La hora de la UPEB
Hay entidades, por su razón de ser, la proyección con que se crean y las profundas raíces que echan sus acciones más allá de las crisis y contingencias propias de toda coyuntura, que tienen más de Ave Fénix, que de fin de capítulo.
En ese marco de realizaciones y nuevas oportunidades institucionales en el siglo XXI, vislumbramos las reflexiones del Secretario Pro-Tempore de la Unión de Países Exportadores de Banano (UPEB), el panameño Rodolfo Espino, quien sostuvo que ese organismo intergubernamental vive una coyuntura excepcional para retomar los grandes temas que le atañen y competen al pujante y estratégico sector bananero latinoamericano.
La UPEB, conformada desde 1974 por siete países latinoamericanos exportadores de la fruta, con sede en Panamá, ha jugado un rol vital en la consolidación de la actividad bananera, priorizando su estabilidad, proyectando los intereses nacionales de sus miembros, promoviendo la importancia estratégica para la región del cultivo y armonizando políticas como programas, en favor de una industria centenaria en el subcontinente.
Espino, en su calidad de coordinador de la UPEB, y de director nacional del Banano en Panamá, considera oportuno retomar el tema institucional, y subraya que los cambios que se vislumbran en el mercado de la Unión Europea (UE), tras el fallo favorable del panel de la Organización Mundial de Comercio (OMC), abrirán claras avenidas de entendimiento y trabajo conjunto entre los países miembros hacia políticas globales.
La UPEB siempre fue, enfatizó el secretario pro Tempore, mucho más que un puñado de datos, algunas estadísticas o bibliografías, porque su historia nos da cuenta que su fortaleza está en el sistemático examen del comercio internacional, de una evaluación constante de los mercados, del intercambio permanente de información cruzada entre los países y de ideas que fortalezcan la economía bananera de los miembros.
La UPEB fue un modelo institucional en el pasado, reconoció Espino, y hacia esa filosofía debe acudir todo nuestro esfuerzo y mejores intereses como países pertenecientes a una comunidad de naciones, con todas las variantes que tengamos que hacer a un proyecto que surgió hace más de dos décadas en el marco de una economía y escenario internacional diferente al actual.
Sin embargo, reconoció el secretario Pro Tempore de la UPEB, la actividad bananera ha demostrado su extraordinaria adaptabilidad a los cambios, su indudable aporte tecnológico que ha determinado la evolución del cultivo a lo largo de un siglo y una capacidad para desarrollar estrategias de punta en el mercadeo.
La actividad bananera ha demostrado desde finales del siglo pasado que está íntimamente ligada a la información, a los mercados y que la tecnología es su herramienta insustituible para permanecer competitivamente en el mundo de otras frutas.
La Secretaría pro Tempore, precisa Espino, bajo mi gestión ha considerado oportuno que la vitalidad e importancia de la UPEB y sus programas actuales, está en priorizar el análisis, la búsqueda de información estratégica que oriente y se adelante al sector como una antena para proyectar, planificar y ver más allá del mercado coyuntural.
No pueden haber negociaciones acertadas, propuestas coherentes, realistas, con visión de futuro y que tomen en cuenta a todos los sectores involucrados en el sector bananero, si no contamos con la información adecuada en tiempo oportuno, expresea Espino en sus reflexiones sobre el futuro de la UPEB.
¿Y la UPEB tiene futuro? , le preguntamos:- No duda un instante en su respuesta y nos dice: claro, el futuro lo ha abierto y demostrado la UPEB con un pasado exitoso, lleno de ideas, con estudios muy realistas sobre el comercio de la fruta, acciones regionales coordinadas y liderazgo en temas sensibles para la actividad bananera que le han producido grandes dividendos a sus países miembros.
La Unión Europea ha conformado un bloque que en 1999 contará con una moneda única que será una referencia fundamental ante el dólar, Estados Unidos, México y Canadá conformaron un Tratado de Libre Comercio, el Mercosur integró a los países más grandes de América Latina, tendencia que demuestra la importancia de unirse frente a los retos de la globalización y los mercados internacionales y favorecer la transferencia de tecnologías y el flujo de los capitales.
En opinión de Espino, la UPEB debe ver y participar del futuro económico bananero dentro de esa perspectiva amplia de la evolución del nuevo escenario económico internacional, con sus viejos y nuevos desafíos.
El foro de Davos demuestra cuán vivo está el mundo intelectual, la importancia del intercambio de ideas, propuestas y que la política del diálogo cara a cara, es apenas inteligente, porque aproxima más a las naciones en su búsqueda de soluciones comunes a problemas comunes.
La UPEB marcó un hito en el campo político, económico, comercial, investigativo, y sobre todo, en el área de información, mediante la creación de dos instrumentos estratégicos, base para desarrollar estrategias, como lo fueron sus programas de información documental y de Comunicaciones.
Fue pionera la UPEB en Améria Latina en el área de la información analítica, instrumento del siglo XXI que sensibilizó el quehacer económico y le permitió un dominio real a gobiernos, productores y empresas nacionales, desconocido antes de 1974.
Hace 22 años este 5 de febrero que se reunió por primera vez la Conferencia de Ministros de la UPEB- primera instancia política de la institución- en Tegucigalpa, Honduras, para cumplir, entre otros objetivos, tres tareas de gran proyección en el estudio, manejo y administración de la riqueza agrícola y bananera de los países miembros.
