La discapacidad y el Presidente
Ya en otros trabajos periodísticos hemos exteriorizado como se cosifica la discapacidad y lo tocante a como un par de panameños seudos amigos, mentores y compadres de las personas con discapacidad, manipulan la temática con el fin maquiavélico de defender sus intereses personales. En el artículo La Estrategia Participativa y el Cambio, puntualicé la enjundia de la participación ciudadana en el plan estratégico quinquenal del gobierno, que a pesar de sus falencias, que sí las tuvo, se alcanzó el cometido, desde aquí felicitamos a la administración gubernamental por la acertada convocatoria con la sociedad civil, pues permitió a los representantes de la discapacidad presentar sus problemas no resueltos por la incompetencia de una institución que ha trabajado en función de unos pocos.
Releyendo las palabras del director de la Secretaría Nacional de Discapacidad (SENADIS), publicadas en este diario y cuando Sostiene que se encuentra “bajo estrictos conceptos de ley” y que ha recibido gran cantidad de cartas y correos de padres de familia que reconocen su labor al frente de la institución. Es preciso aclararle al funcionario que toda ley o norma puede ser modificada, reformada o variada; y es potestad y pleno derecho del Presidente de la República, nombrar o reatificar en su cargo a los funcionarios que integran su equipo de trabajo.
Es oportuno preguntarnos además, ¿a quién pertenece la misión, visión y objetivos de SENADIS?, si solo involucran y es competencia de los padres, amigos parientes y compadres de la minoría de aquellas personas con discapacidad que por su condición fueron manipulados por la pasada administración, demostrando con ello la poca valía de la opinión de los verdaderos actores sociales de esta desavenencia. Prosigue el funcionario en polémica, y aclara que “Tengo dignidad y profesionalismo; trabajaré en el tema hasta el último día de mi vida, porque soy padre de una niña con down”, puntualizó.
Desde esta tribuna queremos expresarle la ignorancia supina que revelan todos los cosificadores de la discapacidad, puesto que la sensibilidad, solidaridad, dignidad y profesionalismo no es propiedad unilateral de un sector, sean los padres, amigos, compadres y todo aquel parentesco que aprovechan la coyuntura de un partido político, una reunión o una fundación u organización para planificar plataformas y políticas de discapacidad enarbolando como bandera la discapacidad de sus proles, diseñando estructuras de trabajo para las personas con discapacidad sin invitar al banquete a los auténticos protagonistas, Además, instó el polémico funcionario a las autoridades para que realicen una rendición de cuentas por la administración de la entidad y demostrar la transparencia que existe, atizando con ello la suspicacia, desconfianza y recelo del lector, todo este revés evidencia que a los cosificadores, palmariamente muy poco le interesa justipreciar la opinión de la población con discapacidad.