default

La influencia meditica


Voy a tocar un tema, que el común denominador de las personas no se atreven a tratar. Tal vez sólo lo hacen cuando encuentran la seguridad de que no les traerá consecuencias, o muy tenuemente, muy sutilmente, sin profundizar en él. Y qué diremos de las autoridades, el Ministerio de la Juventud, el Ministerio de Educación... "Bien, ¿y usted?"
El Ministerio de Gobierno y Justicia, se hace el de oídos sordos al clamor de los pocos que se pronuncian con energía. Las iglesias sólo lo hacen dentro de los templos con mucho cuidado de no ofender a los ricos y poderosos. Tal vez algunas denominaciones lo hacen con más ahínco y en forma más enérgica que otras, pero sólo por poco tiempo, muy corto por cierto, cuando tal vez debe montarse una campaña permanente.
Me estoy refiriendo, por supuesto, a la mala influencia mediática, y a la secuela de daños permanentes que dejan como saldo a la sociedad como tal. Voy a mencionar algunos ejemplos, que usaré para respaldar mis puntos de vista.
La televisión, llamada por algunos "el cajón del diablo", es uno de los medios que más influye en la formación y en el desenvolvimiento de los niños, jóvenes y adultos de nuestra sociedad moderna.
Los niños, por ejemplo, ven las famosas tiras cómicas que pasan en los llamados horarios para ellos. Pero, ¿qué es lo que ven y oyen en esos momentos? Pues ven peleas, golpes, traiciones, engaños, muertes horrendas etc., diferentes formas de violencia. ¿Y qué es lo que oyen?: "Estúpido, farsante, degenerado, traidor, asesino, etc.".
El concepto y la trama que se enmarcan en estos programas es de un contenido eminentemente violento, salvo muy raras tiras cómicas. Y ni qué hablar de los jóvenes y los adultos que lo único que nos gusta ver son programas en donde la violencia va en aumento cada día. Aprendemos a hacer bombas, a colocar explosivos, aprendemos a matar con más eficacia, y en la forma más sanguinaria. Aprendemos a traicionar, a engañar a nuestras esposas, y ellas a los maridos, etc.
Esa forma de aprender a convivir con la violencia desde muy niños se va acumulando en nuestro cerebro, y se hace tan natural, que estamos acostumbrados a ver la muerte, sin que nos produzca el menor efecto.
Tanto es así, que al referirme a otro medio de comunicación como el escrito (periódicos), es inevitable ver sangre por todos lados. Ya ni siquiera tienen la sensatez de ocultar el rostro de las víctimas. La muerte de las personas en forma violenta es cosa de todos los días. Y ni qué hablar de las fotos de chicas y chicos que publican en las portadas sin recato alguno, y sin que autoridad alguna le ponga coto.
Los programas radiales son otro fiasco; hay algunos cuyo contenido ofende la dignidad humana, el pudor y la honra de las personas sin que la censura gubernamental se deje sentir.
Todos somos cómplices, unos por comisión y otros por omisión. De qué nos quejamos entonces; estamos viendo cómo nuestros niños y jóvenes se involucran cada vez con más frecuencia en pandillas en bandas y ya también en las maras que son los grupos más violentos que se conocen, y que no teníamos en Panamá.
La drogadicción patéticamente forma parte de la vida de muchos panameños y panameñas, quienes no tienen un futuro halagüeño.
Qué estamos haciendo. No digamos ahora que vamos a nombrar una comisión para que estudie el caso, tampoco digamos que es responsabilidad de los padres que no ejercen un verdadero control en sus hijos; no le echemos la culpa al sacerdote, ni al pastor, no digamos que es culpa de los psicólogos o de el Código de la familia, no; es culpa de todos por no tener la capacidad de ponernos de acuerdo.
Recapacitemos, todavía estamos a tiempo. Primero hay que sembrar para después cosechar.
  • Otras organizaciones que han prestado su colaboración con los hermanos peruanos son: La Asociación de Damas Peruano-Panameñas y La Hermandad del Señor de los Milagros (también peruano-panameña).

  • El Club Contigo Perú igualmente ha realizado campañas de recolección de ropa y víveres para los damnificados por el sismo.

  • La Cruz Roja Panameña, el Club de Leones de Panamá, Club Rotarios Panamá Norte, Kiwanis y la Cámara Junior, también se han solidarizado.


Al parecer, algunas autoridades locales no quieren hacerle frente a los problemas que abaten a sus comunidades.
  • Famoso de igual manera por la leyenda de las tres piedras grandes de El Chorro que, según los abuelos, es el cuerpo de un ambicioso hombre que un Viernes Santo se dirigió al río y entre el remolino que forma la cascada al caer, se le apareció una hermosa doncella.

  • En una mano le ofrecía una peineta y en la otra, una totuma llena de oro. Ella le preguntó: ¿cuál quería? , y el hombre escogió la de oro, y por eso quedó convertido en piedra. En las página del libro Leyendas y Tradiciones de Luisita Aguilera Patiño reposa esa narración.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América