¡La Historia no los perdonará!
En el tratamiento del caso iraquí, todas las gestiones diplomáticas, políticas y militares que se realicen, deben estar enderezadas a preservar la vida humana en condiciones aceptables en la Tierra, lo cual es una prioridad. Las relaciones comerciales especiales que ha desarrollado Irak, con algunos países como China, Francia, Alemania y la Federación Rusa, deben pasar a un lugar secundario, porque de nada servirían éstas si todos quedamos bajo tierra por el efecto nocivo de las armas prohibidas, utilizadas por el demente gobernante iraquí Sadam Hussein, contra el mundo civilizado, si no se actúa con celeridad y efectividad contra el mal.
En esta hora de decisiones supremas, toda actitud blandengue, cobarde, vacilante, apaciguadora, timorata, resulta suicida y mortal para los países democráticos que sustentan la libertad del hombre. Sostenemos que los países que adversan la posición inglesa-norteamericana con respecto a Irak, y que anteponen intereses económicos secundarios a la vida y bienestar de su propia gente, están equivocados; la historia no los perdonará y oportunamente recibirán su veredicto condenatorio.
La historia tampoco perdonó a los primeros Ministros de Inglaterra y Francia, Chamberlain y Daladier, respectivamente, cuando en la década del 30 capitularon en Munich ante Hitler, el psicópata asesino, permitiendo la anexión de Checoslovaquia por su cobardía. En cambio Wiston Churchill, se creció ante la adversidad y luchó contra la tiranía, hasta salir victorioso. Por eso es un gigante de la historia. Es un imperativo universal e histórico que, ante el peligro inminente, se desplace del poder al malvado del Golfo Pérsico, Hussein, y en su reemplazo se instale un gobierno democrático que satisfaga las aspiraciones del sufrido pueblo iraquí.
En esta hora de decisiones supremas, toda actitud blandengue, cobarde, vacilante, apaciguadora, timorata, resulta suicida y mortal para los países democráticos que sustentan la libertad del hombre. Sostenemos que los países que adversan la posición inglesa-norteamericana con respecto a Irak, y que anteponen intereses económicos secundarios a la vida y bienestar de su propia gente, están equivocados; la historia no los perdonará y oportunamente recibirán su veredicto condenatorio.
La historia tampoco perdonó a los primeros Ministros de Inglaterra y Francia, Chamberlain y Daladier, respectivamente, cuando en la década del 30 capitularon en Munich ante Hitler, el psicópata asesino, permitiendo la anexión de Checoslovaquia por su cobardía. En cambio Wiston Churchill, se creció ante la adversidad y luchó contra la tiranía, hasta salir victorioso. Por eso es un gigante de la historia. Es un imperativo universal e histórico que, ante el peligro inminente, se desplace del poder al malvado del Golfo Pérsico, Hussein, y en su reemplazo se instale un gobierno democrático que satisfaga las aspiraciones del sufrido pueblo iraquí.