y que amenaza con prolongarse si no se actúa rápidamente, pues la descomposición biológica de las basuras genera gases como el metano fáciles de incendiarse, ha producido enfermedades en la vías respiratorias y en la vista en niños, ancianos y asmáticos incrementando en más de 10% la atención de urgencia hospitalaria en el Santo Tomás, el hospital del pueblo.
El humo producido es altamente tóxico y aparte del Presidente y la Alcaldesa, a nadie más pareció preocuparle.
Basta de improvisaciones, privaticemos la DIMA, mudemos Cerro Patacón pues llegará el momento que no se podrá vivir en sus alrededores ni se podrá jugar beisbol en el nuevo estadio que está en proceso de construcción y no se podrá transitar sin peligro por el Corredor Norte. Estudiemos la mejor solución técnicaeconómica que conlleva el manejo de los desechos sólidos y de hospitales.
La Universidad de Panamá indica que se ha duplicado las PM10 y las concentraciones de CO se han incrementado. Este hecho comprobado debe movernos a preocupación.