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La educación empieza en el hogar


En este complejo mundo, los padres pueden estar en casa con sus hijos, pero en realidad no están. En casi todos los hogares la televisión está encendida por horas. Según estudios realizados, antes de que el niño promedio cumpla los 16 años ha pasado de 10,000 a 16,000 horas viendo televisión y con juegos de videos. Más horas de las que pasa en la escuela. La familia promedio pareciera estar más interesada en el entretenimiento que la educación. ¿Cuánta influencia paterna y comunicación entre padre e hijo realmente puede ser posible, cuando la televisión está captando los ojos y oídos de los videntes horas enteras?
En muchos hogares, los niños ven televisión en una recámara, mientras que sus padres ven sus programas favoritos en otra. Este tipo de actitud paterna no promueve lo que representa los mejores intereses de sus hijos y un mejor mundo en el cual viven. Los padres deben procurar una buena relación con sus hijos pasando más tiempo con ellos. Esto es indispensable durante los años pre-escolares, cruciales cuando en el niño se están formando la identificación sexual, personalidad, creatividad y habilidad.
Esto también es cierto cuando los niños son mayores y necesitan consejos firmes. Durante la etapa de la madurez, los adolescentes necesitan una guía activa y propia de padres buenos e inteligentes que les ayude a convertirse en adultos exitosos.
Un estudio realizado demostró que hay jóvenes en los Estados Unidos (EU) que escasamente pueden leer un periódico o escribir una carta entendible. En 1984, alrededor del 13% de todos los jóvenes de 17 años, y quizás el 40% de los jóvenes minoritarios, eran funcionalmente analfabetos, literatos. Y hace menos de cuatro años, otro estudio señaló que estudiantes graduados de secundaria apenas sabían leer.
Concursando con 21 otros países, los estudiantes de EU nunca obtuvieron el primer lugar en 19 pruebas académicas y lograron el último lugar siete veces entre las naciones industrializadas. Las calificaciones promedio de los estudiantes de secundaria en las pruebas generales son más bajas hoy que en 1957, el año en que la ex Unión Soviética despegó el Sputnik hacia el espacio, que fue instrumento para despertar a los estadounidenses de su dormitar en el campo de las reformas educativas.
Según un sondeo efectuado por National Endowment for the Humanities, fundación privada prestigiosa, (La Estrella de Panamá, 19-10-1987), la ignorancia de los alumnos de las escuelas obligatorias norteamericanas, en la historia y la literatura, alcanza vértices insospechables. Sólo el 16 % de los entrevistados supo identificar a Dostoieski como autor de "Crimen y Castigo" y de "Los Hermanos Karamazov". En cuanto a la historia, el 32 % declaró considerar que el descubrimiento de América, por parte de Cristóbal Colón, ocurrió después de 1750. Esto se le puede atribuir al mal empleado gentilicio "americano", refiriéndose exclusivamente a los ciudadanos estadounidenses, excluyendo a todos los nacidos en el continente americano.
Hay más científicos vivos hoy que en cualquier época de la historia humana. Existen numerosas universidades. El Gobierno Federal estadounidense gasta enormes sumas en educación. Mas, los patrones y logros educativos de los estudiantes tienden a declinar porque las universidades no están preparando adecuadamente para las nuevas innovaciones en la industria y la ciencia. Este decline en la educación en las escuelas de EU parece originarse de maestros y profesores impropiamente motivados y la falta de disciplina entre los estudiantes. Debido a un creciente número de padres que trabajan y familias de un solo padre, se envuelven raramente en la educación de sus hijos. Los docentes aún se quejan de la apatía de sus progenitores. El éxito de los niños asiáticos en las escuelas públicas de los Estados Unidos prueba convincentemente que el estudio, disciplina, trabajo duro, respecto hacia los docentes y el sincero envolvimiento paterno en el progreso educativo de los niños da resultados positivos.
En nuestro sistema de educación se habla frecuentemente de mejorar la calidad, a menudo decadente, de la enseñanza, en una aparente culpabilidad hacia los docentes. Esto es totalmente falso. Los padres que están activamente involucrados en la educación de sus hijos, usualmente obtienen buenos resultados. Un país que da un buen ejemplo en este esfuerzo es Japón, que considera que, "La educación empieza con el nacimiento".
La madre está constantemente reforzando el proceso de educación instituido en las escuelas entre sus hijos en el hogar. En el análisis final, son los padres los responsables fundamentales por la educación y disciplina de sus hijos. El pasado 3 de noviembre durante los desfiles patrios, una televisora local preguntó cuándo fue la primera vez que Panamá celebró su independencia bajo una sola bandera. Y más reciente, el 9 de enero, otra televisora local preguntó qué se celebraba ese día. Las respuestas obtenidas a estar dos preguntas fueron horrorosas, lo que indica que hay que enseñar historia nacionalista, además de las diferentes que se instruyen en nuestras escuelas.
Simplemente pagando por la educación de sus hijos, no es suficiente, involúcrese con un estudio familiar de una noche a la semana. Hágalo excitante, despierte el entusiasmo por aprender y la apreciación de las bellas artes. No veamos la instalación educativa como una guardería. Todos los involucrados -gobierno, educadores, padres de familia y estudiantes- debemos atacar con voluntad y convencimiento el problema de la calidad de nuestra educación, para así evitar que llegue al bajo nivel que ha alcanzado en algunos países desarrollados tecnológicamente, pero subdesarrollados educativamente.

101 años de Panamá América

 
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