La globalización rechazada en América Central
Recientemente tuve la oportunidad de estar en el hermoso país de Costa Rica, participando de una reunión con dirigentes sindicales de Centro América y el Caribe, como es característico en esta clase de reuniones siempre se rinde un informe político sindical de lo que acontece en cada una de nuestras naciones en los aspectos económicos, sociales y políticos. Lo que más me llamó la atención fue el denominador común que existe en toda la región, privatizaciones a los servicios básicos, agua, luz y comunicaciones, recortes presupuestarios a la salud, la educación, reformas a los regímenes de pensiones, los bajos salarios, unificación de los códigos de trabajo en Centro América en detrimento de los trabajadores y el alto costo de la canasta básica familiar.
Lo interesante de lo anterior se da mientras escuchaba una de estas exposiciones y confeccioné rápidamente una encuesta que me permitiera tener más luces sobre lo que acontece en estos países, la encuesta fue muy sencilla basada primordialmente sobre una pregunta: ¿ En la última elección presidencial en su país se logró reelegir su presidente o por lo menos se mantuvo el partido gobernante en el poder?
El resultado era evidente en Guatemala, Nicaragua, República Dominicana, Costa Rica y Panamá, los presidentes no pudieron reelegirse y mucho menos se mantuvo el partido en el poder. Las excepciones lo fueron El Salvador y Honduras. Las explicaciones dadas por los dirigentes respectivos en el caso específico de El Salvador resumen esa situación debido a las pugnas internas de los altos jerarcas del partido de oposición Farabundo Martí , y mientras tanto en Honduras, logra mantenerse en la administración del Estado el partido de gobierno, por una alianza estratégica de la extrema derecha en detrimento de los pobres.
Se puede entonces concluir que la aplicación del modelo económico deshumanizante reconocido como neoliberalismo cuya supuesta fortaleza se fundamenta en la globalización, está fracasando en todo el mundo, el modelo ha traído consigo más crisis en los países de la que aceptan los políticos que han detentado el poder. Los gobiernos han entregado a las grandes potencias industrializadas nuestras naciones, en lo que bien se podría llamar la reconquista de la América perdida, debido a los procesos de independencia dados en los siglos XVIII y IX. Basta ver naciones como Inglaterra, España y los Estados Unidos de América que se han lanzado a la caza de las licitaciones públicas que se dan en los diferentes países las cuales desembocan en las privatizaciones.
Todos los cambios vienen con el supuesto afán de eliminar la extrema pobreza, pero al contrario ahora, hasta el que tenía un poquito está a punto de perderlo todo, porque las riquezas se han concentrado en sólo 358 familias en todo el mundo que tienen más de mil millones de dólares acumulados individualmente (según la Revista Focus). Queda mucha tela por cortar el neoliberalismo y la globalización no son la respuesta que espera la humanidad, pero sí se ha convertido en la excusa para que algunos inescrupulosos encuentren formas de hacer más dinero a costa del sacrificio de los pueblos.
Lo interesante de lo anterior se da mientras escuchaba una de estas exposiciones y confeccioné rápidamente una encuesta que me permitiera tener más luces sobre lo que acontece en estos países, la encuesta fue muy sencilla basada primordialmente sobre una pregunta: ¿ En la última elección presidencial en su país se logró reelegir su presidente o por lo menos se mantuvo el partido gobernante en el poder?
El resultado era evidente en Guatemala, Nicaragua, República Dominicana, Costa Rica y Panamá, los presidentes no pudieron reelegirse y mucho menos se mantuvo el partido en el poder. Las excepciones lo fueron El Salvador y Honduras. Las explicaciones dadas por los dirigentes respectivos en el caso específico de El Salvador resumen esa situación debido a las pugnas internas de los altos jerarcas del partido de oposición Farabundo Martí , y mientras tanto en Honduras, logra mantenerse en la administración del Estado el partido de gobierno, por una alianza estratégica de la extrema derecha en detrimento de los pobres.
Se puede entonces concluir que la aplicación del modelo económico deshumanizante reconocido como neoliberalismo cuya supuesta fortaleza se fundamenta en la globalización, está fracasando en todo el mundo, el modelo ha traído consigo más crisis en los países de la que aceptan los políticos que han detentado el poder. Los gobiernos han entregado a las grandes potencias industrializadas nuestras naciones, en lo que bien se podría llamar la reconquista de la América perdida, debido a los procesos de independencia dados en los siglos XVIII y IX. Basta ver naciones como Inglaterra, España y los Estados Unidos de América que se han lanzado a la caza de las licitaciones públicas que se dan en los diferentes países las cuales desembocan en las privatizaciones.
Todos los cambios vienen con el supuesto afán de eliminar la extrema pobreza, pero al contrario ahora, hasta el que tenía un poquito está a punto de perderlo todo, porque las riquezas se han concentrado en sólo 358 familias en todo el mundo que tienen más de mil millones de dólares acumulados individualmente (según la Revista Focus). Queda mucha tela por cortar el neoliberalismo y la globalización no son la respuesta que espera la humanidad, pero sí se ha convertido en la excusa para que algunos inescrupulosos encuentren formas de hacer más dinero a costa del sacrificio de los pueblos.