La impostura latinoamericana
El subcontinente latinoamericano ha vivido desde la época colonial española y portuguesa de arraigados mitos y simbologías en lo que atañe a su desenvolvimiento político y social. Si hay una región del planeta con esquemas fundacionales bien establecidos en el origen de las repúblicas independientes luego de la terminación del yugo imperial es Latinoamérica.
Entre la iconografía política que sirvió y sirve de fuente de vinculación e identificación nacional en los distintos países de este subcontinente está el derivado de los guerreros militares que forjaron la independencia de las repúblicas hispanoamericanas, como es el caso de Simón Bolívar, Antonio José de Sucre, San Martín etc. Hombres cuyo arrojo y ambiciones de poder pero sin un plan o fines bien delineados los llevó a fundar Estados-nación débiles; carentes de estabilidad institucional y poca lealtad y unión de los grupos étnicos que los conformaban.(indígenas, negros, criollos, etc.). Por ello, desde sus bases constitutivas, los nuevos Estados en Latinoamérica sufrieron de autocracias y caos crónico.
La figura del "hombre fuerte" carismático y surgido del ejército es uno de los emblemas mitológicos más consolidados en la psiquis política colectiva latinoamericana.
Con los sucesos recientes de Venezuela se empieza a perfilar el derrumbe de estos mitos. Hugo Chávez técnica y materialmente deslegitimado ( aunque no en lo formal porque sigue en el poder) por el pueblo al tener un rechazo que ronda el 80%, es uno de los grandes fiascos y falencias de casi dos siglos de historia política. Con él se inicia el fenecimiento de un estilo providencialista y facilista de hacer gobierno. Es cuestión de tiempo su renuncia o desplazamiento del poder en Venezuela.
Fidel Castro, Hugo Chávez y la guerrilla colombiana conforman un eje que yo llamaría la impostura latinoamericana. Cientos de millones de personas han sufrido hambre, persecución, destrucción material y moral por cuenta de este trío subproducto de reacciones involutivas ante la avasalladora globalización. Son una suerte de movimiento fundamentalista que se cae por la propia irracionalidad de sus absolutismos y dogmas.
Castro en Cuba mantiene a su pueblo en total alienación y depauperación; es un régimen que explota el capitalismo para sostener su discurso comunista como es el caso de divulgar y mercadear de que tienen la mejor medicina del mundo para esquilmar incautos y cobrar grandes sumas de dinero por "tratamientos" científicos.
111La OEA es hora que se modernice y brinde un eficaz apoyo a los pisoteados pueblos latinoamericanos por falsos mesías e impostores
Por otro lado, Chávez con el revanchismo entre clases ha logrado desintegrar a la sociedad venezolana más que ningún otro dictador de Hispanoamérica en casi 200 años. Su evidente alianza con la guerrilla colombiana de las FARC lo convierte en un grave peligro para la región. Este último grupo no es más que una transnacional de la delincuencia financiada por negocios ilícitos. Sus actos, y por ende su dirigencia, han sido totalmente rechazados por el pueblo colombiano al ir a las urnas en las pasadas elecciones legislativas. Su justificación como grupo contestatario no es válida; en las últimas semanas se han descubierto sus excesos al encontrarse un "resort" en sus campamentos; toda una bofetada al asediado pueblo colombiano. Es imposible pedir al Estado que se adecente por parte de este grupo de bárbaros del siglo XXI; eso es tarea de nuevos y legítimos líderes que deben surgir dentro del seno de la sociedad de este atribulado país.
La OEA es hora que se modernice y brinde un eficaz apoyo a los pisoteados pueblos latinoamericanos por falsos mesías e impostores de su historia sino queremos ver extendidas estas crisis en todo el subcontinente que debería ser uno de oportunidades y no de desesperanza.
(espino@cwpanama.net)
Entre la iconografía política que sirvió y sirve de fuente de vinculación e identificación nacional en los distintos países de este subcontinente está el derivado de los guerreros militares que forjaron la independencia de las repúblicas hispanoamericanas, como es el caso de Simón Bolívar, Antonio José de Sucre, San Martín etc. Hombres cuyo arrojo y ambiciones de poder pero sin un plan o fines bien delineados los llevó a fundar Estados-nación débiles; carentes de estabilidad institucional y poca lealtad y unión de los grupos étnicos que los conformaban.(indígenas, negros, criollos, etc.). Por ello, desde sus bases constitutivas, los nuevos Estados en Latinoamérica sufrieron de autocracias y caos crónico.
La figura del "hombre fuerte" carismático y surgido del ejército es uno de los emblemas mitológicos más consolidados en la psiquis política colectiva latinoamericana.
Con los sucesos recientes de Venezuela se empieza a perfilar el derrumbe de estos mitos. Hugo Chávez técnica y materialmente deslegitimado ( aunque no en lo formal porque sigue en el poder) por el pueblo al tener un rechazo que ronda el 80%, es uno de los grandes fiascos y falencias de casi dos siglos de historia política. Con él se inicia el fenecimiento de un estilo providencialista y facilista de hacer gobierno. Es cuestión de tiempo su renuncia o desplazamiento del poder en Venezuela.
Fidel Castro, Hugo Chávez y la guerrilla colombiana conforman un eje que yo llamaría la impostura latinoamericana. Cientos de millones de personas han sufrido hambre, persecución, destrucción material y moral por cuenta de este trío subproducto de reacciones involutivas ante la avasalladora globalización. Son una suerte de movimiento fundamentalista que se cae por la propia irracionalidad de sus absolutismos y dogmas.
Castro en Cuba mantiene a su pueblo en total alienación y depauperación; es un régimen que explota el capitalismo para sostener su discurso comunista como es el caso de divulgar y mercadear de que tienen la mejor medicina del mundo para esquilmar incautos y cobrar grandes sumas de dinero por "tratamientos" científicos.
111La OEA es hora que se modernice y brinde un eficaz apoyo a los pisoteados pueblos latinoamericanos por falsos mesías e impostores
Por otro lado, Chávez con el revanchismo entre clases ha logrado desintegrar a la sociedad venezolana más que ningún otro dictador de Hispanoamérica en casi 200 años. Su evidente alianza con la guerrilla colombiana de las FARC lo convierte en un grave peligro para la región. Este último grupo no es más que una transnacional de la delincuencia financiada por negocios ilícitos. Sus actos, y por ende su dirigencia, han sido totalmente rechazados por el pueblo colombiano al ir a las urnas en las pasadas elecciones legislativas. Su justificación como grupo contestatario no es válida; en las últimas semanas se han descubierto sus excesos al encontrarse un "resort" en sus campamentos; toda una bofetada al asediado pueblo colombiano. Es imposible pedir al Estado que se adecente por parte de este grupo de bárbaros del siglo XXI; eso es tarea de nuevos y legítimos líderes que deben surgir dentro del seno de la sociedad de este atribulado país.
La OEA es hora que se modernice y brinde un eficaz apoyo a los pisoteados pueblos latinoamericanos por falsos mesías e impostores de su historia sino queremos ver extendidas estas crisis en todo el subcontinente que debería ser uno de oportunidades y no de desesperanza.
(espino@cwpanama.net)