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La guerrilla y el narcotráfico, su sustentación y crecimiento


Mucha culpa tenemos el gobierno en general, la empresa privada y la ciudadanía en particular, en permitir la sustentación y el crecimiento de la guerrilla y el narcotráfico, al no querer ver que los grupos guerrilleros y de narcotraficantes se alimentan, para sus actividades, de la gran cantidad de marginados y de desamparados que deambulan todos los días de Dios por las calles de nuestros pueblos y ciudades, buscando cómo sobrevivir sin preocuparles que tengan que hacer para subsistir.
La ciudadanía en general pierde de vista que estos seres marginados, crecen como niños de la calle, sin los valores morales y las normas de conducta que la sociedad organizada le impone a través del hogar, las religiones y las escuelas al resto de la ciudadanía.
Este material humano carente de oportunidades y de guía, es presa fácil para los emisarios o buscadores de esta clase de niños para engrosar prácticamente a ningún costo, las filas de sus batallones de la muerte. Demos un vistazo mentalmente por los países en donde hay más brotes de guerrillas y violencia urbana y veremos países como Colombia, México, Guatemala, Perú, El Salvador, Brasil, Argentina y otros más, en donde los gobiernos no le han prestado la debida atención a la marginalidad de un sector importante de su población, lo que ha traído consigo este accionar de la delincuencia.
Yo sugiero que, como un primer paso para sacar a los niños de la calle, de ese ambiente negativo a la sociedad, en cada país, en donde haya destacamentos del ejército o de policía, se construyan pabellones alternos, en donde el gobierno pueda alojar a cada uno de estos niños de la calle bajo el cuidado del ejército en donde se les dé educación militarizada para convertirlo en un ciudadano útil al país, para lo cual estoy seguro que se puede conseguir apoyo de la empresa privada, con lo cual se frenaría el surgimiento de bandas de delincuentes.
Simultáneamente los gobiernos deberían hacer como la República Popular China para controlar el crecimiento desmedido de su población. Emitir un decreto transitorio con validez por un período de 10 ó 20 años en donde prohiba tener más de 2 hijos por familia y sancionar como delito del Estado el embarazo de mujeres menores de 18 años. Soy consciente que estas recomendaciones han de ser traumáticas, pero creo que son medidas que le permitirán a los gobiernos planificar mejor su crecimiento, sin los traumas diarios de los secuestros, los sicarios y las guerrillas.

101 años de Panamá América

 
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