La labor motivadora de la Alcaldía
Embajador de Panamá en la OEA
Días atrás, Lina Vega Abad, abogada, de las buenas colaboradoras con que conté en la Alcaldía (1990), ahora con La Prensa, recordó tres de mis proyectos iniciales al frente de la municipalidad capitalina: “Limpia tu pedacito de ciudad”, “Siembra tu pedacito de ciudad” y “Pinta tu pedacito de ciudad”, instando con esos ejemplos a los nuevos regentes de la ciudad a llevar a cabo proyectos que inviten a la participación ciudadana.
Cuando a finales del 89 asumimos el cargo de jefe de la ciudad, estábamos quitándonos de encima el trauma de haber sido invadidos el 20 de diciembre al borde de la medianoche. Era difícil poner las cosas en orden, sobretodo en una ciudad sucia por todo lo del saqueo, desmoralizada por tener autoridades desconocidas y por temer a todo el que quisiera poner orden, pensando que se trataban de los antiguos detentadores del poder.
Se nos ocurrió que teníamos que darle seguridad y confianza a la gente; que volviera a tener esperanzas. Decidimos ponernos a trabajar todos juntos. Con el apoyo de la gente de McDonald’s, en ese tiempo de propiedad del amigo Richard Durling, que tenían como publicista a Tito Campagnani, echamos adelante una campaña televisada invitando a la población a “limpiar su pedacito de ciudad” el domingo 21 de enero del 90, aniversario de la fundación de la nueva ciudad de Panamá. Todos se movilizaron: jóvenes, adultos y ancianos. La empresa privada donando bolsas, escobas, camiones; las juntas comunales impulsando la participación de la gente de sus corregimientos. En fin, se dio ese domingo un movimiento tal que se logró que la gente se motivara para limpiar su espacio en una ciudad donde ya nadie tenía fe y mucho menos esperanza.
Con el mismo propósito campañas siguieron como para pintar una ciudad desteñida y sucia en sus edificios: la colaboración generó el mismo entusiasmo. Logramos con la tercera, la siembra en tu pedacito de ciudad, el motivar a los diferentes clubes de jardinerías locales, poniendo a competir a los barrios para ver cuál se lucía más en esta competencia. En todos estos proyectos el costo para el enclenque municipio que habíamos recibido en sus finanzas fue mínimo. El mayor logro fue el generar una movilización ciudadana, con un fervor sin igual, en donde sus residentes se sintieran orgullosos de vivir en la ciudad de Panamá.
Proyectos motivadores deben haber muchísimos. Aplaudimos el de los mimos, recientemente instaurado en la Cinta Costera para crear conciencia para que la gente no ensucie esos nuevos espacios públicos. Sólo con la participación ciudadana podemos aspirar a tener una democracia sólida y duradera. Comencemos con las cosas más fáciles.
* El autor fue alcalde de Panamá (1989-1991)
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