La imitación de la moda y sus perjuicios
Cada día nos insertamos más en el mundo de la imitación, sobre todo de las costumbres que imponen los países grandes y más adelantados. Ellos son los padres de las costumbres, de las modas, del vestir, del hablar, del pensar.
La creatividad se limita a cierto número de personas que deciden qué hacer y cuál será la moda del verano o el invierno. Fíjense que poco les interesa el otoño y la primavera. Y allá vamos todos a llevar lo que ellos idean dentro de las pasarelas de la moda.
Un día fui a casa de una amiga que celebraba su cumpleaños con un almuerzo. Para mi sorpresa, casi todas las damas que allí se encontraban estaban vestidas con el mismo modelo de traje (el de la moda del momento) con diferentes telas. Me alegré mucho de no formar parte de ese inmenso grupo porque mi vestido era diferente; sentí que estaba fuera de contexto, pero me satisfizo saber que no era parte del montón. Ese día pensé que era yo la mal vestida...pero no me importó. Este fenómeno me impactó tanto que, aún después de tantos años, lo recuerdo como para contarlo.
Hemos llegado a la uniformidad, de tal manera que nos acostumbramos a vivir en casas construidas iguales, escuchar la misma música, usar los mismos zapatos y leer la misma literatura. Esa uniformidad no hace más que traer conformismo en un mundo igualitario, en un ambiente sin creatividad individual y que nos induce a formar parte de una masa en donde no sobresalimos por ningún efecto.
La juventud es una de las más afectadas por la imitación de los poderosos; pareciera que los jóvenes no tuvieran seguridad en ellos mismos; vivimos en un segundo mundo donde no investigamos, no creamos, sino que imitamos y tomamos los que otros forman. Si los o las artistas de cine usan una vestimenta, nuestros jóvenes los imitan. Si tienen un modelo de carro, todos quieren poseerlo igual. Lo bueno en otros países no va, a veces, de acuerdo con los nuestros. Es así como, actualmente, las muchachas van a la moda con la barriga y el ombligo al aire. He visto algunas con el pantalón tan bajo, que casi se les ven los vellos del pubis. Yo me pregunto, ¿adónde están los padres de esas niñas que permiten que anden provocando a los hombres para que luego les falten el respeto y los acusan de acoso sexual?
He visto a esas jóvenes entrar con esa vestimenta a la iglesia a oír misa y tienen el descaro de ir a recibir la comunión.
222 Si supieran las muchachas que la psicología masculina hace que a los hombres les agrade más lo que imaginan que lo que ven; les permitirían a ellos, con su recato, sentir mayor atractivo por ellas.
No sé si estaré chapada a la antigua al recordar cuando uno se togaba para ir a misa y usaba sus mejores vestimentas. Ahora, me parece una falta de respeto con la figura del Señor presentarse mostrando parte del cuerpo con una desnudez impresionante como si estuvieran en la playa. Tras que los curas son célibes por orden de la Iglesia, encima estas jovencitas los provocan y ellos son humanos. Yo diría que no debieran darles la comunión en esa facha. La Iglesia debiera prohibirlo.
Hablando de playa, la juventud pareciera que es feliz con mostrar lo que tienen. Si supieran las muchachas que la psicología masculina hace que a los hombres les agrade más lo que imaginan que lo que ven; les permitirían a ellos, con su recato, sentir mayor atractivo por ellas. Si quieren imponer un mundo nudista, que sepamos de antemano que es así. Pero, lamentablemente, para las jóvenes, las nalgas y los senos al aire no son el atractivo principal hacia los hombres. Será una provocación que les permite faltarles el respeto o cansarse de tanto nudismo hasta perder el atractivo.
Si esas jovencitas supieran lo que piensan de ellas los compañeros, tal vez se taparían un poco más y usarían un poco más de recato ya que, ante esa facha, lo único que logran es que las inviten a la cama. ¿Y los padres de esas niñas, dónde están? Ni saben lo que está sucediendo y luego se lamentan con un embarazo precoz y sin casarse. Ojalá pensáramos en esto y corrijamos en algo estas situaciones que me parecen poco positivas.
