La inteligencia del votante independiente
Hace un año Barack Obama ganó las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Su aniversario solo se vio festejado por la presencia de Ángela Merkel, en la casa Blanca y ante las dos Cámaras reunidas en Washington.
Estados Unidos y Alemania, las dos potencias eternas de muchas décadas del pasado inmediato, celebraban un nuevo encuentro basado, en un aniversario más de la caída del infame muro de Berlín, que tanto ayudaron a derribar los líderes de centro derecha, tales, Juan Pablo II, Reagan, Bush, Gorbachov, Thatcher y Kohl. Internamente, Obama no tiene mucho que celebrar un año después de su elección como Presidente de los Estados Unidos de América.
Sus promesas ¡¨han caído en una especie de saco roto¨! Al igual que su ¨populista¨ popularidad mediática.
Para los que seguimos su popularidad sabemos que está resbalando en un plano inclinado descendente. Ayer ¨Rasmussen Poll¨ indicaba que cerca de 45% de los americanos estaban en desacuerdo con el gobierno de Obama, en menos de un año ha perdido más de 15 puntos, más de uno por mes. Si sigue así la tendencia terminará peor que Bush, cuando salga de la Casa Blanca en el 2012. Sus esperanzas se acaban, el martes 3 pasado, perdió las gobernaciones de Nueva Jersey y Virginia en donde había triunfado hace 12 meses, amén del golpe impartido por el alcalde Bloomberg en Nueva York, en donde los Demócratas no ven la alcaldía desde 1989, en la ciudad más extravagante del mundo tienen veinte años de perder frente a los Republicanos.
Supongamos que el pueblo americano no ¨plebiscitó¨ a Barack Obama ayer, puede ser, pero lo cierto es que los americanos no les gusta cuando la economía no funciona bien o cuando los Estados Unidos se sale de su carril, porque siempre están pendiente del camino que los conduce al ¨american dream¨, y en ese sentido Obama ha divagado y querido cambiar algunas cosas, que lo han perjudicado y le han hecho mucho daño.
Lo cierto es que los votos de los tradicionales Republicanos y de los independientes pro Republicanos, que se esconden debajo de las piedras, esta vez salieron a apoyar a los candidatos no Demócratas y votaron por los Republicanos.
Finalmente, ¿es esta elección del 2009, una referencia para analizar la crónica anunciada, de la debacle Demócrata del 2010 al 2012?, a pesar que el partido Republicano no está en su mejor momento.