La historia del banano es la enseñanza del papel de la información en tiempos contemporáneos, por ello, la UPEB no puede ser relegada al baúl de los recuerdos.
En ese marco de realizaciones y nuevas oportunidades institucionales en el siglo XXI, vislumbramos las reflexiones del Secretario Pro-Tempore de la Unión de Países Exportadores de Banano (UPEB), el panameño Rodolfo Espino, quien sostuvo que ese organismo intergubernamental vive una coyuntura excepcional para retomar los grandes temas que le atañen y competen al pujante y estratégico sector bananero latinoamericano.
La UPEB, conformada desde 1974 por siete países latinoamericanos exportadores de la fruta, con sede en Panamá, ha jugado un rol vital en la consolidación de la actividad bananera, priorizando su estabilidad, proyectando los intereses nacionales de sus miembros, promoviendo la importancia estratégica para la región del cultivo y armonizando políticas como programas, en favor de una industria centenaria en el subcontinente.
Espino, en su calidad de coordinador de la UPEB, y de director nacional del Banano en Panamá, considera oportuno retomar el tema institucional, y subraya que los cambios que se vislumbran en el mercado de la Unión Europea (UE), tras el fallo favorable del panel de la Organización Mundial de Comercio (OMC), abrirán claras avenidas de entendimiento y trabajo conjunto entre los países miembros hacia políticas globales.
La UPEB siempre fue, enfatizó el secretario pro Tempore, mucho más que un puñado de datos, algunas estadísticas o bibliografías, porque su historia nos da cuenta que su fortaleza está en el sistemático examen del comercio internacional, de una evaluación constante de los mercados, del intercambio permanente de información cruzada entre los países y de ideas que fortalezcan la economía bananera de los miembros.
La UPEB fue un modelo institucional en el pasado, reconoció Espino, y hacia esa filosofía debe acudir todo nuestro esfuerzo y mejores intereses como países pertenecientes a una comunidad de naciones, con todas las variantes que tengamos que hacer a un proyecto que surgió hace más de dos décadas en el marco de una economía y escenario internacional diferente al actual.
Sin embargo, reconoció el secretario Pro Tempore de la UPEB, la actividad bananera ha demostrado su extraordinaria adaptabilidad a los cambios, su indudable aporte tecnológico que ha determinado la evolución del cultivo a lo largo de un siglo y una capacidad para desarrollar estrategias de punta en el mercadeo.
La actividad bananera ha demostrado desde finales del siglo pasado que está íntimamente ligada a la información, a los mercados y que la tecnología es su herramienta insustituible para permanecer competitivamente en el mundo de otras frutas.
La Secretaría pro Tempore, precisa Espino, bajo mi gestión ha considerado oportuno que la vitalidad e importancia de la UPEB y sus programas actuales, está en priorizar el análisis, la búsqueda de información estratégica que oriente y se adelante al sector como una antena para proyectar, planificar y ver más allá del mercado coyuntural.
No pueden haber negociaciones acertadas, propuestas coherentes, realistas, con visión de futuro y que tomen en cuenta a todos los sectores involucrados en el sector bananero, si no contamos con la información adecuada en tiempo oportuno, expresea Espino en sus reflexiones sobre el futuro de la UPEB.
¿Y la UPEB tiene futuro? , le preguntamos:- No duda un instante en su respuesta y nos dice: claro, el futuro lo ha abierto y demostrado la UPEB con un pasado exitoso, lleno de ideas, con estudios muy realistas sobre el comercio de la fruta, acciones regionales coordinadas y liderazgo en temas sensibles para la actividad bananera que le han producido grandes dividendos a sus países miembros.
La Unión Europea ha conformado un bloque que en 1999 contará con una moneda única que será una referencia fundamental ante el dólar, Estados Unidos, México y Canadá conformaron un Tratado de Libre Comercio, el Mercosur integró a los países más grandes de América Latina, tendencia que demuestra la importancia de unirse frente a los retos de la globalización y los mercados internacionales y favorecer la transferencia de tecnologías y el flujo de los capitales.
En opinión de Espino, la UPEB debe ver y participar del futuro económico bananero dentro de esa perspectiva amplia de la evolución del nuevo escenario económico internacional, con sus viejos y nuevos desafíos.
El foro de Davos demuestra cuán vivo está el mundo intelectual, la importancia del intercambio de ideas, propuestas y que la política del diálogo cara a cara, es apenas inteligente, porque aproxima más a las naciones en su búsqueda de soluciones comunes a problemas comunes.
La UPEB marcó un hito en el campo político, económico, comercial, investigativo, y sobre todo, en el área de información, mediante la creación de dos instrumentos estratégicos, base para desarrollar estrategias, como lo fueron sus programas de información documental y de Comunicaciones.
Fue pionera la UPEB en Améria Latina en el área de la información analítica, instrumento del siglo XXI que sensibilizó el quehacer económico y le permitió un dominio real a gobiernos, productores y empresas nacionales, desconocido antes de 1974.
Hace 22 años este 5 de febrero que se reunió por primera vez la Conferencia de Ministros de la UPEB- primera instancia política de la institución- en Tegucigalpa, Honduras, para cumplir, entre otros objetivos, tres tareas de gran proyección en el estudio, manejo y administración de la riqueza agrícola y bananera de los países miembros.
La historia del banano es la enseñanza del papel de la información en tiempos contemporáneos, por ello, la UPEB no puede ser relegada al baúl de los recuerdos.