default

La espectacular historia del cine


El cine, reconocido mundialmente como el séptimo arte, desde sus comienzos vacilantes y precarios hasta que logró ascender al lugar del más importante espectáculo de masas, se ha convertido en una de las mayores industrias del mundo moderno.
La trayectoria seguida por el cine -desde que los chinos y árabes iniciaron el teatro de sombras- ha tenido numerosos hechos importantes, que fueron dando forma perfeccionada a la proyección de imágenes animadas, cautivando desde los primeros tiempos a grandes cantidades de espectadores. Empero, no fue sino hasta fines del siglo XIX cuando los precursores de la cinematografía irrumpieron con grandes adelantos y permitieron filmar las primeras películas, que al comienzo fueron sólo escenas tomadas del natural. No obstante, ya en 1902 el cine entregaba cintas con argumento, como la versión de "Cleopatra", rodada en los "Estudios Pathe" que, aunque grotesca para el cineasta de hoy, en su época constituyó un éxito extraordinario.
Justamente en este punto, el cine nació como simple pasatiempo que, según los más melindrosos agoreros de la literatura y la intelectualidad, jamás podría aspirar a tener las más leves pretensiones artísticas. Pero, a los pocos años de su invención, comenzó definidamente a caracterizarse, entre otras cosas, por su diversificación en géneros, fenómeno típico de todas las artes y que, en este caso particular, vino a anunciar en forma patente que el mundo se hallaba ante la presencia de un nuevo quehacer artístico. La causa de esta tendencia a la variedad se debió, sobre todo, a que los primeros realizadores europeos y norteamericanos, apenas constataron que el cinematógrafo se transformaba rápidamente en un entretenimiento en extremo popular, se dieron a la tarea de ensayar diversos caminos para conmover al espectador, que iban desde el documental y la aventura, hasta la historia sentimental y el relato histórico. Aunque estos balbuceos iniciales carecían de un lenguaje definido y más bien envolvían una intención experimental, se encontraba ya latente en ellos el germen de lo que sería la variada gama temática del cine actual.
El desarrollo del arte fílmico fue cada día acentuando las diferencias entre uno y otro tipo de películas, no sólo en sus contenidos, sino que también en sus técnicas. Así, a lo largo de más de cien años de historia, el cine vio nacer, crecer y no pocas veces morir un gran número de géneros que, al menos en algún momento, lograron atraerse las preferencias y el franco entusiasmo del público, como los filmes cómicos, los "westerns" o las películas de "gangsters". Pero no obstante tan prolífera diversidad en los temas, sólo unos pocos consiguieron para sí la categoría de verdaderos géneros clásicos, siendo reconocidos como tales en todas las latitudes.
Son muchas las películas clasificadas como mejores exhibidas hasta el presente: "El Acorazado Patemkin”", de Eisenstein; "La Quimera de Oro", de Charlie Chaplin; "La Pasión de Juana de Arco", de Carl Theodor Dreyer; "El Ciudadano" de Orso Welles; "Lo que el viento se llevó", etc.
En realidad, la industria cinematográfica creó un modelo propio, en el que se mueven grandes capitales, surgen nombres rutilantes dentro de un marco de publicidad especializada y se entrega a millones de seres humanos la ilusión de estar presenciando un trozo de realidad a cambio del dinero por la entrada.
Casi todos los países en diferentes grados cumplen con su aporte al desarrollo del cine, que se ha convertido en una necesidad social, al mismo tiempo que es uno de los medios de comunicación masiva de mayor fuerza y popularidad. Para los espectadores, el mundo de la cinematografía proporciona solaz, entretenimiento, recreación sana y plantea enfoques sobre los problemas de la vida diaria, con aspectos muchas veces sorprendentes para el hombre medio.
Con el paso de los años, los restaurantes chinos se han incrementado, desctacó la doctora Enedelka González, jefa del departamento de Salud Pública de la Región Metropolitana de Salud.
Por esto, la institución ha redoblado los operativos, pues igual que los restaurantes dedicados al expendio de otro tipo de comidas, algunos no cumplen con las medidas higiénicas que establecen la instalación de las trampas de grasa, la colocación correcta de la basura y de fregadores de tres compartimientos.
Las sanciones para quienes incumplen las medidas van desde B/.500.00 hasta la sanción definitiva del establecimiento.
Para Verisimo Martínez, inspector de la Calidad Sanitaria del Ambiente del departamento de Salud Pública de la Región Metropolitana de Salud, muchos restaurantes "chinos" no se ajustan a las leyes; y no tienen trampas de grasa para cooperar con el ambiente.
En la cultura china abundan elementos curiosos que convierten a ésta en un túnel de misterio. Para eliminar las malas influencias y atraer energías positivas, los chinos utilizan el Papcua, una especie de cartulina en color rojo que se coloca en el centro de la puerta hacia la calle.
En esta cultura, en lugar de obsequiar regalos a familiares y amigos, entregan dinero que colocan dentro de un sobre rojo.
Existen cinco elementos indispensables para mantener la felicidad: el dinero, el amor, la salud, el trabajo y el estudio.
Además un curioso árbol, el bambú, siempre lo han utilizado para destacar la rectitud, la honestidad y la buena suerte.
Muchos panameños y panameñas conservan este árbol en sus casas, para atraer las energías positivas; y sobre todo la suerte.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América