La creatividad se limita a cierto número de personas que deciden qué hacer y cuál será la moda del verano o el invierno. Fíjense que poco les interesa el otoño y la primavera. Y allá vamos todos a llevar lo que ellos idean dentro de las pasarelas de la moda.
Un día fui a casa de una amiga que celebraba su cumpleaños con un almuerzo. Para mi sorpresa, casi todas las damas que allí se encontraban estaban vestidas con el mismo modelo de traje (el de la moda del momento) con diferentes telas. Me alegré mucho de no formar parte de ese inmenso grupo porque mi vestido era diferente; sentí que estaba fuera de contexto, pero me satisfizo saber que no era parte del montón. Ese día pensé que era yo la mal vestida...pero no me importó. Este fenómeno me impactó tanto que, aún después de tantos años, lo recuerdo como para contarlo.
Hemos llegado a la uniformidad, de tal manera que nos acostumbramos a vivir en casas construidas iguales, escuchar la misma música, usar los mismos zapatos y leer la misma literatura. Esa uniformidad no hace más que traer conformismo en un mundo igualitario, en un ambiente sin creatividad individual y que nos induce a formar parte de una masa en donde no sobresalimos por ningún efecto.
La juventud es una de las más afectadas por la imitación de los poderosos; pareciera que los jóvenes no tuvieran seguridad en ellos mismos; vivimos en un segundo mundo donde no investigamos, no creamos, sino que imitamos y tomamos los que otros forman. Si los o las artistas de cine usan una vestimenta, nuestros jóvenes los imitan. Si tienen un modelo de carro, todos quieren poseerlo igual. Lo bueno en otros países no va, a veces, de acuerdo con los nuestros. Es así como, actualmente, las muchachas van a la moda con la barriga y el ombligo al aire. He visto algunas con el pantalón tan bajo, que casi se les ven los vellos del pubis. Yo me pregunto, ¿adónde están los padres de esas niñas que permiten que anden provocando a los hombres para que luego les falten el respeto y los acusan de acoso sexual?
He visto a esas jóvenes entrar con esa vestimenta a la iglesia a oír misa y tienen el descaro de ir a recibir la comunión.
222 Si supieran las muchachas que la psicología masculina hace que a los hombres les agrade más lo que imaginan que lo que ven; les permitirían a ellos, con su recato, sentir mayor atractivo por ellas.
No sé si estaré chapada a la antigua al recordar cuando uno se togaba para ir a misa y usaba sus mejores vestimentas. Ahora, me parece una falta de respeto con la figura del Señor presentarse mostrando parte del cuerpo con una desnudez impresionante como si estuvieran en la playa. Tras que los curas son célibes por orden de la Iglesia, encima estas jovencitas los provocan y ellos son humanos. Yo diría que no debieran darles la comunión en esa facha. La Iglesia debiera prohibirlo.
Hablando de playa, la juventud pareciera que es feliz con mostrar lo que tienen. Si supieran las muchachas que la psicología masculina hace que a los hombres les agrade más lo que imaginan que lo que ven; les permitirían a ellos, con su recato, sentir mayor atractivo por ellas. Si quieren imponer un mundo nudista, que sepamos de antemano que es así. Pero, lamentablemente, para las jóvenes, las nalgas y los senos al aire no son el atractivo principal hacia los hombres. Será una provocación que les permite faltarles el respeto o cansarse de tanto nudismo hasta perder el atractivo.
Si esas jovencitas supieran lo que piensan de ellas los compañeros, tal vez se taparían un poco más y usarían un poco más de recato ya que, ante esa facha, lo único que logran es que las inviten a la cama. ¿Y los padres de esas niñas, dónde están? Ni saben lo que está sucediendo y luego se lamentan con un embarazo precoz y sin casarse. Ojalá pensáramos en esto y corrijamos en algo estas situaciones que me parecen poco positivas.