La izquierda se calza los guantes
Con la aprobación de la “Ley de Descentralización” el PRD introdujo algunos cambios extemporáneos. Extemporáneos, porque los han presentado a última hora y porque no se ha dado el tiempo para preparar a los municipios para recibir estas responsabilidades con una previa estructura de ejecución en su sitio.
Dos de esos cambios se refieren a la Salud y a la Educación. La realidad es que ni el Municipio de Panamá está preparado para recibir esas responsabilidades. No tiene los recursos humanos, materiales ni financieros para hacerle frente a estas responsabilidades. Ello no significa que no sea correcto trasladar a los gobiernos locales la gestión de esos temas. En Brasil, por ejemplo, los municipios grandes regentan los Cuartos de Urgencia, que más que eso son verdaderos hospitales para la atención primaria. Así mismo, nada impide que los municipios creen escuelas municipales que funcionen a la par que escuelas oficiales y particulares.
Lo llamativo del incidente, sin embargo, es notar la mancuerna que ha surgido entre dirigentes médicos y magisteriales afiliados a la ultraizquierda criolla. Su oposición a la norma propuesta no es en base a la falta de preparación, sino a su oposición a que se descentralicen estos servicios. Si bien los artículos fueron objetados finalmente por el entonces presidente Torrijos, la descentralización de estos servicios es parte de la propuesta de Ricardo Martinelli, así que la veremos resurgir de una forma u otra en los próximos meses o años.
De estos incidentes surgen dos cosas claras: Una, que los gremios magisteriales y médicos están siendo dirigidos por personas con visiones totalitarias y centralizadoras -¿como en Cuba y Venezuela?-; y dos, que la ultraizquierda está “calentando” para enfrentarse a las propuestas de descentralización, autonomía y privatización que ha prometido el próximo gobierno.