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La irrelevancia de la amnesia política


A pesar de todas sus manifestaciones de desprecio, y de haber prometido en múltiples ocasiones no hacerlo, tomó posesión de su cargo de Diputada al PARLACEN, la señora Mireya Moscoso. Sorpresivamente la ex presidenta hace un giro en "U" sobre sus convicciones y acepta integrar un órgano que en más de una ocasión consideró inoperante y sujeto a eliminación.
Tan radical cambio nos fuerza a cavilar sobre las razones que la habrían impulsado a hacerlo. No puede ser la inmunidad parlamentaria por un par de razones. La primera, porque los actuales diputados al PARLACEN, que conocen sus opiniones al respecto, no demorarían mucho en levantársela en caso de petición judicial en debida forma. La segunda, porque la inmunidad fue eliminada de nuestra Constitución Política en la reforma constitucional del 2004. Tampoco puede ser por respeto a los compromisos internacionales porque cuando otorgó sus últimos indultos eso le importó muy poco. Finalmente, nos queda la posibilidad de que le haga falta la compañía de sus ex colaboradores que hoy en día son diputados centroamericanos, pero esa la puede tener por varios días al mes sin necesidad de desdecirse tan desfachatadamente.
Siempre queda la posibilidad de la amnesia política. La hoy Diputada Moscoso, puede haber olvidado todo lo que dijo sobre el PARLACEN, al igual que habría olvidado todo lo que prometió en 1999 acerca de la transparencia, la corrupción, los privilegios, los indultos y tantas otras cosas que parecen borrarse de la memoria tan pronto se ocupa el cargo. Sea por amnesia, conveniencia o simple incongruencia, más le habría valido a la Sra. Moscoso ceñirse a su palabra, porque ya no hay inmunidad ni tampoco olvido.
No conforme con ese resultado, la Comisión de la Verdad aceptó que entrara en acción ¡un tercer laboratorio! (el Mitotyping Technologies, también de Estados Unidos), para que dijera cuál de los dos laboratorios había utilizado el procedimiento correcto. Este tercer laboratorio confirmó que, efectivamente, el procedimiento utilizado por el laboratorio Fairfax, empleado por el Ministerio Público, no era correcto, mientras que el procedimiento del laboratorio Realigene Technologies requerido por la Comisión era el correcto.
Está demostrado repetidamente, en el caso de Portugal y de Quintanar, que la técnica utilizada por el laboratorio Fairfax no es la correcta, para identificar restos deteriorados, con muchos años de exposición al clima, al suelo, a manipulación, etc. ¿Cómo es posible que el laboratorio Fairfax, de
la Procuraduría, no pudiera determinar el género de la osamenta correspondiente a Quintanar? Sencillamente, porque este laboratorio, aparentemente, utiliza la técnica del ADN nuclear, y un hueso expuesto tanto tiempo (¡30 años o más!) a las inclemencias de nuestro trópico y al "PH" del suelo, no puede mantener un ADN nuclear, ni aún, después de cinco años.
Por eso es atinada la solicitud hecha ahora por la Iglesia católica, con relación a los supuestos restos del Padre Gallego.
(pastord@hotmail.com)

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