La Iglesia y el tema del aborto
Tal vez el aspecto del debate por las reformas al Código Penal que más ha provocado agitación, es el del aborto. Tanto, que ha levantado de su lecho patriarcal a un durmiente: la iglesia católica, que no se ha limitado al discurso, pues está organizando un acto de masas.
Hacía mucho que no veíamos una participación tan activa de las gentes de sotana en temas nacionales. El fin de semana se leyó en las misas de toda la arquidiócesis una carta en la que el arzobispo José Dimas Cedeño convocó a todos los sacerdotes, religiosas y fieles católicos para que hoy asistan a la Asamblea Nacional, y vigilen la discusión en torno a las reformas. Se esperan miles de personas expresando una sola idea: "sí a la vida".
La convocatoria no es por más que novedosa. No es costumbre que en Panamá el pueblo participe en multitud para defender una ideología, y mucho menos fiscaliza la labor de los funcionarios electos. Su participación en la democracia se limita a la emisión del sufragio. Tampoco es común que el diputado se sienta escrutado.
Se pretende que desde este día los diputados sientan en la presencia de miles de católicos, la presión necesaria que les impida aprobar unas reformas inadecuadas, cuando no pecaminosas, a la luz de la doctrina católica.
Hoy se ponen muchas cosas a prueba. Primero, sabremos si el arzobispo tiene poder de convocatoria en un país donde hace tiempo se dejó de creer en los dirigentes. También veremos si "el pueblo de Dios" tiene ánimos para expresarse, para ser mano en vez de dedos. Por último, se sabrá cuánta presión son capaces de soportar quienes legislan.
Desde la crisis de los ´80 no se veía una militancia semejante de la Iglesia Católica, aunque siempre ha mantenido presencia y voz en torno a los temas confesionales y morales que le competen. Pero nunca en las calles; nunca en masa; será la primera vez en este siglo.
Hacía mucho que no veíamos una participación tan activa de las gentes de sotana en temas nacionales. El fin de semana se leyó en las misas de toda la arquidiócesis una carta en la que el arzobispo José Dimas Cedeño convocó a todos los sacerdotes, religiosas y fieles católicos para que hoy asistan a la Asamblea Nacional, y vigilen la discusión en torno a las reformas. Se esperan miles de personas expresando una sola idea: "sí a la vida".
La convocatoria no es por más que novedosa. No es costumbre que en Panamá el pueblo participe en multitud para defender una ideología, y mucho menos fiscaliza la labor de los funcionarios electos. Su participación en la democracia se limita a la emisión del sufragio. Tampoco es común que el diputado se sienta escrutado.
Se pretende que desde este día los diputados sientan en la presencia de miles de católicos, la presión necesaria que les impida aprobar unas reformas inadecuadas, cuando no pecaminosas, a la luz de la doctrina católica.
Hoy se ponen muchas cosas a prueba. Primero, sabremos si el arzobispo tiene poder de convocatoria en un país donde hace tiempo se dejó de creer en los dirigentes. También veremos si "el pueblo de Dios" tiene ánimos para expresarse, para ser mano en vez de dedos. Por último, se sabrá cuánta presión son capaces de soportar quienes legislan.
Desde la crisis de los ´80 no se veía una militancia semejante de la Iglesia Católica, aunque siempre ha mantenido presencia y voz en torno a los temas confesionales y morales que le competen. Pero nunca en las calles; nunca en masa; será la primera vez en este siglo.