La droga y la violencia
Ningún país de la región puede declararse indiferente ante el descontrolado aumento en el tráfico de drogas. Se trata de un negocio que mueve 400,000 millones de dólares al año en el mundo, para atender 20 millones de consumidores, la mitad de ellos en la América del Norte, Colombia, Perú y Bolivia producen mil millones de toneladas anuales de cocaína, de las cuales según el estimado de las autoridades, el veinticinco por ciento pasó por Panamá rumbo al consumidor, quedándose una parte en nuestro país. Recientemente, el Almirante Rodolfo Codina, ex comandante en jefe de la armada chilena durante el periodo de Ricardo Lagos, fue invitado por Fudespa para dictar una conferencia sobre el desarrollo de esta floreciente industria. En su presentación demostraba como el narcotráfico ha provocado el incremento de la violencia y el tráfico de armas, provocando que en América Latina el índice de homicidios con arma de fuego alcance cifras que son cinco veces el promedio mundial. Todo el país conoce la gravedad del problema. La cifra de casos atendidos en la sala de urgencia del Hospital Santo Tomás por uso de estupefacientes está creciendo en forma alarmante; y los delitos relacionados con los narcóticos llenan las cárceles, las salas del Hospital Psiquiátrico Nacional y del Tutelar de Menores. Con urgencia debemos promover y participar en programas de prevención, divulgar información actualizada sobre el tema a través de las escuelas, los gremios, los clubes cívicos, las empresas y todos los grupos comunitarios, así como organizar actividades que ofrezcan orientación y consejo a la juventud.