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La insostenible propuesta de la ACP


EL TIEMPO ha empezado a correr hacia el 22 de octubre de este año, fecha del referéndum, fijada con notorio apresuramiento, sin consideración alguna al sabio e histórico precepto que indica que "el tiempo se venga de las cosas que se hacen sin su concurso". En esta línea, con toda seriedad, el sociólogo Raúl Leis considera la fecha demasiado cerca, pues a su juicio la complejidad del tema merece dedicar más tiempo y espacio para conocer, comprender y analizar los impactos que el megaproyecto del tercer juego de esclusas puede tener sobre la sociedad y el territorio nacional. "¿Por qué "dice Leis" no aplazar unos meses el referendo y discutir el plan o la estrategia?" (Página de Opinión, Panamá América, 19 de julio de 2006). Estimo oportuno recordar sobre este tema que en mi entrevista con el presidente Martín Torrijos en el Palacio de Las Garzas el 19 de abril de 2006, le pedí al Primer Mandatario que suspendiera el proceso de decisión sobre el Proyecto de Ampliación del Canal mediante el Tercer Juego de Esclusas, a fin de que tal decisión fuese tomada cuando ya todos los panameños y panameñas hayan podido disponer de la información técnica, financiera, medioambiental y social existentes, y se hayan realizado las evaluaciones necesarias.
El gobierno y la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) no han hecho esfuerzo alguno por cambiar su estrategia y la práctica de querer convencer a los electores mediante el halago y las promesas que ellos mismos saben que no se van a cumplir.
Como resultado de conversaciones con meritorios profesionales se han podido determinar los grandes vacíos, inexactitudes y contradicciones de que está plagada la Propuesta de Ampliación del Canal de Panamá mediante la Construcción del Tercer Juego de Esclusas. Sostienen que la Propuesta adolece de una indefinición en aspectos sustanciales ya que tiene pendientes el desarrollo de diseños, modelos, especificaciones y contratos comprendidos en una fase que tendrá una duración dentro de dos y tres años con respecto al componente de las esclusas (Página 8 de la Propuesta).
Los complejos y confusos elementos de juicio que se ofrecen a la opinión pública enfrentan a la ciudadanía, entre otras, a las siguientes situaciones:
- Personas con la debida experiencia y capacidad académica han demostrado que no es cierta la afirmación de la ACP de que se van a generar puestos de empleo para 7, 000 personas durante la construcción de la obra.
- No es cierto que esos empleados van a gozar de los sistemas de empleo y de salarios de que disfrutan los actuales empleados del Canal, ya que la gran mayoría será empleada por contratistas y subcontratistas privados, a quienes no se les exigirá otra cosa que cumplir con el Código de Trabajo y los acuerdos con la SUNTRACS.
- Han demostrado que la promesa de los 40, 000 y 240, 000 empleos indirectos es solo una fantasía que es frecuente entre conocidos economistas.
- A quienes gestionen empleo se les exigirá una certificación de la propia ACP de haber aprobado cursos de capacitación y a muchos de ellos cumplir con el requisito de que hablen inglés para que se puedan entender con los supervisores, que serán en su mayoría norteamericanos.
- El hecho de que la ACP se propone contratar a una Firma que se encargará de la supervisión de los trabajos de la construcción del Tercer Juego de Esclusas y que no se descarta que esa Firma sea el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos, pone en el tapete la falta de personería constitucional de que adolece la ACP, en este caso por tratarse de una agencia de un gobierno extranjero. Ya la ACP infringió la disposición constitucional contenida en el Artículo 184 ordinal 9 de la Carta Magna cuando la ACP, sin licitación alguna, le otorgó al Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos, rama del Departamento de Defensa (Pentágono) de ese país, el contrato para el diseño de las esclusas del Atlántico.
Es muy ilustrativo y aleccionador que en una entrevista con la hábil y perspicaz periodista Adelita Coriat, el Presidente de la Junta Directiva del Canal aceptó que el megaproyecto del tercer juego de esclusas no costará $5, 250 millones de dólares como aparece en la Propuesta, sino que estará en el orden de los $6, 000 millones de dólares y que esta cifra podría ser mayor. Dio a conocer sus planes en cuanto a que si no se presentan los volúmenes de tránsito esperados: "suspenderemos la obra si está en un 20% y si está en un 80% otra será la decisión".
Cuando se le preguntó sobre la decisión que se tomaría, a si terminada la obra no se materializaban los pronósticos de tránsito, la respuesta fue que se dejarían de utilizar las esclusas actuales para utilizar las nuevas, sin reconocer que esta sería una decisión a un altísimo costo, porque en el Canal hay una serie de costos fijos imputables a las esclusas en que se incurre, aunque no transite por ellas buque alguno.
Quedó demostrado en esa entrevista que se procedió prematuramente en la presentación de la Propuesta, ya que solo se contaba con diseños y planos conceptuales. Los propios asesores de la ACP le habían recomendado no dar información pública sobre costos hasta que no se contase con los diseños y planos finales ya que las estimaciones podían cambiar significativamente. Ese acto incalificable confirma lo que ya he manifestado anteriormente que lo que ha privado es el interés político de comenzar la obra en enero del año 2007 para que el año de las elecciones, 2009, coincida con un período de alto empleo y alto gasto.
En la entrevista con Adelita Coriat el Presidente de la Junta Directiva de la ACP volvió a sostener la tesis irracional de que los intereses causados por el financiamiento de la obra no son imputables al costo de la misma, y que constituyen un costo que debe asumir el dueño del megaproyecto.
Todo lo anterior confirma lo que hemos dicho, la Propuesta es un documento cosmético, sin realidad, alejado de la verdad, preparado para convencer a los panameños y panameñas para hacernos creer que estamos frente a un megaproyecto "que nos colocará como país del primer mundo" como ilusoriamente vienen afirmando los más altos personeros del Estado. Gracias a la ficción "somos más y somos otros sin dejar de ser los mismos". (Mario Vargas Llosa "La verdad de las mentiras", Santillana, Ediciones Generales, S.L., pág. 31).

101 años de Panamá América

 
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