La huelga médica
Esta responsabilidad demostrada en la práctica debe ser valorada en su justa medida y servirnos para no responsabilizar a todo el gremio médico por actuaciones insensatas, así como también para que libremos de estereotipos esta profesión imprescindible para garantizar la vida y el bienestar.
?Si se curó fue la Virgen; si se murió fue el doctor?, leí una vez en el consultorio de un gran clínico, refiriéndose a las falsas expectativas y la facilidad con que muchos asignan méritos y responsabilidades cuando se ignora el verdadero rol de los médicos, que sin ser ni dioses ni magos disponen de ciencia y pericia para atender nuestras necesidades de salud, pero que no hacen milagros, por lo que también enferman y mueren como el resto de los mortales.
A estos profesionales no hay que pedirles actos heroicos ni esperar que hagan dejación de sus derechos en materia salarial y laboral, pero tampoco que hay que aceptar que cada cierto tiempo sus aspiraciones se conviertan en un arma de chantaje al gobierno y a la población, haciendo demandas descabelladas, sin ningún compromiso por reconocer su responsabilidad en la pobre atención médica ni proponer soluciones para mejorarla.
Reclamar un aumento salarial del 60%, a pesar de conocer la precariedad financiera de la Caja de Seguro Social argumentando los indebidos privilegios de otros funcionarios, mentir sin sonrojo al afirmar que se quieren privatizar los servicios de salud como justificación para la huelga, esgrimir la intransigencia y el irrespeto como armas en una negociación son prácticas incompatibles con el liderazgo serio, desvirtúan la causa que se defiende y promueven el descrédito de sus gremios.
Para ser médico -como en cualquier oficio que se ejerce con responsabilidad- se necesitan vocación y compromiso, lo cual no es incompatible con los anhelos de buenas condiciones de trabajo y mejores ingresos, que pueden reclamarse con decoro y respeto al derecho a la vida.
Ojalá que los centenares de hombres y mujeres honestos que escogieron esta profesión encuentren mejores y más dignos dirigentes para representarlos y defenderlos en sus próximas luchas.